Los frutos que dará la Misión de Sabios: Martha Lucía Ramírez – mayo/19

Columna de la vicepresidenta de la República en el diario La República

La Misión Internacional de Sabios inició su funcionamiento con gran dinámica, desarrollando disertaciones e intercambio de argumentos entre los 46 expertos nacionales e internacionales con miras a la consecución de una hoja de ruta clara realizable, potente y transformadora que sea la autopista de los próximos 25 años en el ámbito de la educación, la ciencia y la tecnología.

Investigadores, universidades y entidades del Estado están en plena producción de esas propuestas y buscan dejar sentadas las bases para lograr la transformación del ecosistema de ciencia, tecnología e innovación que el país requiere y cerrar la brecha en materia de calidad científica que habiliten escenarios para alcanzar mejores niveles de productividad y ser más competitivos en el marco de las nuevas realidades económicas que impone la cuarta revolución industrial.

Por eso se escogieron con las universidades ocho áreas de estudio que abordan los aspectos fundamentales que impulsarán los desarrollos para el sector productivo y para el bienestar de los colombianos. Estamos hablando de industrias 4.0; industrias creativas y culturales; energía sostenible; biotecnología, bio-economía y medio ambiente, océanos y recursos hidrobiológicos; ciencias de la vida y de la salud; ciencias básicas y del espacio; ciencias sociales y el desarrollo humano con equidad.

A partir de esto, corresponde pensar al país en prospectiva: la Colombia del futuro. Por esto, invito a los colombianos conocer y hacer seguimiento de lo que se está construyendo. Tenemos previsto convocar en tres ocasiones a los 46 expertos que integran la Misión. El primer encuentro será el 11 de junio en Medellín; luego en septiembre tendremos la segunda cumbre y la de cierre en diciembre. También los invito a estar al tanto de los foros que están realizando las universidades que apoyan este proceso investigativo. Serán cerca de 10 foros temáticos en las regionales con presencia de miembros de la Misión. Cada equipo realiza encuentros y eventos adicionales, con jóvenes y otras redes de investigadores, logrando más participación en la dinámica de recolectar conocimiento y experiencias investigativas que aporten al objetivo trazado.

Es una misión de sabios para todos, que entregará al Gobierno Nacional un informe consolidado con recomendaciones generales y particulares. Así mismo, elaborará un Manifiesto de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTeI). Además, permitirá la generación de propuestas armónicas que se complementan con el Conpes de Política de CTeI que son oportunas en el marco de la transición de Colciencias hacia Ministerio de CTeI.

A partir de las nuevas oportunidades que surgirán de este ejercicio, Colombia debe incrementar los indicadores de inversión que hoy presenta. La Misión de 1994, por ejemplo, propuso que los recursos de Actividades de Ciencia, Tecnología e Innovación (Acti) pasarían de 0,3% a 2% del PIB en 2019, hoy estamos en 0,7%, a pesar de que cuando se dieron las discusiones que llevaron a la expedición de la Ley 1286 de 2009, la cual transformó a Colciencias en Departamento Administrativo, se planteó que dicho valor fuera del 1%.

Sin embargo se han dado avances importantes. En dos décadas el número de programas de doctorado se multiplicó por 20 y el número de publicaciones científicas se multiplicó por 36. Igualmente, el número de grupos de investigación debía pasar de 400 a 1600 entre 1994 y 2004, año en el que se superó la meta con creces al llegar a 3.643. Pero según datos de la Red Iberoamericana de Indicadores de Ciencia y Tecnología, en 2016 solo 2,62% de los investigadores del país eran contratados en empresas; mientras que en Chile y España estaban en 25% y 28%, respectivamente.

Quisiera resaltar el salto vivido por Corea y el milagro del Río Han. Ambos, se constituyen en ejemplos palpables del potencial transformador que posee ciencia aplicada. Invirtieron en educación y desarrollo y pasaron de ser uno de los países más pobres del mundo a líderes globales en menos de tres décadas. El resultado es contundente: en 1953 el PIB per cápita de Colombia era 2,44 veces el coreano, hoy el PIB de Corea es 2,7 veces el de Colombia. Entre la década de los 60 y el 2017, pasó de destinar el 0,2% del PIB para investigación y desarrollo, a cerca del 3%.

Esas realizaciones nos abren los ojos para allanar el camino hacia nuevas e innovadoras formas de generar riqueza para los colombianos, nuevos escenarios de aprovechamiento de nuestros recursos y ampliar las capacidades para movernos con las tendencias del mercado y la competitividad.

Así las cosas, esta misión de sabios es para todos los colombianos y para dar los pasos que como sociedad debemos dar de cara a los retos que impone el Siglo XXI.