Consejeros del CNA no podrán ocupar cargos directivos en IES

Feb 5/18 Como una forma de contrarrestar los problemas de prestigio y los cuestionamientos que se vienen haciendo a la efectividad del Consejo Nacional de Acreditación CNA, el Consejo Nacional de Educación Superior -CESU- prohibirá que, al mismo tiempo, no puedan ser consejeros de dicho organismo directivos de IES -como actualmente viene sucediendo en algunos casos- para evitar el conflicto de intereses. Queda por ver cómo se podría controlar el caso de consejeros que, sin ser directivos, pero sí académicos, también tienen conflicto de interés con su IES de origen.

Actualmente actúan como consejeros el rector del Instituto Tecnológico de Soledad Atlántico ITSA, Emilio Armando Zapata, y el vicerrector administrativo de la Universidad del Valle, Guillermo Murillo Vargas.

Por el reconocimiento que tiene la acreditación, de programas e institucional, en el país, el sistema guarda respeto y silencio frente al CNA, que es el organismo que recomienda a la ministra de Educación si otorga o no una acreditación, pero actuaciones subjetivas, demoras en los procesos, conflicto de intereses, y ausencia de diálogo con otros actores del sistema (como Conaces), entre otros, ha hecho que gradualmente se aumente la inconformidad del sector con el CNA, con su lenta capacidad de respuesta, y hasta con pugnas internas de sus consejeros, que terminan conociéndose por la opinión pública.

A todo lo anterior se suma la incomodidad que ha originado el traslado de las oficinas del CNA, de las amplias y agradables instalaciones que tenía en la calle 19 con carrera séptima de Bogotá (en donde el Ministerio pagaba un valor muy favorable al ICFES -dueño de las oficinas) a unas oficinas más pequeñas e incómodas cerca del aeropuerto, con lo que se perdió parte del status que tenía el Consejo.

Además, según conoció El Observatorio, las tradicionales diferencias entre consejeros -que llevan a que el Consejo no tenga una verdadera unidad colegiada a la hora de tomar ciertas decisiones, y se den posiciones encontradas frente a ciertas decisiones de acreditación-, recientemente llevó a que los consejeros pidieran la renuncia de la actual coordinadora, la educadora Cecilia Dolores Correa de Molina, y que ésta no aceptó.

Habría que ver si en la normatividad que quiere impulsar el CESU también se incluye, como por ejemplo pasa con los ministros y viceministros, el impedimento para que los exconsejeros hablen y regresen inmediatamente al mismo sector o IES durante un determinado tiempo después de pasar por el cargo, pues ha sorprendido que consejeros sean nombrados en cargos directivos de algunas IES tan pronto terminan su periodo.

Por ahora, se espera que el CESU apruebe un nuevo reglamento del CNA.