En la U. de Antioquia, estudiantes quieren representante, pero no lo quieren elegir ahora

Agosto 25/17 La Ley 30 de 2992 pide a las IES tener un representante estudiantil en sus órganos de gobierno. La Universidad de Antioquia no lo tiene hace 14 años (y tiene acreditación institucional). Su rector, Mauricio Alviar (foto), 28 meses después de estar en el cargo, quiere elección popular de un representante estudiantil y diseñó la campaña para realizar el ejercicio democrático. Pero ahora resulta que un grupo de estudiantes llamó a paro y dice que no está de acuerdo con el procedimiento y que prefieren seguir, por ahora, sin representante, porque consideran que la elección convocada lo que se busca es gestionar un apoyo del consejero que salga electo para la posible re-elección de Alviar, en 2018.

Un buen caso de estudio sobre las pugnas, tensiones, gobernabilidad e intereses de los grupos de poder en una universidad.

Desde antier, cerca de 1.500 estudiantes se reunieron en el auditorio de la universidad, y cuando en la noche quedaban pocos, se declararon en asamblea permanente en rechazo a las elecciones a representantes estudiantiles que el rector del Alma Máter, Mauricio Alviar Ramírez, tiene programadas para el próximo 5 de septiembre.

Alexander Rúa, uno de los voceros de la protesta, y estudiante de Ciencias Políticas, opina que la idea del rector terminará por favorecerlo para una posible reelección en marzo de 2018. Defiende la autonomía de los estudiantes y demandan que se cree un mecanismo para la rendición de cuentas de quien salga elegido.

En este momento ya hay candidatos estudiantiles que aspiran a ser elegidos el próximo 5 de septiembre (ver listas), pero la petición de los protestantes es que se aplace a 2018 la elección, año en que se coincide con elección presidencial.

El rector, Mauricio Alviar, llamó a la comunidad universitaria a desconocer el paro convocado por los 1.500 estudiantes, bajo el argumento de que no son representativos frente a la totalidad de los que conforman la IES. También dijo que “la universidad ya lleva el calendario académico regulado hace más de tres semestres. Hay que tener en cuenta que en este momento hay 103 estudiantes extranjeros que se verían perjudicados por el cese de actividades, además de los estudiantes de otras regiones del departamento y del país. Otro asunto es que el valor de la hora cátedra de los profesores empieza a contabilizarse sin que puedan dar clases”.