60 años de Ascun. Nació para defender la universidad de la dictadura, y hoy defiende la autonomía

Oct 30/17 Esta es la historia de los 60 años de ASCUN, que nació en 1957, cuando cuando -en la dictadura de Rojas Pinilla- el rector de la U. de América, Jaime Posada Díaz y otros, se asociaron para protestar por la represión contra estudiantes y crear este organismo. 

La Asociación de Jaime Sanín, Alfonso Borrero, Galo Burbano y Carlos Forero, entre otros, acoge 87 IES; es un referente de diálogo para el Ministerio de Educación, concilia propias del sector, integra públicas y privadas y defiende la autonomía como principio natural de la universidad, que se perjudica más cuando se limitada que cuando se desborda.

Para recrear la historia de la Asociación, y como contextualización de la forma paralela como ha ido evolucionando el sistema de educación superior colombiano, El Observatorio reproduce el artículo "60 años trabajando por la educación superior colombiana", presentado por la Asociación en su revista Pensamiento Universitario, número 27, publicada con motivo de esta celebración.

Ascún nace en 1957, año que vivió una intensa protesta social en el gobierno del general Gustavo Rojas Pinilla, iniciado en 1953, cuando había dado un golpe de Estado a Laureano Gómez.

El carácter autoritario que tomó el gobierno militar y sus medidas contra la libertad de expresión, llevaron a un paro cívico nacional de diez días, convocado por la banca, el comercio y la industria, que obligó a Rojas Pinilla, el 10 de mayo, a renunciar y dar paso a una Junta Militar que haría la transición a la democracia.

En el paro, y tras múltiples detenciones de estudiantes en varias universidades y ciudades y la muerte de tres de ellos en Bogotá, el 5 de mayo se reunieron los rectores de las universidades Externado de Colombia (Ricardo Hinestroza Daza), Colegio Mayor del Rosario (Monseñor José Vicente Castro Silva), Pontificia Universidad Javeriana (Padre Carlos Ortiz Restrepo), y Universidad de América (Jaime Posada Díaz), y decidieron suspender actividades.


La iniciativa fue acogida por las universidades Libre y Los Andes, así como por los hoy reconocidos y recordados intelectuales Baldomero Sanín Cano, Luis López de Mesa, Agustín Nieto Caballero, Pedro Gómez Valderrama, Gonzalo Vargas Rubiano, Daniel Arango, Alberto Zalamea, Vicente Laverde Aponte, Mario Latorre y Francisco Norden, entre otros.

En junio siguiente, en la Universidad de Medellín, el rector Posada compartió inquietudes con sus colegas de las universidades de Antioquia (Gonzalo Restrepo Jaramillo), Bolivariana (Monseñor Félix Henao Botero), y de Medellín (Eduardo Fernández Botero), y acordaron convocar una Conferencia Nacional de Rectores.

La Primera Conferencia Nacional de Rectores Universitarios se instaló el 12 de octubre de 1957, en la sede de la Asamblea de Antioquia, y allí nació la Asociación Colombiana de Universidades.

Allí también participaron Vasco Aurelio Muñoz, gerente del Fondo Universitario Nacional FUN (creado por el gobierno en 1954 para administrar los aportes del Estado, de los municipios y de las propias universidades, y elevar su nivel. Fue el predecesor del Instituto Colombiano de Fomento a la Educación Superior -ICFES-, hoy transformado en Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación, y funcionaba como un ministerio de universidades, orientado por el Consejo Nacional de Rectores -CNR); y como representantes del Ministerio de Educación Nacional: Francisco Posada de la Peña, Uladislao González, Hernando Arellano, Alberto Upegui, Jorge Ruiz, Gabriel Velásquez, Gabriel Betancourt Mejía y Rodrigo Ramírez.

El 6 de diciembre de 1957, se realizó en Bogotá el Primer Congreso Nacional de Universidades, donde se suscribió el Acta de Fundación de la Asociación Colombiana de Universidades.

