El orangután superior: Las propuestas de Generación E de parte del Gobierno Nacional, por Gabriel Yáñez Canal


Por: Gabriel Yáñez Canal.      Profesor Escuela de Matemáticas –      Universidad Industrial de Santander

En este escrito voy a describir el programa Generación E (GE) que el gobierno de Duque diseñó para sustituir al programa Ser Pilo Paga (SPP).

Los documentos en que sustento mis análisis son dos:

  • El Acuerdo que el 26 de octubre de 2018 firmaron los rectores, el Presidente Duque y la Ministra de Educación para ayudar a superar “las dificultades y retos en materia financiera de las instituciones de educación superior públicas” (tomado del primer párrafo del citado Acuerdo).
  • Documento que la Ministra de Educación, María Victoria Angulo González, les envió el 14 de noviembre de 2018 a los Representantes Martha Villalba, Mónica Raigoza, Wílmer Pérez, María Pizarro, Oswaldo Arcos y León Muñoz, como respuesta a una solicitud de información que previamente le habían enviado y que se identifica como la Proposición No. 26 de 2018.

De la parte final del Acuerdo de los Rectores (que se encuentra en la página 1 de este escrito) extraigo el párrafo siguiente:

“Los rectores del Sistema Universitario Estatal y de la RED ITTU […] así como en apoyar la agenda de acceso gratuito gradual a la educación superior pública para la población más vulnerable” (el resaltado es mío).

¿Qué significado tiene el texto destacado? En este momento, solo lo que se desprende literalmente; no existe en el Acuerdo otro texto que lo explique o lo amplíe, por lo que se puede suponer que fue aceptado por los rectores sin mayores objeciones.

El Acuerdo se firmó, los rectores lo explicaron en sus comunidades, el paro siguió y el texto citado siguió latente. Es aquí donde cobra importancia el texto de la Ministra en el que responde a un largo cuestionario relacionado con el programa Generación E.

Transcribo algunos textos que considero relevantes para comprender el significado del “inocente” llamado a apoyar el “acceso gratuito gradual a la educación superior pública para la población más vulnerable”.

La pregunta 1 del formulario de solicitud de información dice:

  1. Sírvase informar: ¿Cómo se estructurará e implementará el programa Generación E?

La respuesta dada por la Ministra es la siguiente (presento los apartes más dicientes de la respuesta):

El programa está conformado por los siguientes componentes:

  1. Equidad: Avance en la gratuidad en Instituciones de Educación Superior públicas.
  2. Equipo: Fortalecimiento de las Instituciones de Educación Superior públicas.
  3. Excelencia: Reconocimiento a los mejores bachilleres del país.
  1. Equidad-Avance en la Gratuidad

En busca de avanzar en la gratuidad de la educación superior, el Gobierno Nacional le apuesta a que más jóvenes de bajos recursos tengan mayores oportunidades de acceder a la educación superior. Por esto, el componente cubrirá el 100% del valor de la matrícula de los estudiantes de las Instituciones de Educación Superior (IES) públicas; además, se otorgará un apoyo de sostenimiento para gastos académicos.

Con este componente se beneficiarán alrededor de 320.000 estudiantes en 4 años, que tendrán acceso a las IES públicas del país: universidades, instituciones técnicas profesionales, instituciones tecnológicas e instituciones universitarias […]

Aquí encontramos la respuesta a la “generosidad” del gobierno con la educación pública: le asignó la responsabilidad casi total de la ampliación de cobertura, lo que llama el acceso gratuito gradual. Antes de hablar de dineros, veamos algunas de las implicaciones que tiene el altruismo gubernamental.

