U. Incca finaliza el año sin pagar a sus empleados y con demanda contra Mineducación en la Procuraduría

Dic 18/17 Además de una muy difícil situación económica que ha llevado a que la Universidad Incca de Colombia cierre el año sin pagar, aún, a sus cerca de 300 empleados los salarios atrasados desde septiembre, además de las primas correspondientes, y con el desespero de una baja matrícula y cada vez con menos entidades financieras que puedan servirles de apoyo, ahora la entidad decidió abrir un proceso contra la Nación y el Ministerio de Educación Nacional, en la Procuraduría General de la Nación, bajo la orientación jurídica de un reconocido secretario general de una universidad privada acreditada de Bogotá.

Es decir, además de que el Ministerio de Educación no fue coherente en los criterios empleados desde cuando intervino esa IES en diciembre de 2015 y posteriormente, en el primer semestre de 2017, decidió levantarle las medidas de intervención bajo el amparo de la Ley 1740 de 2014, de Inspección y Vigilancia, ahora la Universidad busca resarcir el posible daño que recibió de parte el Ministerio.

Vale recordar que el Ministerio le levantó medidas bajo el argumento de que la Universidad contaba con las condiciones para operar "en condiciones de calidad", cuando explícitamente la realidad mostraba lo contrario.

Ante la debilidad jurídica y falta de consistencia en el actuar del Ministerio en estos casos (recuérdese la forma como perdió todas las batallas contra la Universidad Unad), ahora se cierran brechas para que exista una posible alianza colaborativa entre Universidad y entidad gubernamental para intentar sacar adelante una IES que cada vez se hunde más y que, de no hallar una solución milagrosa, extrema o un gran "inversor" que esté dispuesto a rescatar la institución, a sabiendas que es sin ánimo de lucro, puede tener los meses contados como una Universidad viable.

Mientras los empleados no hallan respuestas de apoyo ante las diversas entidades que puedan defender sus derechos ni los medios masivos de comunicación, y en la Universidad se ha vuelto normal los reclamos de profesores y proveedores así como la rotación de directivos, inconformes con las directrices de la presidenta -María Solita Quijano- y su rectora -Carolina Villamizar- y el vicerrector general -Jairo Cotrina-, la IES no avanza en número de estudiantes (usan la estrategia de callar los hechos para evitar la "mala imagen") ni en procesos de calidad.

Vale recordar que la Universidad está a la espera de que el Ministerio de Trabajo le autorice el despido masivo de cerca de 130 empleados.