De mal en peor la situación financiera de la Universidad Incca

Abril 18/17 Por tercera vez en el último año la Universidad se retrasa en el pago de su nómina (aún no han pagado marzo), y se desconoce cuándo se hará esto. La rectora y la presidenta, María Carolina Villamizar y María Solita Quijano, dicen que “la Universidad cuenta con el respaldo patrimonial suficiente para solucionar cualquier coyuntura”, aunque El Observatorio conoció que buscan deseseperadamente un préstamo, adicional al que ya tienen con Fodesep, para sobrevivir mientras obtienen flujo de caja con matrículas.

Entre tanto, el Ministerio calla, la Universidad hipoteca sus propiedades, debe a sus proveedores, su planta física sufre por falta de mantenimiento y la calidad académica no se confirma.

Tal y como lo advirtió El Observatorio, llegó Semana Santa sin que se recibiera el pago de nómina, y se corren grandes riesgos por incumplimientos en pagos de seguridad social. Algunos empleados han sufrido la suspensión del servicio de salud por no pago del mismo.

Lo que dice la Universidad

Según las directivas, “estamos trabajando en una coyuntura de liquidez de corto plazo que es la que aún no nos ha permitido girar a los empleados su nómina del mes de marzo, pero que esperamos solucionar este problema a la mayor brevedad posible. De esta situación y de sus orígenes está ampliamente informado el Ministerio de Educación Nacional”.  

“Es importante anotar que las entidades financieras con las cuales tenemos negociaciones están muy motivadas por la perspectiva del levantamiento de medidas de Inspección y Vigilancia, levantamiento que recomienda de manera expresa el informe que la Unidad de Inspección y Vigilancia del MEN, envía a la señora Ministra de Educación. Esta recomendación da cuenta del Plan de Mejoramiento implementado por la Universidad, con el acompañamiento de un año del Ministerio, y seguramente apoyará todas nuestras estrategias incluyendo, por supuesto, la financiera”. 

En búsqueda de un crédito urgente

Hipotecar propiedades es la única alternativa que ha tenido la Universidad para obtener efectivo y cumplir sus obligaciones. Un millonario préstamo de FODESEP (sobre las instalaciones del Colegio que tiene la Universidad), en 2016, fue el salvavidas en su momento. Dicho crédito sigue vigente (por 4 años más), mientras buscan otras alternativas. 

Los recursos existentes en las diversas cuentas de la Universidad escasamente dan para pagar la nómina de un mes, y el mejor ingreso que hay -el de matrículas- sólo se dará nuevamente en junio – julio. 

Los más importantes inmuebles se hallan hipotecados y la deuda acumulada rodea los tres mil millones de pesos. 

Las directivas hacen ingentes esfuerzos por obtener otro préstamo sobre otras propiedades. Trámites con entidades como Davivienda, Sudameris, Colpatria y Pichincha se han complicado por las condiciones comerciales.

Para rematar el panorama, existe sobre la Universidad un embargo de parte de la UGPP, por irregularidades en los pagos del año 2015.

¿Y el Ministerio?

Oficialmente no ha dicho nada. En la Universidad esperan que se levanten las medidas sobre la Institución y solo se conoce que el inspector In Situ, Rodrigo Acosta, fue cambiado -en febrero pasado- por Noralba Correa Toro.

Ojalá que la difícil situación económica de la Universidad no siga agravándose con la complicidad silenciosa del Ministerio y se evite que ante el aumento de deudas, las entidades financieras no terminen apropiándose de los bienes inmuebles.

Información de referencia: Otra vez, la U. Incca con serias dificultades para pagar nómina