Técnicos y tecnólogos reciben menor salario con respecto a su formación

Marzo 17/17 El estudio “Mercado laboral y educación: desajuste educativo en Colombia”, realizado por el Observatorio del Mercado de Trabajo y la Seguridad Social de la Universidad Externado de Colombia, señala que, entre 2009 y 2016, mientras la subeducación (bajo nivel de educación para los trabajos realizado) bajó de 35,3% a 30,3%, la sobreeducación (alto nivel educativo para los trabajos realizados) aumentó de 14,9% a 20,1%.

De esta manera, se configura el “desajuste educativo” que alcanza el 50% de los empleados en el país y que es mucho mayor que en otros países del mundo. Así, no siempre los esfuerzos realizados por alcanzar mayores niveles educativos, se ven compensados con salarios proporcionales.

Los resultados arrojaron que la mayoría de los profesionales están correctamente ocupados, en cambio el 66,3% de los técnicos y tecnólogos resultan sobreeducados. En cuanto a la subeducación, los mayores niveles los experimentan los trabajadores con educación primaria.

Aunque el desajuste educativo es similar entre géneros, las mujeres colombianas tienen mayores niveles de sobreeducación que los hombres. La población joven es más sobreeducada. En edades más avanzadas la subeducación se incrementa, especialmente en los mayores de 55 años. 

El estudio halló que, en sectores como transporte, comunicaciones, establecimientos financieros, electricidad, gas, agua, y minería se presentan más personas sobreeducadas, que aquellos como la construcción, el comercio, restaurantes y hoteles.

El ingreso es un asunto discutible también porque para la población sobreeducada los salarios resultan inferiores a lo esperado, mientras que los trabajadores subeducados reciben ingresos laborales superiores a sus pares con el mismo nivel educativo en condición de ajuste educativo.

El informe del Observatorio destaca cómo el desajuste educativo no solo tiene consecuencias sobre los salarios, sino también sobre la satisfacción de los trabajadores. Según los investigadores del estudio, al consolidarse la tendencia hacia mayores niveles de educación por parte de los colombianos, la subeducación se reducirá, pero si las empresas no incrementan su inversión en capital humano y físico la sobreeducación puede seguir creciendo.

De aquí la importancia de una eficaz política educativa y formativa. Los resultados de este trabajo resultados sugieren que sería necesario concentrarse en la mejora de la educación técnica y tecnológica y en el apoyo a los estudiantes más jóvenes que se gradúan de estos cursos.

El documento, advierte que el panorama laboral urbano pasará tropiezos, al tiempo que en el medio rural se identifican repuntes.

Tomado de El Espectador