En junio de 1958 inauguró sus labores, en Popayán, el Segundo Congreso Nacional de Universidades, que culminó la revisión y expedición de los anteproyectos básico de la Asociación Colombiana de Universidades, del Fondo Universitario Nacional y del sistema orgánico de las universidades seccionales oficiales, y se aprobaron los primeros estatutos.

Un mes después, se realizó el primer Consejo Nacional de Rectores, también en Popayán, y se eligió a Ricardo Hinestrosa Daza, como Presidente, y a Jaime Posada, como Director del FUN. En ese periodo se realizaron los Juegos Universitarios Nacionales, en la Universidad Nacional.

 

El afianzamiento en la década del 60
En los 60 se dio una fuerte intervención gubernamental en la universidad pública, y Ascún se constituyó en intermediaria para la solución de muchos de los problemas.

La Asociación comenzó a extenderse. Se realizaron las primeras labores de internacionalización, con la asistencia, en 1961, del Director Ejecutivo a la OEA a presentar fórmulas de apoyo a las universidades latinoamericanas. En 1962, rectores participaron en un seminario sobre aspectos estudiantiles en Texas, y en 1966, Ascún se vincula a la Asociación Internacional de Universidades.

Tras la renuncia a la Dirección Ejecutiva del rector Posada, se encarga al secretario general, Uladislao González, quien debía cederla a Gonzalo Vargas Rubiano, pero éste no aceptó. En febrero de 1963 la dirección Ascún -FUN fue asumida por Gabriel Betancur Mejía (creador y primer director del Icetex y ex ministro de Educación del general Rojas Pinilla), pero luego éste es nombrado subdirector de la Unesco, por lo que su dirección duró seis meses.

Llega como Director Ejecutivo Jaime Sanín Echeverri, rector de la Universidad de Antioquia, y mientras éste se posesiona se encarga de la Dirección a Fabio Lozano y Lozano, rector de la Universidad Jorge Tadeo Lozano.

En el CNR, de febrero de 1968, en la Universidad de Antioquia, se trató de imponer el concepto de paridad política en los cargos de dirección de FUN- Ascún, lo que condujo a la amenaza de renuncia de Sanín como Director Ejecutivo. El paralelismo institucional se hizo evidente a partir de dos iniciativas más de asociación: la Federación de Universidades (FEDEU) y la Fundación de Universidades de Bogotá; esta última proclamada por 12 rectores, como asociación independiente de Ascún y con personería jurídica propia. Ambas iniciativas tuvieron escaso eco.

La creación del ICFES

Tras la Reforma Constitucional de 1968, el país creó el ICFES, el Instituto Colombiano para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología (Colciencias) y el Instituto Colombiano de Construcciones Escolares (ICCE); el Estado asumió la facultad de administrar sus fondos para la Educación Superior y retomó la inspección y vigilancia. Además, se dio atribución al presidente de la República, gobernadores y alcaldes para nombrar a los rectores de las universidades oficiales.

Ascún logró que las universidades aportaran de su presupuesto el 2,5% para funcionamiento y aprobó una reforma que dio al Director Ejecutivo la representación legal y su elección para un período de dos años.

En 1969, Sanín Echeverri renuncia porque asume la Dirección del Instituto Colombiano de Pedagogía (ICOLPE), siendo reemplazado por Carlos Medellín Forero, entonces rector encargado de la Universidad Externado de Colombia, y quien impulsó los “Campamentos Universitarios”, como actividad de proyección social de la juventud universitaria.

Los problemas de gobernabilidad en la universidad pública, el desgaste del Frente Nacional, el florecimiento de la insurgencia, con células subversivas en las IES, la simbología creada del Che Guevara tras su asesinato, y la intervención americana, llevaron a que el movimiento estudiantil presentara, en 1971, el “Programa Mínimo de los Estudiantes Colombianos”, que demandaba la abolición de los Consejos Superiores, un presupuesto digno para la universidad, una comisión de reforma con la participación de estudiantes, la creación de organizaciones gremiales estudiantiles, la reapertura de la Facultad de Sociología de la Universidad Javeriana y el retiro del Rector de la Universidad del Valle.

