Para mejorar finanzas de la U. Nacional, investigadores proponen contribución económica de sus egresados

Nov 20/17 Bajo el título “La Universidad Nacional de Colombia ya no es prioridad - Análisis de la evolución de sus finanzas (1867-2015)”, los profesores de esa IES, Edna Cristina Bonilla Sebá y Jorge Iván González Borrero -foto-, muestran con cifras cómo se han reducido los aportes del Gobierno Nacional y critican el propio modelo de gestión financiera, a la vez que proponen tres fuentes adicionales posibles de ingresos: Contribución especial de egresados de las universidades públicas, créditos condonables dependiendo del nivel de ingreso y participación en proyectos urbanísticos.

Llama la atención que sean profesores de la misma Universidad Nacional los que hagan esta propuesta, misma que ha sido fuertemente criticada por miembros de esa institución cuando se ha hecho desde otros escenarios, bajo el argumento de que, vía impuestos, los egresados contribuyen lo suficiente al país.

Igual sucede con los créditos condonables dependiendo el nivel de ingreso, que responde a una versión parecida al proyecto de ley que gestiona Icetex en el Congreso sobre Financiación al Ingreso Contingente, fuertemente cuestionado por la universidad pública, y en este caso por el rector Ignacio Mantilla.

Dicen los autores: "Además de los ingresos convencionales, la Universidad tendría que discutir con el gobierno otras fuentes de financiación, como lo hizo con ocasión de la participación en la “Estampilla Pro Universidad Nacional de Colombia y Demás Universidades estatales de Colombia”. Simplemente con el fin de ilustrar, nos referimos a tres fuentes posibles:

- Contribución especial de egresados de las universidades públicas (Los egresados de universidades públicas que sean contribuyentes y que estén obligados a pagar impuesto a la renta y complementarios, podrían realizar una contribución especial para ayudar a la financiación la universidad pública en la que terminaron)

- Créditos condonables dependiendo del nivel de ingreso. Siguiendo un modelo similar al que se aplica en otros países, todos los estudiantes recibirían un crédito para financiar sus estudios. La deuda se condona si el egresado no logra obtener un nivel de ingresos razonable.

- Participación en proyectos urbanísticos. La Universidad ha sido tímida, y se ha negado a convertirse en un actor central en proyectos urbanísticos, como el del CAN en Bogotá".

En el estudio de Bonilla (quien trabajó con la ministra Parody en el plénum ad hoc de la Fundación Universitaria San Martín) y González, y cuyo texto completo puede consultar haciendo clic aquí), se critica que “la Universidad no ha aprovechado los márgenes que le brinda su autonomía, y ha seguido de manera pasiva y acrítica las lógicas contables y presupuestales del Ministerio de Hacienda y de la Contraloría General de la República”.

Dicen que “la Universidad no es eficiente en la ejecución de los proyectos de investigación y extensión porque no ha aceptado que la administración de estos recursos tiene que ser diferente a la del presupuesto corriente”.

Al mostrar la evolución de los aportes del Estado a la Universidad, indican que a ésta le ha ido mejor con los gobiernos liberales y que la “indexación definida en la ley 30 de 1992 ha ido a la par con una pérdida de importancia de la Universidad. Dicho de otra manera, el hecho de que las transferencias crezcan con la inflación no garantiza que la Universidad pueda cumplir con sus compromisos”.

Así mismo, consideran que “en lugar de financiar a la universidad pública, el gobierno ha ido buscando otros mecanismos para ampliar la cobertura universitaria, por fuera de las instituciones públicas como, por ejemplo, el programa Ser Pilo Paga del Ministerio de Educación”.