Alto costo, necesidad de consenso y último año de gobierno, los 3 retos de la reforma a la educación médica

Abril 20/17 Esta situación convierte en poco viable, por lo menos en el corto plazo, acoger las 104 propuestas las que planteó la Comisión para la Transformación de la Educación Médica en Colombia, como resultado de un trabajo conjunto de los ministerio de Salud y Educación, y expertos del sector.

Todo indica que la propuesta inicia un largo y tortuoso camino hasta que se logre consenso entre los actores (especialmente las facultades de medicina) y obtenga la voluntad política y fiscal del Estado, para el que políticamente la reforma no está en sus prioridades.

 

Informe de Pablo Correa, en El Espectador:

Para hacer realidad las 104 propuestas entregadas al Gobierno se necesitan leyes, mucha política y una gran voluntad de cambio en hospitales, universidades, EPS y ministerios. Además de fondos que nadie ha calculado.

Son 104 propuestas las que puso sobre la mesa la Comisión para la Transformación de la Educación Médica en Colombia. Después de ocho meses de trabajo, los 13 miembros de la comisión, entre los que figuran representantes del Gobierno, gremios médicos, hospitales, EPS, secretarías de Salud y grupos estudiantiles, concluyeron que se necesitan cambios a todo nivel para formar una nueva generación de médicos sintonizados con los problemas del país.

El documento, que ya está en manos del Ministerio de Salud y el Ministerio de Educación, propone crear un Consejo General de Educación Médica, introducir reformas curriculares e institucionales, convertir el servicio social obligatorio en voluntario, regular la proliferación de escuelas de medicina, crear un sistema de becas para estudiar medicina, un examen del que dependa la licencia médica, un examen único nacional para competir por los cupos de especialización, establecer un sistema de pago al residente, entre otras propuestas menores.

¿Qué tan viable es llevar a cabo una reforma tan profunda? El escenario es complicado. El Gobierno está entrando en su recta final, el Congreso de la República estará concentrado en el fast track y una posible reforma política. A todo eso hay que sumar el apretón fiscal, que no deja mucho margen de maniobra para pensar en implementar muchas reformas. Y, por si fuera poco, en las universidades públicas no es nada fácil poner en marcha reformas.

Gustavo Quintero, presidente de la Asociación Colombiana de Facultades de Medicina y miembro de la comisión que redactó el documento, acepta que el camino no es fácil, pero trabajarán en dos frentes. “Unas son recomendaciones que implican reformas institucionales y por lo tanto, un cambio en la legislación. Eso le corresponde al Estado. Las otras son un set de reformas curriculares que está en nuestras manos”, comentó Quintero y señaló que en las próximas semanas los decanos de 49 facultades de medicina se sentarán a planear una hoja de ruta.

En su opinión, la parte más difícil de la reforma es la creación del Consejo General de Educación Médica. Este organismo, en el que tendrían representación el Ministerio de Salud, el de Educación, Ascofame, la Red de Hospitales Universitarios, la Academia Nacional de Medicina, la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas, la Asociación Colombiana de Estudiantes de Medicina y la Asociación Nacional de Internos y Residentes, se convertiría en el gran órgano regulador. “Es una idea ambiciosa porque es quitarle ese poder al Estado y devolverlo a los formadores. Es así como funciona en Inglaterra, Canadá o Chile. Ese es el punto crucial del documento”, explicó Quintero.

“Hay cosas que se podrán concretar en este gobierno y otras no”, responde el ministro de Salud, Alejandro Gaviria, quien aseguró a los integrantes de la comisión que estudiarán en detalle las recomendaciones pero también sus implicaciones fiscales.

El documento de la comisión no calcula el precio que tendrían las becas para estudiar medicina, el costo de los exámenes nacionales, el pago que tendría que hacerse a todos los médicos durante su especialización y muchas otras medidas. Esa es una tarea pendiente.

La Federación Médica Colombiana ya expresó su desacuerdo en puntos importantes de la reforma. “Tenemos la disposición de participar en esta discusión. Sin embargo, aclaramos que el documento no puede convertirse en imposición de los entes ministeriales”, señalaron en un comunicado.

Aunque la Federación resaltó la importancia de pagar a los médicos que se estén especializando y controlar la proliferación de escuelas de medicina, se manifestó en contra de suspender la obligatoriedad del año rural (servicio social) y de reducir el tiempo de formación de los médicos.