En 1972 se crea la Revista “Mundo Universitario”, con el convencimiento de prestar un servicio importante a la cultura colombiana, y de contribuir en alguna forma al desarrollo de la “universitología”.

En junio de 1977, Medellín renuncia a la Dirección Ejecutiva, y es reemplazado, en mayo de 1978, por el sacerdote jesuita Alfonso Borrero Cabal. Su gestión se destacó por la institucionalización del “Simposio Permanente sobre la Universidad”, como herramienta de formación de dirigentes universitarios y como espacio de discusión sobre el tema de la universidad; la creación del Pleno Anual de Bienestar Universitario; y la formalización de las Redes Temáticas de Ascún. Fue entre 1981 y 1982 que Ascún realizó el primer Simposio Permanente sobre la Universidad, y certificó 35 académicos que luego ocuparían cargos de primer orden en sus IES.

El Decreto Ley 80 de 1980

El 22 de enero de 1980 se aprobó el Decreto-Ley 80, que determinó la nueva estructura del sistema de educación superior. Aparecen nuevos órganos colegiados y los rectores impulsan debates por los pagos que deben asumir las Universidades (por ejemplo, el pago del SENA, las cuotas de auditaje de la Contraloría y parte del presupuesto para fomento).

En 1982, los rectores apoyan la iniciativa del presidente Belisario Betancur de crear de una Universidad a Distancia, que inicialmente sería Unisur, y que hoy es la Universidad Nacional Abierta y a Distancia UNAD, afiliada a la Asociación.

En 1983 Ascún celebró sus 25 años, y -con el presidente Betancur, el Ministro de Educación, Jaime Arias Ramírez y el viceministro, Juan Camilo Osorio- el Gobierno condecoró la Asociación con la medalla al Mérito Educativo “Francisco de Paula Santander” en el grado Oficial, y sancionó la Ley 41 de 1983 a través de la cual se dio a la Asociación un auxilio de $7.500.000.

Ascún también ha liderado la proyección del deporte universitario. Gestionó ante Coldeportes un modelo de organización y administración del mismo, así como de Centros Educativos Deportivos Universitarios Piloto (CEDUP). Con Coldeportes se creó el Comité Deportivo Nacional y los Comités Deportivos Regionales, en 1985, y en 1986 se solicitó a la Federación Internacional del Deporte Universitario (FISU), en Bruselas, y a la Organización Deportiva Universitaria Centroamericana y del Caribe (ODUC), en México, el reconocimiento internacional de Ascún Deportes como la organización deportiva universitaria de Colombia. En 1987 iniciaron, con el apoyo de Coldeportes, los Juegos Universitarios con una periodicidad anual.

En 1989 nace Ascún Cultura, y en 1990 la Corporación Editorial Universitaria. La primera continúa su labor. La segunda poco evolucionó.

 

 

La Ley 30 de 1992 y el crecimiento del sistema

En diciembre de 1992 se aprueba la Ley 30, “que organiza el servicio público de la educación superior” (que aún hoy -con sustanciales reformas- está vigente) y que dio una estructura más formal al sistema, para ajustarlo a la Constitución Política que había una Asamblea Nacional Constituyente el año anterior.

La nueva ley, para cuya discusión Ascún participó con una comisión especial, confirmó las tipologías de IES, los mecanismos de regulación y procedimientos del sistema, y creó el Sistema Nacional de Acreditación.

Ascún acogió los objetivos y propósitos de la norma y se comprometió con el Gobierno y el Ministerio de Educación a ayudar a poner en funcionamiento la acreditación como mecanismo nuevo en Colombia y América Latina.

Para contribuir al debate, la Asociación creó la serie “Cuadernos Ascún”, que compendiaba el pensamiento universitario del momento.

En 1994 la Asociación reforma sus estatutos, acoge de manera plena la acreditación, ratifica los principios fundacionales de autonomía, calidad y responsabilidad social, así como el equilibrio entre la universidad estatal y la universidad privada.

