Formación profesional vs. Formación universitaria. SNET: Ni chicha ni limonada

Última actualización el Jueves, 09 Marzo 2017 Publicado el Miércoles, 08 Marzo 2017

Miguel Angel Sandoval, observado de este portal y vocero de Asenof señala que para solucionar la confusión del SNET, se debe entender que un Sistema Técnico es independiente a un Sistema Universitario.. y se debe definir si realizan educación académica mediante carreras universitarias o Formación Técnica mediante la ruta de la Formación Profesional, porque, sino como se dice en el argot popular “Ni chicha ni limonada”.

Durante los últimos días, ha habido una serie de reclamos del sector productivo, acerca de la pertinencia de la Educación Técnica y Tecnológica, por eso resulta conveniente mostrar cómo el Ministerio de Educación Nacional desde hace varios años, viene tratado de solucionar este problema.

Antes de 1980 en Colombia no existía educación Técnica y Tecnológica en la Educación Superior, las Instituciones que impartían la formación técnica únicamente lo hacían en el nivel no formal por lo que el Ministerio de Educación para ofrecer estos niveles de técnica avanzada invita a las Instituciones para que se transformen y expide el Decreto 80 de 1.980, por el cual se organiza el sistema de Educación Postsecundaria, Artículo 26°. La formación intermedia profesional se ocupa de la educación predominante práctica para el ejercicio de actividades auxiliares o instrumentales concretas. Artículo 27°. La formación Tecnológica se ocupa de la educación para el ejercicio de actividades tecnológicas, con énfasis en la práctica y con fundamento en los principios científicos que la sustenta.

La formación superior, se organiza en el año de 1992, a través de la Ley 30 y se cambia la modalidad de formación intermedia profesional a Instituciones Técnicas Profesionales y las tecnológicas, pero ambos niveles de carácter terminal.

Al introducir estas modalidades en Educación Superior, dicha formación se vuelve disciplinar, las Instituciones todavía no logran un posicionamiento, carecen de reconocimiento por la sociedad y por el sector productivo, muchas de ellas por estar inmersas en un Sistema de Educación Superior, se transforman en Instituciones Universitarias.

En 18 años de trayectoria de la técnica y tecnológica en el sistema universitario no existía aún una articulación entre todos los actores que imparten formación técnica, ni mucho menos un eje articulador que sería a través del diseño curricular, ni una verdadera respuesta ante el sector productivo, por lo cual el Ministerio de Educación por medio del decreto número 0641 de 1998, crea la misión de Educación Técnica, Tecnológica y Formación Profesional, esta última modalidad entendida como la denomina el SENA desde su fundación y en muchos países del mundo traída de la traducción de Vocational Training con los siguiente objetivos: (i) Qué en la sociedad moderna la educación es base fundamental del desarrollo social, económico y cultural. Por medio de la educación se apropia, crea y difunde el conocimiento científico y tecnológico, base de los nuevos requerimientos del trabajo productivo y componente esencial de la innovación y la competitividad; (ii) Qué los diversos niveles y modalidades de Educación Técnica, Tecnológica y Formación Profesional, formal y no formal, son de gran importancia para el logro de los objetivos sociales y económicos del desarrollo del país. (iii) Qué es necesario, lograr una concepción integral y una planeación sistemática entre las diversas instituciones, niveles y modalidades de Educación Técnica, Tecnológica y Formación Profesional, las políticas y organizaciones de ciencias y tecnología y la capacitación que realizan las empresas; (iv) Qué los nuevos requerimientos de formación para el trabajo generados tanto por la innovación técnica y tecnológica en la producción, cómo por la diversificación y especialización de la estructura ocupacional, exigen alta calidad y pertinencia en la oferta educativa; (v) Qué se hace indispensable la creación de una Misión para que proponga un nuevo Sistema de Educación Técnica, Tecnológica y Formación Profesional, que tenga en cuenta las tendencias mundiales del desarrollo técnico y tecnológico, de calificación, de productividad y de empleo; que asesore la evaluación de la actual oferta de educación media técnica, de educación superior técnica y tecnológica, de formación profesional, de educación técnica no formal y de capacitación ofrecida por las empresas; (vi) Qué recomiende la definición de las áreas estratégicas del desarrollo técnico y tecnológico del país, de formación y actualización requeridas para la competitividad y modernización del sistema productivo.

La Misión entrega sus resultados en el documento HACIA UN SISTEMA DE OPORTUNIDADES DE FORMACIÓN PARA EL TRABAJO, una propuesta para Colombia, Santafé de Bogotá, Enero de 1999. Las conclusiones del mismo fueron, crear un Sistema Nacional de Formación para el Trabajo, mediante la articulación e integración de los diversos tipos de instituciones que ofrecen programas de Educación y Formación para el Trabajo de índole formal, no formal, empresarial, etc. en un “sistema​” integrado de oferta, que articule entre sí los niveles de Educación Media y Superior, y éstos con los diversos tipos de instituciones y programas extra-escolares de formación y capacitación continuada para el trabajo, tipo SENA, incluyendo los ofrecidos por el sector productivo. Esta organización debe conducir a la conformación de un ‘sistema nacional de oportunidades de formación para el trabajo’, cuya dinámica y orientación serán determinadas por la activación de un ‘mercado’ abierto, competitivo y flexible de oferta y demanda de formación para el trabajo.

