Carta abierta al Presidente Santos sobre Ciencia, Tecnología e Innovación en Colombia

Creado en Viernes, 24 Febrero 2017

Desde Dinamarca el investigador Francisco José Córdoba Otálora hace una análisis crítico de las consecuencias de un país que no apuesta por la ciencia y la tecnología.

Es menester de un gobernante el poder entender que es lo que están necesitando sus gobernados. La razón por la cual existe el gobierno es para poder organizar el desarrollo social, económico, cultural y establecer las normas de comportamiento que permiten a los seres humanos poder convivir en relativa paz. Todos los seres humanos tenemos necesidades específicas, claramente establecidas en la pirámide de necesidades de Maslow y las cuales afectan nuestro diario vivir. Desde las necesidades de tener un techo digno, con la posibilidad de contar con comida sobre la mesa, acceder a un sistema de salud con acceso a todo el mundo, hasta el poder educarnos y desarrollar nuestras carreras.

La labor de presidente es muy compleja, porque siempre van a existir un conjunto de intereses y necesidades que varían según el periodo de la historia y las circunstancias específicas de cada país. Así como era importante invertir en la lucha contra el narcotráfico en los años 1980s y contar con uno de los mayores presupuestos para la guerra más altos de Latinoamérica para poder luchar en contra de los grupos armados al margen de la ley en 1990. Tambien es necesario enfocarnos más allá de los terribles periodos que motivaron a millones de colombianos a migrar fuera del país buscando un refugio seguro.

Después de sus labores de negociación con el grupo guerrillero de las FARC, que a pesar de no haber sido validado con el plebiscito se ha firmado un acuerdo. Que algunos sectores de la población colombiana pueden no estar de acuerdo, se ha abierto una nueva posibilidad de crear un nuevo tipo de Colombia y si queremos dejar de ser vistos como nos representa la serie ´Narcos´ de Netflix debemos tomar cartas en el asunto. Este nuevo periodo que el mismo Presidente Santos ha denominado de Post Conflicto nos da opciones para ponernos a pensar que nuevos valores quiere la sociedad colombiana consolidar en la próxima década.

Si nos podemos a revisar los datos de crecimiento macroeconómico nos damos cuenta que Colombia ha mantenido un crecimiento superior a sus pares suramericanos. Ya de algunas listas nos han empezado a quitar presupuestos internacionales de apoyo a proyectos de toda índole porque confían en el crecimiento de Colombia. Pero la percepción ciudadana sobre las condiciones de seguridad, empleo, educación y acceso a oportunidades sigue siendo muy variada. Mientras que en algunas ciudades del país se ha visto un mayor progreso que en otras, como Bucaramanga, considerada en el 2016 como una de las ciudades más competitivas del mundo por parte del Banco Mundial o Medellín que ganó el premio a ciudad más innovadora en el 2013. Pero en departamentos como la Guajira que por motivos de la corrupción sus últimos tres gobernadores han sido enviados a la cárcel. Esto es lamentable para un departamento que tiene una de las geografías más bellas del territorio nacional y que cuenta con una de las culturas indígenas más representativas de nuestra historia. Los Wayú. Pero que ha sido explotado solo por sus recursos naturales y no ha recibido la atención debida llegando a los casos de desnutrición infantil que ha generado la muerte de 56 niños tan solo en el 2016.

Una de las políticas que da mayor tristeza y que no se le puede culpar toda al gobierno suyo, presidente Santos, sino que es estructural, es la falta de fomento del desarrollo de la ciencia, tecnología e innovación en el país como motor de desarrollo. Es triste ver como a pesar de haber tenido a la Comisión de Sabios en el año 1993 o de haber transformado a Colciencias en Departamento Administrativo en año 2009 o que en todos los planes de desarrollo se nombre la importancia de estas locomotoras.

Al final, la locomotora de la innovación se ha quedado en palabras sobre el papel, porque una cosa son las intenciones, que de forma juiciosa han puesto los expertos técnicos en los documentos oficiales y otra es la voluntad política para realmente alcanzar la meta de convertirnos en el segundo país más competitivo de Latinoamérica para el año 2032.

El concepto de la `realidad´ presidente Santos no es absoluta, sino que cuenta con tres componentes de acuerdo al filósofo ingles Roy Bhaskar: Lo que cada persona percibe, lo que realmente sucede y los mecanismos que producen los eventos.

La comunidad científica se ha creado para tratar de explicar la realidad con teorías sobre cómo funciona, y aunque muchas de las teorías resultan falsas con el tiempo, son estas teorías la que nos ayudan a solucionar nuestros problemas en el futuro. Porque es gracias a la acumulación del conocimiento y la reinterpretación de la realidad lo que nos ha permitido crecer como civilización. Los grandes científicos como el doctor Jorge Reynolds, que inventó el marcapasos, el doctor Berraguer que desarrolló el método Lasik o inventores como el sargento Miguel Farías Malagón del ejército nacional de Colombia que fue parte fundamental para el desarrollo del cartucho de seguridad que sirve para evitar disparos accidentales. No encontraron esas soluciones por arte de magia o por momentos de lucidez. Ellos lo lograron gracias a todas las personas que los han precedido, que han buscado el conocimiento, y ellos con base en esa construcción social del conocimiento, han planteado nuevas formas de interpretar la realidad y han logrado cambiarla.