En el CNR de marzo de 1994 se acepta la renuncia del Director Ejecutivo, P. Alfonso Borrero Cabal S.J., y se designa como encargado a Jaime Tobón Villegas, quien mantiene esta calidad hasta noviembre de ese año, cuando se nombra a Galo Burbano, ex rector de la Universidad Pedagógica Nacional.

En 1996 se crea el boletín periódico Noti-Ascún, nace la Red Colombiana de Cooperación Internacional RCI; y se consolida el proyecto de sistematización de Ascún (con el apoyo de la Universidad Piloto de Colombia).

Ascún participó en la Conferencia Regional de La Habana y la Conferencia Mundial de la Educación Superior (París, 1998) convocada y presidida por la UNESCO.

El fin del gobierno Andrés Pastrana Arango y la llegada de la administración Álvaro Uribe Vélez (2002) vino acompañado de la reconfiguración del ICFES, que pasó a ser una entidad enfocada en la evaluación educativa de todos los niveles educativos. Sus funciones en educación superior fueron asumidas por el nuevo Viceministerio de Educación Superior, que luego pasó de una tarea de inspección y vigilancia como había sido prevista constitucionalmente a una de injerencia y manejo de los procesos académicos, mediante reglamentaciones y mecanismos de supervisión para el aseguramiento de la calidad.

Durante la década, Ascún cobró importante papel como interlocutor del gobierno, y se crearon mesas de trabajo con el Ministerio de Educación, para analizar aspectos de calidad, ciencia y tecnología, cobertura y pertinencia, financiamiento y gestión, autonomía universitaria, e Internacionalización.

Allí encontraron eco las reacciones de la comunidad académica a acciones tales como mecanismos estatales de aumento de la cobertura, fomento de formación técnica y tecnológica, ECAES o Exámenes de Calidad para los Egresados de la Educación Superior (hoy llamadas pruebas Saber Pro) y la definición curricular a partir del establecimiento de “competencias profesionales”, entre otros.

Estos debates sirvieron para la formulación de planes indicativos de desarrollo de Ascún. Así, aparecieron “De la exclusión a la equidad. Agenda de políticas y estrategias para la educación superior colombiana 2002-2006” y “De la exclusión a la equidad II: hacia la construcción de un sistema de educación superior más equitativo y competitivo al servicio del país. Políticas y estrategias para la educación superior de Colombia 2006-2010”, adoptadas como políticas generales por el CNR, y convertidas en manifiesto de la universidad para los candidatos presidenciales de entonces.

El crecimiento del sistema de educación superior llevó a debates en Ascún sobre su composición, integrantes, responsabilidades y alcances. Se realizó una nueva reforma estatutaria y se dio el retiro, como afiliada, de la Universidad de Los Andes y del Rosario (que luego se reintegraría).

Así mismo, para la creación de pensamiento universitario y la formulación de políticas públicas se fortaleció la creación de redes temáticas universitarias como estrategia de gestión y de impulso a las políticas públicas.

En noviembre de 2006, Galo Burbano renuncia como Director Ejecutivo y el CNR encargó al entonces secretario general, Carlos Hernando Forero, quien entregó el cargo, en marzo de 2007, a Bernardo Rivera, ex rector de la Universidad de Caldas.

Primeros 50 años

En 2007, por la celebración de los 50 años de Ascún, se promovieron, entre otros, una Asamblea de Rectores de la UDUAL, el III Encuentro de Docentes Universitarios, el Seminario sobre Negociación Internacional de Proyectos de Investigación, y el IX Congreso Iberoamericano de Extensión Universitaria y VI Encuentro Nacional de la Red de Extensión Universitaria.

También se reconoció la labor de los directores ejecutivos, coordinando y apoyando la publicación de los libros: “Jaime Sanín Echeverri, un humanista integral” y “Jaime Posada, el poder de las ideas”, elaborados por Jorge Emilio Sierra, y de un número de la revista Uni-Pluri/versidad, de la Universidad de Antioquia en honor al Padre Alfonso Borrero. El Consejo Directivo otorgó la “Orden Ascún” a quienes habían ejercido la Dirección Ejecutiva.