  • Como el SUE y el ITTU (instituciones técnicas y tecnológicas) juntos tenían en 2017 un total de 774.147 estudiantes matriculados, y solamente el SUE tenía 623.367, se deduce, suponiendo que se conserva la razón, que las universidades públicas tendrán que admitir 257.673 estudiantes más en los próximos cuatro años.
  • Como la Ministra lo aclara en otro apartado de su carta de respuesta, el ingreso de los 320.000 se realizará en partes iguales por año, es decir, ingresarán 80.000 cada año en el periodo 2019-2022.
  • De esos 80.000 al SUE le corresponden 64.418 nuevos estudiantes. Suponiendo que ingresen en partes iguales en cada semestre del año, se trata de 32.209 estudiantes adicionales a los ya admitidos, cada semestre.
  • Para tener una idea de lo que representa esta cifra, a la UIS le correspondería admitir 1047 estudiantes semestrales más[1]. Si recordamos que el número habitual de nuevos estudiantes en la UIS en los últimos años oscila alrededor de 1800 (Bucaramanga 1350), estos nuevos ingresos representan un aumento en cobertura de 58% (Bucaramanga 77%).
  • Las preguntas son inmediatas: ¿Qué implicaciones logísticas y económicas tiene tan enorme ampliación de cobertura? ¿Qué dinero da el Gobierno para enfrentar esta nueva realidad para el cuatrienio?
  • Solo puedo responder a la segunda pregunta, lo haré más adelante.
  1. Equipo-Fortalecimiento a las Instituciones de Educación Superior Públicas:

Este componente busca destinar nuevos recursos anuales para funcionamiento e inversión que fortalezcan las 61 IES, conforme al acuerdo firmado el pasado 26 de octubre de 2018 entre el Gobierno Nacional, en cabeza del Presidente de la República y la Ministra de Educación, con los rectores del SUE y de la Red ITTU, los cuales serán gestionados por el Gobierno así: […] (y se enumeran todos los compromisos que ya se conocen del Acuerdo con los rectores del SUE).

  • Excelencia: Reconocimiento a los mejores bachilleres del país

Este componente reconoce el mérito de 16.000 jóvenes de escasos recursos económicos y con los mejores resultados en las pruebas Saber 11 (4.000 por año). Los beneficiarios podrán escoger una institución pública o privada con acreditación de alta calidad o un programa con acreditación de alta calidad ofertado por una universidad con más del 25% de sus programas acreditados. 

En el caso de las universidades públicas e instituciones técnicas, tecnológicas e instituciones universitarias públicas, el Estado financiará el 100% del valor de la matrícula y un apoyo para gastos de sostenimiento.

De este componente resalto dos hechos llamativos: el primero es el carácter gratuito del programa Generación E en contraposición de SPP, que era un préstamo condonable sujeto a buen rendimiento académico. El segundo es el relajamiento de las condiciones exigidas para las universidades privadas que pueden participar en el programa. Antes se exigía acreditación institucional, ahora solo que el programa al cual aspira el estudiante esté acreditado y que la cuarta parte de los programas de la institución también lo estén.

La pregunta 3 del formulario de solicitud de información dice:

  1. Sírvase informar ¿Cuánto es el monto total del programa y cuál será la fuente de financiación del programa Generación E?

La respuesta de la Ministra es la siguiente:

La inversión total del programa es de 5,81 billones para el cuatrienio, de los cuales 5,3 billones (91% del total) están orientado exclusivamente a la educación superior pública: i) $1,44 billones para el financiamiento del componente de Equidad–avance de la gratuidad para el acceso a la educación superior, y ii) $3,86 billones adicionales para el fortalecimiento de las universidades e instituciones públicas dirigidos al funcionamiento e inversión de estas instituciones.

Al componente de Excelencia, mediante el cual se da reconocimiento a los mejores bachilleres del país con vulnerabilidad económica para su acceso, permanencia y graduación en las instituciones públicas o privadas de alta calidad del país, le serán asignados $513.842 millones en los próximos 4 años (9% del total). En cuanto a la fuente de financiación, los recursos son provenientes del Presupuesto General de la Nación.

En estos textos desenmascara el enmochilado, que estaba implícito en la inocente frase de “apoyar la agenda de acceso gratuito gradual” del Acuerdo con los rectores.