Cuando visité hace un par de años las instalaciones de Tolemaida y tuve la oportunidad de sentarme con el grupo de científicos del ejército de Colombia me di cuenta que estaban trabajando con tecnología de avanzada. Desde manipulación de realidad aumentada hasta modificaciones propias para los sistemas de vuelo de los helicópteros. Pero una de las cosas que más me sorprendió fue que a pesar de no contar con un presupuesto adecuado para desarrollar mayores avances han sido capaces de innovar. Una de los hechos más fascinantes es que gracias a todos los procesos de investigación y desarrollo fueron capaces de hacer reingeniería inversa a los helicópteros y hacerles reparaciones y modificaciones sin necesidad de traer ingenieros de los Estados Unidos. Ahorrando al país varios millones de dólares, pero estas noticias no tienen eco en los pasillos de la casa de Nariño.

Veo con tristeza como en los siete años de su gobierno, usted ha nombrado a cuatro diferentes directores para Colciencias, lo que claramente ha impedido un desarrollo adecuado de su misión (imaginémonos si tuviéramos cuatro presidentes en ese periodo). Esperemos que el nuevo director de la entidad, Cesar Ocampo pueda ejercer su función y poder compartir ese liderazgo que lo ha caracterizado en la NASA. A esto debe añadirle los cambios en el presupuesto, reduciendo la inversión en ciencia y tecnología para darle paso al programa de formación del talento humano. Las dos áreas son importantes señor presidente, o ¿De qué sirve tener doctores si no tienen instalaciones cuando vengan a Colombia o sino cuentan con presupuesto para implementar sus ideas o si no se les paga adecuadamente?

A esta falta de decisión por parte suya como presidente de los colombianos, en donde su gobierno ha considerando a Colciencias como algo secundario, sin importancia, se suma la pésima implementación del programa que estaba destinado para darle impulso a la ciencia y la tecnología en el país. Como lo han expresado varios expertos frente a las problemáticas estructurales del sistema de regalías dirigido a la ciencia y la tecnología. El experto José Ramiro Bertieri en un artículo publicado en el Observatorio de la Universidad detalla los problemas y argumenta que: “La reforma a las regalías fue bien intencionada en lo que se refiere a CT+I, pero sus procedimientos han degenerado en una falacia”.

Pero la cereza de este terrible pastel, fue su comunicación del 28 de enero de 2017, de darles vía libre a los gobernadores para destinar el dinero de las regalías que no se ha ejecutado en proyectos de ciencia y tecnología en la construcción de vías e infraestructura. Esto si es inaudito en cualquier país del mundo. De pronto presidente Santos le está pasando lo de Trump y lo están informando mal o nadie en su administración puso atención al debate organizado por el Senador Jorge Robledo al respecto o de pronto tampoco se han escuchado las opiniones de los profesores universitarios, o incluso se le ha olvidado a alguien dentro de su gabinete pasarle información sobre la importancia de tener un buen sistema de Ciencia y Tecnología como lo ha expresado en incontables ocasiones ex rectores universitarios como Wasserman o el los representantes de la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia ACAC.

Supongamos que por alguna razón no ha escuchado a la comunidad científica, pero déjeme decirle que, si queremos construir un país en el postconflicto, adaptar el sistema educativo para los retos de la cuarta revolución industrial, aumentar la competitividad del país, encontrar soluciones a los problemas de salud en Colombia, reformar el agro o buscar nuevas formas de creación de empleo, el sistema de ciencia y tecnología debe considerarse con toda la seriedad del caso y convertirse no en una locomotora sino en un pilar fundamental de nuestro desarrollo.

La ventaja presidente Santos es que puede comenzar a escuchar a la comunidad científica, ellos siempre han estado allí, pero aún siguen siendo esperando la invitación a la mesa. Porque aunque el mismo director de Colciencias quiera hacer cambios, su poder de ejecución va a estar limitado como lo confesó el ex director Jaime Restrepo Cuartas  tras su renuncia a la entidad.

Señor presidente, durante la segunda guerra mundial Winston Churchill contaba con Frederick Alexander Lindemann, un físico de origen alemán como su asesor científico, que fue fundamental para las decisiones del premier inglés. En 1950 el primer ministro de la India deseaba como usted convertir a la nación en un estado moderno y lo hizo gracias a su enfoque en promover la educación y el desarrollo de la Ciencia y la Tecnología , gracias a sus políticas la India es hoy en día uno de los mayores focos de innovación y se espera que para el 2050 sea la tercera mayor economía del mundo.

Señor presidente, cada país debe desarrollar su propio modelo y recuerda que cuenta con la comunidad científica, con la diáspora colombiana y con los millones de colombianos que luchan cada día para salir adelante. Pero déjeme preguntarle una cosa, ¿acaso su presupuesto no sufrió tras la caída de los precios del petróleo? Perdiendo casi el 1% del PIB. Pues si Colombia quiere ser una nación competitiva no podemos depender de las industrias primarias como ha sucedido hasta ahora. Y la única vía para pasar de ser un país cuyo crecimiento dependa de petróleo, carbón, café y oro, que representan más del 70% de nuestras exportaciones, es necesario ponerse las pilas, y pasar de la retórica a la acción. Porque si no lo hace señor presidente esto creará un precedente para los futuros gobiernos que creerán que a punta de mermelada se puede sostener a un país.

Mil gracias,

Francisco José Córdoba Otálora

Co-Fundador Red Diáspora Colombia

http://diasporacolombia.com/

 

 

Dentro de las decisiones del presidente se encuentra el solucionar los problemas que apremian a la nación, pero a la vez co-construir para que el futuro de Colombia sea mejor.