Pago a residentes modificará relación entre universidades y hospitales

Abril 8/19 Está próxima a ser Ley la iniciativa que ordena que los residentes médicos reciban un salario, equivalente a 3 salarios mínimos, más beneficios prestacionales, luego que la Comisión Séptima del Senado aprobara el proyecto que ahora se debatirá en plenaria.

La iniciativa, de la Asociación Nacional de Internos y Residentes (ANIR), la Federación Médica Colombiana y la Asociación Colombiana Médica Estudiantil, planteó que Colombia es el único país en Latinoamérica que no paga a los residentes por su trabajo en clínicas y hospitales, y les cobra por prestar su servicio. La ley impactará la forma como se dan las relaciones entre IES, hospitales y estudiantes.

Según el proyecto de ley, gestionado por la representante del Departamento de Córdoba y del Partido de la U., Sara Piedrahita Lyons, define como residente a aquellos "profesionales de la salud que cursen especializaciones médicas o quirúrgicas de tiempo completo, en programas académicos legalmente aprobados, en el marco de una relación docencia - servicio y bajo niveles de supervisión y control concertados entre las Instituciones de Educación Superior y las Prestadoras de Servicios de Salud".

Los fondos para cubrir estos pagos provendrían del Fondo Nacional Financiero para la formación de especialistas clínicos en salud y serían girados directamente a los profesionales residentes, con una previa verificación por parte de las Instituciones de Educación Superior y de las IPS, en el marco del convenio docente asistencial.

Jéssica Arias, coordinadora del Comité de Residentes de la S.C.A.R.E y médico residente de Anestesia y Medicina Perioperatoria en la Fundación Universitaria Sanitas, manifiesta que el proyecto resulta ser ambicioso y de gran ayuda e impacto para todos los estudiantes que durante su periodo de práctica no pueden laborar y por ende no reciben ingresos, exceptuando en algunos casos el auxilio Beca Crédito que ofrece el Icetex.

“Esta iniciativa se había demorado mucho tiempo en presentarse, ya que Colombia es el único país que no le paga a sus residentes y que les solicita cuotas de matrículas exorbitantes por prestar el servicio en las instituciones”, asegura Arias.

Luis Carlos Ortiz, director de Desarrollo Humano del Ministerio de Salud afirmó que el Gobierno aún tiene sus reparos en la manera como el proyecto plantea la financiación del fondo para pagar a los residentes,  debido a que en la iniciativa se traza que el Estado destine el 0.5 por ciento del régimen contributivo para ayudar a financiar estos pagos, lo que implicaría quitar recursos de atención para pacientes, por lo cual el Ministerio recomienda estudiar otras posibilidades de fuentes de recurso que no generen una afectación en el modelo actual. Además, Ortiz plantea que se tendrá que revisar el esquema de contratación que la regulación propone, ya que existen instituciones prestadoras tanto públicas como privadas y para el Ministerio sería complicado trasladar recursos públicos a hospitales privados.

Colombia es un país difícil para los médicos que quieren estudiar una especialización. Por un lado, el sistema de ingreso a la mayoría de universidades no es claro ni transparente. Los cupos son restringidos y muy pocos de todos los que se gradúan como médicos acceden a ese privilegio, aún pagando una matrícula a las universidades. Por otro lado, los que lo logran entran a un viacrucis de malas condiciones laborales. Deben trabajar con dedicación exclusiva, más de 12 horas al día. A diferencia de muchos países, en Colombia deben pagar matrículas y sólo un porcentaje de ellos recibe un auxilio económico para subsistir.

La iniciativa prevee que el horario laboral no podrá superar las 12 horas por turno y las 66 horas por semana.

Para Luis Carlos Ortiz hay cerca de 5 mil médicos especializándose, de los cuales unos 3.500 reciben un auxilio de mantenimiento.

Esos son recursos, explica, del presupuesto nacional. Unos de Minsalud y otros de Mineducación. Otro porcentaje proviene del fondo de salud de Colciencias para becas crédito. Anualmente eso cuesta 60.000 millones y aplicar lo que se pide significaría llegar a unos 170 mil millones.

Por ahora, no se conoce una posición oficial de las universidades ni de Ascofame.

Expertos en el tema señalan que el nuevo escenario, de aprobarse la ley, llevará a que los hospitales aumenten el porcentaje que piden a las universidades para recibir a sus estudiantes, porque no tienen plata para hacer estos pagos; o sencillamente solo sobrevivirán las universidades que, como La Javeriana y El Rosario, tienen hospitales propios.

Para conocer el proyecto de ley la exposición de motivos, haga clic aquí

Adaptación de medios varios