"Mineducación no cambia los conceptos del CNA": Guillermo Murillo

Marzo 20/18 Guillermo Murillo es el actual coordinador del Consejo Nacional de Acreditación CNA, en reemplazo de Cecilia Dolores Correa de Molina, y ante las inquietudes que parte del sistema de educación superior ha expresado sobre la efectividad y gestión de ese organismo, es explícito en destacar la independencia y ética del mismo, el respeto de parte del Ministerio a sus decisiones y los retos de la acreditación frente a decisiones de política pública y estructura del sistema.

Es el vicerrector administrativo de la Universidad del Valle, y además de él y Correa, conforman el Consejo con Alvaro Acevedo Tarazona, Jhonier Gilberto Guerrero Erazo, Fernando Cantor Rincón, Alvaro Andrés Motta Navas, Helmuth Treffz Gómez y José William Cornejo Ochoa.

El coordinador es administrador de Empresas y Magister en Ciencias de la Organización (Ms.c) de la Universidad del Valle, Ph.D en Administración de la Universidad EAFIT, con el apoyo de École des hautes Commerciales (HEC), Universidad de Montreal-Canadá.

Aunque reconoce que hay temas que se vuelven complicados para la gestión pública de la acreditación, como el deseo de las IES de estar acreditadas por los impactos derivados de políticas como Ser Pilo Paga, la acreditación de licenciaturas y la entrada en vigencia de los créditos de Icetex solo para acreditadas, sugiere que estos son temas que superan el fuero del Consejo y que no hacen parte de su génesis.

Uno de los problemas del CNA, sugiere Murillo, es que por la naturaleza propia de su función, netamente académica, no ha sido efectivo a la hora de hacer visibles sus gestiones y resultados. Con esto se refiere, por ejemplo, a que su labor va mucho más allá de realizar salas para evaluar programas, pues deben realizar capacitaciones regionales, estudiar los informes de los pares, hacer visitas de apreciación de condiciones iniciales, realizar visitas de acompañamiento, sensibilizar sobre el aplicativo SACES-CNA, sustentar ponencias y analizar documentos, entre otros aspectos. Frente a qué consejero evalúa que IES y qué programa, Murillo aclara que esta distribución se hace por reparto, en orden alfabético, de tal manera que no hay intencionalidad alguna en que determinado programa llegue a tal consejero.

Adicionalmente, menciona cómo el Consejo viene trabajando en proyectos como los de rúbricas, programas abiertos y a distancia, programas técnicos y tecnológicos y especialidades odontológicas, entre otros, de los que poca socialización se ha hecho pero que constituyen importantes y necesarios desarrollos del sistema.

Tal vez uno de los logros más importantes del Consejo y que Murillo estima que no ha sido debidamente valorado por la comunidad académica del país es el reconocimiento que el contexto internacional da a nuestro sistema de acreditación, y más concretamente el haber alcabzado la renovación de la certificación de la Red Internacional de Agencias de Aseguramiento de la Calidad en la Educación Superior (INQAAHE), obtenida por primera vez en 2.012. 

Relieva el carácter académico mas no estratégico ni político del Consejo. Por prudencia, prefiere guardar silencio frente a los cuestionamientos sobre el rol que debería jugar el Consejo frente a la falta de efectividad o necesaria rearticulación que debe tener el CNA en el sistema de aseguramiento de la calidad, y la importancia de la voz del mayor órgano académico del país en decisiones de política pública. Antes el CNA era invitado permanente del CESU. Ya ni siquiera lo invitan.

Fortalezas y debilidades

A propósito de INQUAAHE, vale destacar cómo -igual a como lo hace el CNA con las IES colombianas- este organismo internacional presenta fortalezas y debilidades del Consejo Nacional de Acreditación.

Entre las fortalezas señaló:

- La calidad y el compromiso de los consejeros, pares académicos y personal de apoyo

- La introducción de pares académicos internacionales en los procesos de acreditación

- El banco de pares internacionales compartido en RIACES y ARCUSUR

- La calidad y eficacia de la organización interna y de los procesos administrativos internos

Entre las debilidades o aspectos de mejor identificados, se mencionan:

- Dotar al CNA de mayor autonomía de gobierno en materia de crecimiento planificado de la capacidad de evaluación de la capacidad de evaluación de la calidad en la educación superior, de autonomía financiera en la gestión del presupuesto, de autonomía en las subcontrataciones y de autonomía en la gestión de recursos humanos (organizacionalmente, la entidad depende en gran medida de directrices del Ministerio de Educación Nacional).

- Implicar estudiantes y otros grupos de interés en los órganos de gobierno y las actividades del CNA.

- Hacer más explícitos los criterios aplicados por el Consejo en su toma de decisiones

- Estudiar la posibilidad de que los recursos provenientes de resoluciones ministeriales sean resueltos por un tribunal ad hoc compuesto por dos nuevos consejeros y un experto externo cualificado en otros país.