Luego llegó la Conferencia Regional de Educación Superior de América Latina y el Caribe (CRES 2008), preparatoria de la Segunda Conferencia Mundial sobre Educación Superior, en Cartagena de Indias, y versó sobre “Educación Superior, Ciencia y Tecnología para el Desarrollo Sostenible”. Ascún participó tanto en su organización como de los foros rectorales sobre: integración de la investigación Andina, financiamiento y gestión en la Educación Superior, internacionalización, relaciones Universidad-Empresa-Estado, y gobernabilidad en la Educación Superior.

Esos debates, con miras a la Conferencia Mundial, en París en 2008, llevaron a Ascún a liderar la reflexión sobre las deficiencias y dificultades de la universidad para adecuarse a los nuevos desafíos. La problemática nacional se resumió en: Incoherencia entre políticas propósitos y metas nacionales, incipiente desarrollo de una cultura de la autorregulación, baja cobertura e inequidad en el acceso y la permanencia, inadecuada financiación, deficiente formación y baja dedicación del profesorado, escaso desarrollo de competencias básicas superiores, indefinición de tipología de las instituciones, débil producción científica, presencia de títulos sin la debida garantía, bajo reconocimiento social y baja cobertura y calidad de la formación técnica, mínimo uso de nuevas tecnologías, y pocapresencia internacional.

Para dar solución a estos problemas, además de los planes estratégicos, Ascún afianzó mesas de trabajo con el Ministerio de Educación para analizar política pública y sistema, calidad, ciencia y tecnología, internacionalización y financiación.

Ascún continuó en el ámbito internacional, principalmente en lo relacionado con la creación de un espacio común iberoamericano de educación superior y la participación en proyectos financiados por la comunidad europea para definir mecanismos regionales de acreditación de instituciones y programas, sobre el desarrollo de un sistema iberoamericano de créditos académicos.

También se realizó una alianza con el MEN para promover el Servicio Social de la Educación Superior, la convocatoria y selección del Concurso de Cuento, y la promoción y difusión de experiencias de inclusión social en la Universidad. Se participó de la constitución del canal universitario, y, con COLDEPORTES, Ascún facilitó una amplia consulta descentralizada y participativa para la formulación del Plan Decenal del Deporte, la Recreación, la Educación Física y la Actividad Física para el Desarrollo Humano, la Convivencia y la Paz 2009-2019.

La más reciente década

En 2009 Ascún desarrolla el documento “Líneas estratégicas de desarrollo 2009-2014”, sobre los retos de la Universidad: excelencia, ciencia, tecnología e innovación; responsabilidad social universitaria; y, competitividad de la educación superior.

Parte de esta agenda se vio impactada con la llegada del primero de los dos gobiernos del presidente Juan Manuel Santos cuando éste presentó, desde el Ministerio de Educación, una propuesta de reforma a la Ley 30 de 1992, que, por no haber sido consultada con la comunidad académica, no potenciar la educación como un derecho, y levantar fuertes polémicas en torno de la posibilidad de alianzas público – privadas y el ánimo de lucro, generó una muy fuerte re-
acción, especialmente del movimiento estudiantil (enla misma época que se vivía una situación similar en Chile), que llevó a que el propio gobierno tuviera que retirar su proyecto del Congreso.

Entonces los rectores se manifestaron con sugerencias sobre lo que debería ser el cambio, señalando la necesidad de una reforma de las estructuras y ámbitos de las instituciones para propiciar la apertura educativa con fortalecimiento de la calidad.

Tras la finalización del periodo estatutario de Bernardo Rivera, el CNR elige como director al entonces secretario general, Carlos Hernando Forero, quien corrido el año 2013 y con la participación de las nuevas autoridades al mando del Viceministerio y con la presencia activa del Consejo Nacional de Educación Superior - CESU, direccionó mesas de trabajo para la construcción del documento “Acuerdo por lo Superior 2034 - Propuesta de Política Pública para la excelencia de la Educación Superior en Colombia en el escenario de la paz”, que señaló los objetivos y caminos que se deberían recorrer en el proceso de transformación de la educación superior. Además de los valiosos aportes del documento, su mayor valor fueron los consensos logrados con la participación de todos los protagonistas del sector.

