diciembre 12, 2018 7:11 am

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  • Educación, Calidad, información - seguimiento diario al desempeño de nuestro sistema de educación superior

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Nuevo presidente de México propone abrir 100 universidades

Universidad Nacional Autónoma de México UNAM

Julio 25/18 El recién electo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), de orientación centro izquierda, así lo propuso. Aunque no se ha detallado la estrategia, en ningún país en Latinoamérica se ha logrado algo parecido.

Durante los 14 años de mandato de Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff en Brasil, se crearon 14 universidades federales; en Argentina hubieron 20 más y en Venezuela 30 planteles entre 1999 y 2016. Tal vez sólo en la India podría pensarse un crecimiento así, y sería “a un costo altísimo”, asegura Alma Maldonado, doctora en Educación Superior e investigadora del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (CINVESTAV).

De hecho, la idea de crear más universidades es algo que el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) ha buscado en los últimos años, a través del Programa de Escuelas Universitarias. En febrero de 2016 arrancaron operaciones ocho planteles en el país, y en marzo pasado fueron inauguradas cuatro escuelas más en Veracruz.

Su sostenimiento, según han reportado Raquel Sosa, coordinadora de proyecto de Morena, es a través de las donaciones de integrantes del partido. Pero hasta el momento no ha habido una evaluación de su funcionamiento.

El ingreso a la educación superior ha sido un reto permanente en el país, pues hasta 2016 sólo 17% de las personas de entre 25 a 64 años de edad en México había cursado la educación superior, la proporción más baja entre los países de la OCDE.

A 2016 la tasa de cobertura en educación superior en México registró 32.1%, según el quinto informe de gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.

Esto es menor a la cobertura registrada en Cuba, donde hasta 2015 la cobertura ascendía a 95%; Puerto Rico, 86%; Venezuela, 78%; o Argentina con 71%. Colombia está en el 52%.

Para Alma Maldonado, sin embargo, el problema no se soluciona sólo con más planteles, sino con replantearse la forma de ingreso, porque el modelo actual le da mayores oportunidades a quienes han tenido mejores condiciones económicas y sociales, y rezaga a quienes de por sí se encuentran en situaciones vulnerables.

“No estás solucionando los problemas de equidad creando solamente más instituciones porque tenemos una saturación de la demanda de la educación superior en ciertas universidades. Es decir, la UNAM, y el porcentaje de acceso y rechazados es un escándalo. Sí se han creado otro tipo de instituciones (tecnológicas, politécnicas), pero cuyo acceso no ha generado el interés de los estudiantes”, advierte Maldonado.

Para afrontar el problema de la cobertura en educación superior, insiste la investigadora, se debe discutir primero la inequidad que existe en el propio sistema, porque al sólo incrementar el número de planteles se está “estratificando más el mismo sistema”.

Por eso es que, dice, un estudiante de clase media que egresó de una preparatoria privada, bilingüe, que vive en un contexto familiar con incentivos intelectuales y sociales, “tiene todas las ventajas para entrar a la UNAM, o al IPN o a la UAM, frente a un chico que venga de una condición exactamente opuesta”.

Por ejemplo, de acuerdo con estadísticas sobre el perfil socioeconómico de los estudiantes que ingresaron a alguna carrera de la UNAM en 2016, sólo 2.17% de hijos de campesinos lograron un espacio. Los hijos de directivos o funcionarios sumaron 2.37%, y el grueso de estudiantes son hijos de empleados, con 28.8%.

“Este punto no se está discutiendo y tendría que ser el punto esencial en un gobierno de izquierda”, dice Maldonado, quien también es profesora de la UNAM.

Lo que debería revisarse es el proceso de selección. La opción del sorteo quita la carga al estudiante, de que si no logra un lugar se sienta fracasado, pero el debate está en por qué descartar el mérito académico.

Una alternativa podría ser “poner a competir a iguales con iguales. Es decir, tener sistema de cuotas socioeconómicas donde, por ejemplo, estudiantes indígenas tendrán equis número de lugares, y ellos van a competir entre ellos y entrarán los mejores. Pero no se puede poner a competir a un estudiante mixe con estudiantes de preparatorias privadas de Coyoacán”.

Adaptación de Animal Político punto Com