Univalle exhorta al Gobierno a replantear el modelo de Ser Pilo Paga

Enero 12/17 "El Consejo Académico - de la Universidad del Valle- expresa que no es cierto que Ser Pilo Paga -SPP- disminuirá la inequidad, sino todo lo contrario y que tampoco tendrá un impacto significativo sobre la ampliación de la cobertura".

Así dice, entre otras críticas, el pronunciamiento de los académicos de la más importante universidad pública del occidente del país, quienes consideran que SPP ha sido inconveniente, beneficia a las universidades privadas y afecta a las públicas.

El siguiente es el texto del comunicado:

El Consejo Académico, en reunión ordinaria desarrollada el 2 de diciembre de 2016, debatió sobre el Programa Ser Pilo Paga (SPP) del Gobierno Nacional. Al respecto, quiere el Consejo expresar a la comunidad universitaria y a la opinión pública lo siguiente.

Como lo han mostrado recientes estudios, el sistema de educación superior en Colombia sigue siendo inequitativo. Por ejemplo, el libro La Educación Superior en Colombia, publicado por la OCDE, muestra que solo 9,5% de los jóvenes entre 18 y 24 años, pertenecientes a la quinta parte más pobre de la población, accede a la educación superior, mientras que 50% del quintil de más altos ingresos, en el mismo rango de edad, estaban en la educación superior (OCDE: 2012: 114). La dificultad para acceder a una educación superior de alta calidad se hace más evidente, cuando se advierte que de los 550.000 estudiantes que cada año se gradúan de la Educación Media, 92% pertenece a los estratos socio económicos 1, 2 y 3 y solo una minoría puede continuar estudios superiores. Superar estas barreras de acceso con la ampliación de una cobertura de calidad incluyente constituye el desafío más fuerte de la educación superior en Colombia en las próximas décadas, pero ello implica un salto hacia una mayor inversión del Estado en el Sistema Universitario Estatal (SUE).

Para paliar la inequidad y la baja cobertura, el Gobierno puso el Programa Ser Pilo Paga (SPP) mediante el cual estudiantes provenientes de los estratos 1 y 2, con resultados sobresalientes en los exámenes Saber 11, reciben un crédito beca para llevar a cabo sus carreras universitarias. El Consejo comparte el objetivo del Programa, necesario para quebrar las barreras de acceso de la población más pobre a la educación superior oficial, pero cree que su puesta en práctica ha sido inconveniente y su impacto es mínimo en la ampliación de la cobertura. SPP financia cada año diez mil estudiantes, 2% de los que egresan de la Educación Media.

Como las mejores universidades públicas del país- Nacional, Antioquia, Valle, UIS- tienen una alta competencia entre los aspirantes, muchos de los cuales provienen de estratos 1, 2 y 3 y podrían clasificar como SPP, los puntajes de ingreso terminan siendo muy altos para los programas más demandados y esto lleva a que muchos de los beneficiarios de SPP no puedan ingresar a la educación pública y más del 90% sean admitidos en la universidad privada. El Gobierno paga por cada estudiante un monto per cápita, es decir, lo que se supone cuesta su formación durante un semestre. A través de este mecanismo, importantes recursos del Estado son transferidos a las universidades privadas con lo que SPP se ha convertido en una forma de financiación estatal de dichas universidades.

Por ejemplo, en el año 2015, 90% de los SPP se matricularon en las universidades privadas acreditadas entre las que se distribuyeron buena parte de los $155 mil millones destinados al Programa. Esta cifra aumentó en el 2016 a cerca de $374 mil millones y se eleva a $ 498.000 millones antes de la tercera convocatoria del Programa, que se encuentra en curso. Los investigadores Gómez y Asmar estiman que en 2018 los recursos girados por el Programa para financiar las cuatro cohortes serán los mismos que reciben por transferencia las 32 universidades que conforman el sistema universitario estatal. En pocas palabras, esto significa que el Estado invertirá en la formación de 40 mil estudiantes en las universidades privadas, el mismo monto que destina para la formación de los 655.000 estudiantes de las 32 universidades públicas.

Mientras las universidades públicas están desfinanciadas y no cuentan con los recursos suficientes para pagar a sus profesores, ampliar cobertura, dotar laboratorios y bibliotecas y mantener una infraestructura física cada vez más deteriorada, la casi totalidad de los recursos de SPP va a la universidad privada. A esto se agrega que los recursos del Impuesto sobre la Renta para la Equidad (CREE), que han constituido un bálsamo para las universidades públicas ya que con ellos se ha podido financiar parte de la formación doctoral de los profesores y mejorar la infraestructura física, con la reforma tributaria podrían destinarse a financiar SPP.

Quiere el Consejo Académico expresar ante la comunidad universitaria y la comunidad vallecaucana, que no es cierto que SPP disminuirá la inequidad, sino todo lo contrario y que tampoco tendrá un impacto significativo sobre la ampliación de la cobertura. Hace un llamado al Gobierno Nacional y, en especial, al Ministerio de Educación para que buena parte de los recursos de SPP, sino la totalidad, se destinen al financiamiento de la universidad pública con metas concretas de ampliación de la cobertura y mejoramiento de la calidad y que parte de los recursos CREE sigan siendo invertidos en el sistema universitario estatal. Las universidades públicas hacen un gran esfuerzo por mejorar la calidad de la educación y hay nichos de excelencia en estas universidades que deben ser fortalecidos; las regiones requieren más y mejores universidades públicas. Los recursos de SPP se pueden destinar a ello. Aunque las universidades privadas juegan un rol importante en la formación universitaria de los colombianos, no deben beneficiarse del dinero público.