Analicémoslo en detalle:

  • Los 3,86 billones es el dinero pactado con los rectores tanto para funcionamiento como para inversión.
  • El dinero nuevo son los $1,44 billones dedicados a financiar el componente de Equidad. ¿Son para la base presupuestal? Por supuesto que no, es solo para financiar “la agenda de acceso gratuito gradual” durante los 4 años de este Gobierno. Destapemos este regalo navideño que el Gobierno tuvo a bien darle al SUE.
  • Estos son los dineros para pagar la matrícula de los 320.000 estudiantes en los 4 años. Si pensamos que los 80.000 estudiantes anuales se reparten en partes iguales cada semestre, se tiene que en los 4 años se deben cancelar los costos de 1.440.000 matrículas semestrales, o sea $1.000.000 para cada matrícula, constante en el tiempo. Muy poco dinero si se sabe que en la UIS el costo promedio de la matrícula semestral es del orden de 6 millones de pesos.
  • Los $513.842 millones dedicados a los 16.000 estudiantes del componente de Excelencia implican que se dedican $7.137.000 para cada matrícula semestral, el costo promedio de la matrícula de una universidad privada de relativo bajo costo. Este valor dejaría por fuera del programa a las universidades de alto costo, ¿será así? ¿será que el Gobierno quiere “ayudar” a las universidades de costos medios dejando las de alto costo, y alta influencia política, por fuera de este beneficio?

Para responder las últimas preguntas, transcribo un aparte de la respuesta de la Ministra a la última pregunta que le formularon:

Dentro de este componente, existe una estructura financiera diferencial que, en el caso de las instituciones públicas acreditadas de alta calidad, el Estado reconocerá por cada estudiante que ingrese un costo cupo que se acerca al valor real de la prestación del servicio. En el caso de las IES privadas, estas aportarán el 25% del valor semestral de la matrícula, el Estado financiará el 50% y el restante 25% se financiará con recursos de un Fondo de Donaciones.

Este texto da mayor claridad:

  • Ahora sí queda claro que las grandes privadas no se van a quedar sin disfrutar la ayuda generosa del Gobierno si entienden que no es lo mismo negociar con un cliente que quiere un solo cupo que con otro que ofrece comprar varios cientos, y que, como es propio de las compras al por mayor, bien que se justifica descontarle 25% del costo de la matrícula. Sin saber qué es y cómo funciona el Fondo de Donaciones, el valor de la matrícula será, en promedio, de casi 9 millones de pesos.
  • ¿Qué pasa con las públicas que reciban estudiantes excelentes? ¿Qué quiere decir que “el Estado reconocerá por cada estudiante que ingrese un costo cupo que se acerca al valor real de la prestación del servicio”? ¿Acaso es menos que los 7 millones que se les reconoce, en promedio, a las privadas?

En conclusión:

  • El Gobierno resultó más hábil que los Rectores y les metió un mico en el Acuerdo que, como se trata de la Educación Superior, bien merece llamarse el “Orangután Superior”, que vistió de gratuidad y se lo dio al SUE para que lo alimentara.
  • El cinismo del Gobierno, que ante las protestas por el destino de los dineros públicos a las universidades privadas en el programa SPP, las acepta y las voltea: al menos el 95% de los nuevos estudiantes (320.000 del componente Equidad) van a las universidades públicas y reconoce un millón de pesos por semestre por cada estudiante.
  • Lo que el Gobierno dio con la derecha ahora pretende quitarlo con la izquierda. Si no, que alguien me diga cuánto les vale a las universidades públicas su compromiso de apoyar “la agenda de acceso gratuito gradual a la educación superior pública para la población más vulnerable”.
  • Dadas así las cosas, lo ganado para la base presupuestal en los próximos cuatro años en el Acuerdo y en la Mesa de Diálogo, se va a ver altamente disminuido al menos durante los próximos 9 años, mientras se gradúan todos los estudiantes de la Generación E.
  • De remate, queda la incertidumbre de saber si el próximo Gobierno continuará con el programa, y cuál será el dinero que dedique para financiar los restantes 5 años.

¡Señores rectores del SUE, tienen ustedes la palabra!

[1] Las cuentas las realicé utilizando la misma proporción que la población estudiantil de la UIS representa en el SUE: 3,25% (SUE-2018).