La resignada ilusión del director de Colciencias, que quiere pero no puede

Nov 26/17 Las declaraciones de César Ocampo, director de Colciencias, a La República, sobre sus proyectos y restricciones, especialmente presupuestales, se debaten entre la ilusión y la ironía. Es el deseo de mejorar de una entidad que poco o nada importa a un Gobierno que tiene el cronómetro en cuenta regresiva y un director que habla de macro-proyectos, a pocos meses de terminar gestión. "Creemos que podemos dejar un buen impacto antes de finalizar el Gobierno". ¿Con qué dinero?. "Ojalá en los próximos gobiernos podamos decir que hemos llegado al 1% del PIB en presupuesto", dice resignadamente.

La siguiente es la entrevista:

¿Hubo ajustes al presupuesto para el próximo año?

Sí hay un recorte frente a 2017 de 11% y vamos a seguir el programa, pero vamos a reducir la escala. Es importante decir que las becas no se van a afectar. Para una entidad de ciencia ningún presupuesto es suficiente. Vamos a tratar de cumplir las metas que se propuso la entidad, creemos que podemos dejar un buen impacto antes de finalizar el Gobierno.

¿Cuál es una cifra con la que podría trabajar Colciencias?

Como mínimo quisiéramos que el presupuesto aumente y que fuera consistente en 1% del PIB. Quisiéramos al menos un presupuesto de $400.000 millones, sería algo sano. El año entrante estaremos en $339.000 millones y con esto vamos a poder continuar con los programas.

¿Cómo está en comparación con la región?

Sigue baja. Quisiéramos ese 1% porque estamos en proceso de ser miembros de la Ocde y si es necesario estar a la par con los vecinos y con los países de la Ocde, tiene que subir. Ojalá en los próximos gobiernos podamos decir que lo hemos logrado.

¿Cuántos becarios tiene Colciencias y cuántos doctores han salido gracias a la entidad?

La meta es de 8.000 becas de maestría y doctorado, hemos podido financiar más de 5.000 becas en el cuatrienio, la apuesta es clave, el recurso capital es el primer paso para impulsar una política de impacto de largo plazo. Vamos a propiciar distintas áreas, si vemos la importancia de la política hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles y las áreas de alto nivel de formación es en esos campos.

¿Hay déficit de doctores en el país?

Sí, nosotros en este momento tenemos más de 10.000 investigadores clasificados y no todos son doctores, la forma de poder impulsar las políticas para el resto del siglo requiere que el nivel de investigadores sea más alto para competir con las economías más altas.

¿Cuántos doctores se necesitarían en total?

Yo quisiera poder tener mínimo 100 doctores por 10.000 habitantes y entre más, va a ser una política de formación que se vuelve como una bola de nieve: entre más conocimiento haya, más se va a permear en toda la economía, entidades sociales y culturales para atender los problemas complejos. En este momento podemos tener ocho doctores por cada 10.000 habitantes, hay un déficit y es necesario mejorar.

¿Cómo califica la producción académica nacional?

Tenemos que mejorar la producción de artículos, pero queremos mejorar el impacto de esta producción, no tiene sentido llenar bibliotecas sin impacto. Este indicador tiene que ser importante: qué impacto tiene en el desarrollo. Lo más importante son temas de salud, la bioeconomía, para aprovechar la biodiversidad que tenemos; los países que dominen esto van a ser líderes, pues si vamos a hacer procesos industriales tienen que ser sostenibles.

¿Cuál es el apoyo que le brindan las empresas?

Empresas, Estado y academia son parte integral de cualquier proceso para insertar soluciones innovadoras. La participación de una empresa en estos procesos debe estar entre 20% y 40% y hemos impulsado la ley para que se saquen las soluciones del laboratorio al sector comercial. Hemos impulsado el número de patentes, beneficios tributarios a empresas que inviertan en innovación para mejorar la calidad de sus productos.

¿Cuántas empresas participan en esto?

Son cientos de empresas y este año vamos a poder cumplir 100% el monto de los beneficios tributarios que son cerca de $600.000 millones.

¿Cuáles son los proyectos priorizados para 2018?

Fuera de todo lo que hace Colciencias: el fomento a la investigación, tecnología, y apropiación de ciencia, le hemos dado importancia a nuevas iniciativas. Desde mi llegada he creado una mesa para desplegar satélites de observación alineados con el desarrollo sostenible. Son satélites que miren el mar y la tierra para desarrollar la agricultura de precisión, biodiversidad, medición en tiempo real de minería ilegal, detectar infraestructura crítica, entre otras aplicaciones.

¿Cuál es la inversión para este proyecto?

Para montar una constelación de seis microsatélites, son como entre US$80 millones y US$100 millones. Ese dinero existe. Este costo incluye la capacidad de desarrollar esos satélites acá, estamos impulsando una industria y es un porcentaje pequeño si se compara con la transferencia de ciencia, tecnología e innovación para las vías terciarias.

¿Cuáles son las universidades que tienen mayores registros de producción académica?

Yo diría que las universidades acreditadas de más de seis años, entre ellas la Universidad Nacional, la Universidad Industrial de Santander, la Universidad de Antioquia; algunas privadas como los Andes, la Javeriana, van a ser líderes en desarrollo tecnológico. Y programas como ‘Colombia Científica’ ponen los ecosistemas de universidades acreditadas y otorgan programas grandes a las que se postularon.

¿Cómo va la implementación de este programa?

‘Colombia Científica’ premió cuatro programas grandes, con universidades ancla que ayudan a transferir conocimiento a universidades que apenas se están desarrollando. Es importante que promuevan el desarrollo científico con no acreditadas.