Dicho trabajo fue acompañado por el “Llamado de la universidad colombiana a los candidatos a la Presidencia de la República para el cuatrienio 2014-2018”, que la Asociación presentó en marzo de 2014, antes de las elecciones presidenciales.

Auncuando en agosto de 2014, el re-elegido Gobierno Nacional, en cabeza del presidente Santos, acogió el Acuerdo por lo Superior 2034 y se comprometió a trabajar en él, días después dio un giro radical a la política educativa con el cambio de titular en el Ministerio de Educación. Así, el tiempo de esta última etapa -cuatro años- ha estado signado por una situación de contradicción entre lo que significó la tarea compartida de pensar el futuro de la educación en el largo plazo y la imposición gubernamental orientada a lograr a corto plazo el cumplimiento de las exigencias de la OCDE sobre la configuración del sistema de educación terciaria, entre otros ideales de la actual administración.

Estos lineamientos fueron acompañados por polémicas decisiones, inconsultas en su mayoría con el sector educativo, que echaron atrás el espíritu dialogante y de consensos logrado hasta entonces.

Entre tanto, el Consejo Directivo y el CNR definieron elaborar un nuevo plan estratégico que señalara acciones y programas a seguir en diez años (2015-2025), con una delimitación operacional para una primera etapa de cinco: 2016-2020. Así mismo, la organización operativa y administrativa interna, de los procesos de la Asociación, llevaron a la obtención, en febrero de 2017, de la certificación de calidad bajo la norma ISO 9901-2008.

La imposición desde el Ejecutivo, de una Ley de Inspección y Vigilancia (1740 de 2014); la decisión -impuesta en 2015 a través del Plan Nacional de Desarrollo- de acreditar obligatoriamente las licenciaturas en contra de lo indicado por la Ley 30 de 1992; la norma de restringir el apoyo de créditos Icetex sólo a quienes se matriculen en programas e IES acreditadas, a partir de 2018; la intención de impulsar desde el sector productivo y sin el respaldo del académico un sistema de educación terciaria, incluyendo la posibilidad de tener maestrías técnicas; los alcances y características de programas de becas y fomento del Gobierno; la escasa participación de la educación superior en la propuesta de Plan Decenal de Educación 2016-2026; y el recorte permanente de recursos para la ciencia y la tecnología, entre otras decisiones, han causado fracturas en el sistema y aislamiento de sus actores.

Estas políticas gubernamentales han tenido gran incidencia en la definición del Plan Estratégico de Ascún y la necesidad de reorientar los procesos de transformación de la Universidad en función del incremento de la productividad, la empleabilidad y la competitividad, en el escenario de la equidad social, bajo las orientaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y del Banco Mundial.

La activa presencia de Ascún en más de 60 entidades gubernamentales y no gubernamentales, y alianzas con asociaciones similares en otros países y regiones de todo el mundo, ha consolidado a la Asociación en un espacio para la reflexión y deliberación gremial, que permite a los rectores sentar posiciones críticas frente a estas propuestas de política, dado su preocupante impacto para la consolidación del sistema de educación superior que Colombia necesita y anhela.

Ante estas situaciones, la Asociación ha explicitado su posición, a través de comunicaciones al gobierno nacional, en la intención de que el pensamiento rectoral universitario logre demostrar su experiencia y sabiduría.

Como guías de orientación para la definición de la prospectiva estratégica de Ascún, la entidad ha definido los siguientes criterios:

• El futuro de la Universidad tiene que ser pensado a la luz de las tendencias y retos que enfrenta la sociedad del futuro.

• La transformación de las universidades se da en el campo de las tendencias de la transformación de la Universidad en el mundo.

• El futuro de la Universidad colombiana está vinculado al de la Universidad iberoamericana.

• El papel y la transformación de la Universidad colombiana está íntimamente vinculado a los retos y exigencias del contexto social, económico y cultural, y a las políticas del país.

• La estrategia prospectiva de Ascún se basa en el mandato estatutario y el pensamiento rectoral, para apoyar la transformación de la Universidad.

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