El polémico contrato del director (e) de Colciencias con la U. El Bosque

Febrero 23/17 Alejandro Olaya Dávila (izq) es el subdirector de Colciencias y actual director encargado desde hace 115 días (casi 4 meses), y paralelamente ha tenido -y tiene- un contrato con la rectoría de la Universidad El Bosque (Rafael Sánchez París -derecha), de 20 horas a la semana, lo cual genera muy diversas interpretaciones, que van desde la indelicadeza ética, una posible falta disciplinaria y un explícito conflicto de intereses.

Tanto Olaya como Sánchez reconocen la vinculación laboral del director (e) con la Universidad.

Al ser consultados por la situación, ambas partes respondieron lo siguiente:

Respuesta de Alejandro Olaya Respuesta del rector Sánchez

Desde hace más de una década he sido docente universitario en diferentes universidades nacionales e internacionales, esta actividad que disfruto me llevo al servicio público y desde entonces he combinado ambas, las cuales considero se enriquecen mutuamente.

Esta complementariedad de ser docente de tiempo parcial y servidor público tiempo completo la reconoce la legislación colombiana y se nos está permitida a los servidores públicos como lo establece el artículo 35 de la Ley 734 de 2002 y las demás normas que regulan la materia. En este sentido mi contrato con la universidad del bosque es exclusivamente de docencia universitaria en los términos permitidos en el artículo señalado.

Finalmente debo señalar que no tengo ninguna relación contractual con la universidad en procesos relacionados con “acreditación de alta calidad” o "Actividades de apoyo investigativo”.

 

Efectivamente la Universidad El Bosque tiene un contrato de docencia de tiempo parcial con el Dr. Alejandro Olaya, su actividad en ningún caso está relacionada con procesos de calidad, de Acreditación Institucional  y/o de programas.

De igual forma, tampoco tiene ninguna actividad de apoyo investigativo.

Finalmente, esta relación surge después de la obtención de la Acreditación Institucional de la Universidad El Bosque.

 

Al ser preguntados por la carga académica y horaria de Olaya como profesor, ni éste ni la rectoría dieron respuesta a El Observatorio.

No obstante estas respuestas, a partir de diversas denuncias recibidas y la comprobación directa de El Observatorio con profesores de todas las facultades de la Universidad para comprobar si Olaya daba clases, y la verficiación en el Departamento de Personal Docente de esa Universidad, Olaya Dávila tiene un contrato adscrito a la rectoría como asesor, por 20 horas a la semana, y no desarrolla docencia.

Las horas que la ley permite

Efectivamente, como dice Olaya, la Ley 734 de 2002, del Código Disciplinario Único, permite a los servidores públicos dictar cátedra, y a la luz del artículo 8 del Decreto Ley de  2400 de 1968, es viable ejercer la docencia, dentro de la jornada de trabajo por el número de horas legalmente permitido.

Lo que no dice la Ley es cuántas horas son las que deben dictarse. La Procuraduría General de la Nación ha dicho que "la ley 734 del 2002 permite ejercer la docencia dentro de la jornada laboral, dentro del límite legalmente permitido. Como no existe norma expresa a este respecto, en el caso de los servidores de la rama ejecutiva del poder público, por analogía puede acudirse a lo regulado por la ley 270 de 1996, art. 151, parágrafo 2º., en el caso de los empleados de la rama judicial”, la cual se entiende por cinco horas a la semana.

"Es decir, el número de horas asignadas actualmente al servidor público en calidad de docente no podrán superar las cinco (5) horas semanales una vez se vincule a la Universidad, acudiendo a una interpretación analógica de lo regulado por la Ley 270 de 1996, art. 151, parágrafo 2º, que permite a los empleados de la rama judicial ejercer la docencia universitaria hasta por cinco horas semanales siempre que no se perjudique el normal funcionamiento de la administración", concluye la Procuraduría.

Si el contrato de Olaya es por 20 horas a la semana, se estaría cometiendo una falta disciplinar. "Según los artículos 6º, 122 y 123 de la Constitución, la misma ley puede establecer que el funcionario que se extralimite, infrinja u omita el ejercicio de sus funciones, aún las detalladas en el reglamento, incurre en una falta disciplinar", recuerda la Procuraduría.

Conflicto de intereses

Según la Guía de Administración Pública Conflictos de interés de servidores públicos “Tú sirves a tu país, nosotros te servimos a ti”, del Departamento Administrativo de la Función Pública, de noviembre de 2016, "un conflicto de interés surge cuando un servidor público o particular que desempeña una función pública es influenciado en la realización de su trabajo por consideraciones personales". Esto es, "una situación de conflicto de intereses surge cuando el interés personal de quien ejerce una función pública colisiona con los deberes y obligaciones del cargo que desempeña".

Y en el caso de Olaya esta situación se presenta, pues él es un servidor público.

Dice la guía que "se entiende por Función Pública toda actividad temporal o permanente, remunerada u honoraria, realizada por una persona en nombre o al servicio del Estado o de sus entidades, en todos sus niveles y jerarquías, en forma permanente o transitoria, por elección popular, designación directa, por concurso o por cualquier otro medio legal, extendiéndose su aplicación a todos los magistrados, funcionarios y empleados del Estado. Este amplio enfoque incluye a toda persona que realiza o contribuye a que se realicen funciones propias de la administración, incluyendo a los particulares cuando ejercen funciones públicas".

Vale recordar que Olaya Dávila, como subdirector y director (e) de Colciencias es el garante, a nombre del Estado, por el cumplimiento de las políticas de calidad del sistema nacional de ciencia y tecnología, en el que son parte activa, y a la vez vigiladas las instituciones de educación superior.

Es decir, no resulta de buen recibo y puede apreciarse dentro del sistema de educación superior como una indelicadeza ética que, tanto Olaya como la Universidad El Bosque, se beneficien recíprocamente del pago y el servicio de uno a otro, inclusive así las actividades de Olaya no tengan que ver con acreditación o investigaciones, pues en la práctica Colciencias es un determinante activo de la evaluación y posible proyección de las IES en los resultados de su desarrollo investigativo.

 

Evolución de los grupos de investigación de la Universidad El Bosque reconocidos por Colciencias

 

Convocatoria 693 de 2014

- resultados entregados en 2015-

Convocatoria 737 de 2015

- resultados entregados en 2016-

Grupos A1

1

3

Grupos A

5

3

Grupos B

8

9

Grupos C

10

22

Grupos D

4

3

Grupos reconocidos

0

0

Total

28

40

 

Además de declararse éticamente impedido para actuar en decisiones, como por ejemplo la validación de las convocatorias de grupos de investigación, frente a la Universidad El Bosque, Olaya Dávila también debería haberse declarado impedido frente a las decisiones en materia de fomento a la investigación frente a la Fundación Universitaria San Martín, pues su rectora -Mayra Viera Cano-, es su pareja.