La peligrosa estigmatización del Gobierno a las IES no acreditadas

Junio 15/17 La burda y absurda manera como funcionarios del Gobierno Nacional califican a las IES no acreditadas como "universidades de garaje" no terminó con la salida de Gina Parody y su equipo del Ministerio de Educación Nacional. Continúa, y de manera preocupante. Ahora la afirmación la hace pública, y como fundamento para explicar las decisiones de política pública que se quieren impulsar, Alejandra Corchuelo (foto), subdirectora Sectorial del Departamento Nacional de Planeación, quien así justifica la imperiosa necesidad de que el Estado lleve la financiación a la demanda solo a programas de alta calidad.

Corchuelo hizo estas afirmaciones en el seminario 'Impacto de la educación superior en la movilidad social', organizado por el Ministerio de Educación Nacional, en donde cuestionó que los pobres en este país se endeudan en un 44% con el Icetex y el resto (no dijo en qué porcentaje) "con las universidades de garaje".

Incluso, señaló la necesidad de impulsar -desde el CESU, en donde Planeación Nacional tiene asiento- la obligación de que después de X años el registro calificado se convierta en acreditación de alta calidad.

Con sus afirmaciones, Corchuelo ratifica las intenciones del Plan Nacional de Desarrollo -Ley 1753 de 2015- para que el crédito del Icetex solo se destine a IES o programas acreditados en alta calidad.

La denominación "universidad de garaje", que no aparece en ninguna parte de la normatividad colombiana dejó de ser un concepto informalmente usado por el sistema de educación superior para aquellas IES que enfrentaban problemas de calidad o sencillamente eran un negocio que solo les importaba la matrícula, para pasar a ser las IES que no tienen acreditación, según el gobierno.

Lo preocupante del tema es que no serían pocas, sino la gran mayoría, porque de las 289 IES oficialmente registradas, y reconocidas por el Estado, 243 no tienen acreditación de alta calidad: es decir, el 84%.

Además, pretender que todas estén acreditadas, no solo va en contra de la Ley 30 de 1992, que señala que la acreditación es un proceso voluntario y temporal, sino que también va en contra del propio espíritu de la acreditación, que busca resaltar el mérito académico y no requisitos procedimentales.

Igual de preocupante a las temerosas afirmaciones de la funcionaria, es el silencio de los rectores de las no acreditadas, un buen número de ellos presentes en el evento.... y la complicidad del Ministerio de Educación.

En defensa de Ser Pilo y del SNET

Corchuelo también destacó los resultados de Ser Pilo Paga y los justificó como demostraciones positivas de incentivo del Estado y de financiamiento a la demanda; aunque el economista chileno, Sergio Urzua, cuestionó que por sus características Ser Pilo Paga no es un incentivo a la demanda sino un incentivo a la oferta, que explícitamente direcciona los recursos a unas pocas universidades, privadas la mayoría.

Finalmente, la funcionaria habló de la importancia de favorecer el diálogo de sectores y de la necesidad de tener un técnico o tecnólogo que se vuelva un doctorado o un superexperto, con lo que -sin mencionarlo explícitamente- se alinea con el discurso del gobierno frente al hasta ahora, Sistema Nacional de Educación Terciaria SNET.