Mientras no haya una revisión estructural de condiciones, Ser Pilo Paga Docente no podrá tener la acogida esperada

Marzo 19/16 Así lo indica el decano del Instituto de Estudios en Educación de la Universidad del Norte, José Alfredo Aparicio Serrano, quien indica que la muy baja demanda que tuvo el programa Ser Pilo Paga Docente (para los mejores bachilleres maticulados en licenciaturas o maestría para ser educadores) se explica en gran medida en el imaginario existente según el cual en Colombia ser docente no es una profesión que esté en los primeros lugares de preferencia. En la primera convocatoria del programa, sólo el 1% de los 10 mil estudiantes beneficiados en el programa optaron por una licenciatura.

Otras explicaciones por la preocupante falta de aceptación del programa:

1) Las universidades a elegir deben ser acreditadas institucionalmente, y en regiones como la Costa Caribe esas opciones se reducen a solo 3 IES.

2) Los resultados Saber Pro muestran a los licenciados entre los futuros profesionales con más bajos resultados, lo que tampoco resulta motivante. Esto cuestiona la capacidad de las facultades de generar un valor agregado a la formación.

3) Los bajos salarios de los docentes, lo que tampoco motiva a estudiar a los pilos estas carreras. Los licenciados tienen uno de los salarios más bajos del mercado profesional. Mientras un licenciado en Pedagogía Infantil se ganaba en promedio $1.018.359, en 2014, un recién egresado de Ingeniería Industrial devengaba $1.908.346, y un médico $3.017.283.

Algo similar ocurre en los posgrados. Un magíster en educación devenga, según el Observatorio Laboral, $2.859.493, mientras que un médico llega a $4.842.871.

Finalmente, señala Aparicio, aunque los estudiantes tengan vocación docente, las mismas familias no ayudan a promover la misma.

En conclusión, en palabras del académico, Ser Pilo Paga Profe tiene una buena intención, pero ese objetivo solo se logrará en la medida en que la iniciativa vaya acompañada de otras que simultáneamente aseguren la calidad de los programas de formación y creen las condiciones para que los licenciados sean reconocidos social y económicamente.

Adaptación del periódico de la Universidad del Norte