El estado mata al sistema y no permite resucitarlo: Francisco Núñez Lapeira – mayo/19

Tres reflexiones sobre el sistema, a cargo de Francisco Núñez Lapeira. Analista y exrector universitario

1) Ser pilo no pagó: costoso y corto en beneficios

El gobierno anterior tuvo el propósito de elevar a política de Estado, algo que en realidad fracturaba el presupuesto de la educación pública en Colombia.

Este programa que resultó siendo muy costoso y favorable especialmente a las universidades privadas, a donde el 80% de los beneficiarios ingresó. En total se beneficiaron alrededor de 40.000 estudiantes a unos costos muy altos, por el elevado valor de las matrículas de las universidades privadas y el costo de sostenimiento semestral. El SPP se llevaba el 50% de los recursos estatales para educación superior…

El problema de fondo no es el SPP vs. Universidades públicas, sino la limitación presupuestal a que se han visto abocadas estas últimas. Tampoco se trata de universidades públicas vs. Universidades privadas, sino que las desventajas de unas no sean las ventajas de otras…

Los aportes públicos a las universidades públicas pasaron de representar el 73% del presupuesto en 1993 al 48% en 2016…han tenido congeladas las plantas profesorales, y se ha manifestado el deterioro y la falta de infraestructura adecuada.

Se estima que el atraso o déficit presupuestal de las universidades públicas es actualmente de $434.874 millones de pesos y la deuda o déficit históricos llega a los 15 billones de pesos.

Con lo que costaron (y están costando) los 40.000 estudiantes de SPP las universidades públicas habrían con el mismo dinero ($3.5 billones de pesos) recibido a 300.000 estudiantes en sus aulas (7.5 veces más) … (Cf. Víctor Reyes Morris Sociólogo, Ph.D. Universidad Nacional de Colombia. Ex director de ICETEX…en CUADERNOS DE EDUCACION SUPERIOR, No. 8).

No es el único problema.

2) La financiación de las universidades públicas y los acuerdos con el gobierno

El problema financiero es grave pero no es el único que aqueja la educación superior. No existe una apuesta clara y de largo plazo y se han implementado estrategias apenas parciales sin definir los objetivos del sistema educativo público.

En la discusión sobre la financiación de las universidades públicas se ha llegado a un cierto consenso, y se acepta que los recursos son insuficientes. Colombia invierte poco en educación (Ocde 2018, Comisión del Gasto 2017).

De las 268 instituciones de educación superior (IES) que se reportan actualmente en la base de datos de matrícula del MEN, el 70% son privadas y el 29,1% oficiales. En las universidades, la participación pública (34.8%) es ligeramente superior a la del total (27.4%).

Cuando se considera el número de estudiantes, la participación pública (50,8%) es similar a la privada (49.2%). Los 2,36 millones de estudiantes se reparten entre las instituciones públicas y privadas.  Cada tipo de institución con alrededor 1,2 millones. El 44% de la financiación tiene origen en lo público, y 56% proviene de fuetes privadas. En los países de la Ocde la financiación privada es el 31%.

Si se considera únicamente la financiación pública, la brecha entre Colombia y los demás países es más amplia.

Los diferentes gobiernos, en materia de educación superior, no han mostrado una clara preferencia por la educación superior pública…

El gobierno, por su parte, trata de matizar esta realidad, insistiendo en que el presupuesto global para educación es de 41.3 billones de pesos, equivalente al 16% del total. De este monto, los recursos para las universidades públicas y el Icetex suman 5,5 billones. En estos análisis se debe tener presente que el total del gasto público en Colombia, como porcentaje del PIB, es 19%, un porcentaje menor que el del conjunto de América Latina (23%), y está muy por debajo de los países desarrollados (37%) …

El SUE (2018) estima un déficit de funcionamiento de 3.2 billones de pesos y de inversión de 15 billones. Y aunque el problema financiero es grave, este no es lo único que aqueja a la educación superior. No existe una apuesta clara y de largo plazo y se han implementado estrategias parciales sin definir los objetivos del sistema educativo público. En el país se ha aplazado la discusión estructural. Al no priorizar el acceso y la calidad, la educación no está cumpliendo su función como motor de movilidad social y desarrollo.

Las movilizaciones estudiantiles son un llamado de atención sobre la complejidad e importancia de la discusión. A la fecha se han obtenido importantes logros…

(Cf. Jorge Iván González Bonilla, profesor de la Universidad Nacional, en CUADERNOS DE EDUCACION SUPERIOR, No. 8).

3) “El estado mata al sistema y no permite resucitarlo”

La educación inicial y los grados 10 y 11 están excluidos de la constitución como derecho… A eso súmele que la educación superior tampoco está considerada como derecho, y hablar del sistema educativo con esos actores ausentes es difícil ¿cómo hablar del sistema cuando faltan componentes?

Entrevista con el Maestro Carlos Vasco, en CUADERNOS DE EDUCACIONSUPERIOR No. 8.

  • Hace años decíamos que no había sistema de educación superior, que el aporte a la pública era insuficiente y que la calidad era precaria. Se repite la historia. (Cf. NÚÑEZ LAPEIRA, Francisco. Educación Superior. Santafé de Bogotá: Tecnológico INESPRO, junio de 1998)