Dicho sistema deberá tener en cuenta los avances que en materia de competencias laborales se están realizando en las Mesas Sectoriales con el sector productivo del país, lideradas por el SENA.

1996 el SENA toma el modelo Inglés de Competencias Laborales, reconocido como el mejor estándar curricular para formación de técnicos, por lo cual se firmó un convenio con el Consejo Británico, para formar los primeros metodólogos encargados de coordinar las mesas sectoriales y producir las ‘normas de competencia laboral’.

El Sistema de Competencias Laborales hace más pertinente la oferta formativa porque el diseño curricular parte desde el análisis funcional que se realiza en diálogo con los empresarios de cada sector en las mesas sectoriales y con coordinación del metodólogo, estos insumos de las mesas se transforman en los conocimientos, destrezas, habilidades y aptitudes requeridas para cada oficio, con los criterios de desempeño. Al trabajar por medio de competencias, el diseño curricular del técnico, tiene en cuenta en el conocimiento, el saber hacer y el saber ser.

Lo anterior implica que las Instituciones realicen el diseño curricular desde la demanda y no como se hacía anteriormente, teniendo en cuenta sólo los conocimientos teóricos relativos a la formación.

Posterior a este estudio la Asociación ACICAPI, que agremia a las Instituciones Técnicas Profesionales, presentó ante el congreso de la República la Ley 749 de 2002 de ciclos Propedéuticos, la cual tenía la buena intención de que sus estudiantes y sus Instituciones pudiesen ir subiendo desde lo técnico, tecnológico y profesional. Dicha Ley acogía este sistema progresivo, para las áreas de ingenierías, tecnología de la información y administración.

Esto benefició a muchas Instituciones Técnicas y Tecnológicas que pudieron impartir programas completos de pregrado universitario permitiéndoles a los estudiantes que desearan avanzar, no finalizar un programa técnico, sino completar un programa universitario.

Dicha ley dio pie para que muchas Instituciones solicitaran cambio de carácter a Instituciones Universitarias, pero el inconveniente más grande fue el del contenido curricular, que para adaptarlo a los ciclos propedéuticos, se volvió netamente académico, alejándose así de las necesidades del sector productivo. Otro de los inconvenientes de los ciclos propedéuticos, es que los estudiante se cuentan en las coberturas pero no son muchos los egresados que salen como Técnicos o Tecnólogos, porque continúan en la formación hasta lograr el título universitario. El año 2004, el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, el Ministerio de la Protección Social, el Ministerio de Educación, el Departamento Nacional de Planeación, y el Servicio Nacional de Aprendizaje-SENA, expiden el CONPES 81 “CONSOLIDACIÓN DEL SISTEMA NACIONAL DE FORMACIÓN PARA EL TRABAJO EN COLOMBIA”, tomando recomendaciones de la Misión Educativa creada en 1998, en este documento, se plasmaron como principales objetivos; La pertinencia de la oferta de formación para el trabajo, considerando los requerimientos de los sectores productivos y los lineamientos nacionales de desarrollo económico y competitividad, una descentralización institucional, que establezca sumatoria de intereses con los planes de desarrollo locales y regionales, la ampliación de la cobertura de la oferta de formación para el trabajo, el mejoramiento de la eficiencia de los actores del SNFT, el incremento de la calidad de la oferta y de los oferentes de formación.

El Sena en el año 2.006, convoca a las Instituciones Técnicas, Tecnológicas y de Educación para el Trabajo, para trabajar en Redes, a través de la Dirección del Sistema Nacional de Formación para el Trabajo, con el propósito de iniciar la transferencia de conocimiento y la adopción de las competencias laborales, pero las Instituciones Técnicas y Tecnológicas, decidieron no hacer parte de dicho sistema debido a su autonomía universitaria, por tanto, no estuvieron dispuestas a cambiar su diseño curricular disciplinar, por competencias laborales, por lo cual desde ese año la formación del SENA y de las Instituciones de Formación para el Trabajo, imparten su formación con base en competencias laborales.

En el año 2013 después de innumerables reuniones entre el Ministerio de Educación, el Ministerio de Trabajo, el SENA y ASENOF (Asociación Nacional de Entidades de Educación para el Trabajo y el Desarrollo Humano), se presenta ante el Congreso de la República con iniciativa parlamentaria el Proyecto de Ley “Por el cual se organiza el servicio público de la educación y formación profesional, antes denominada educación para el trabajo y el desarrollo humano”. Dicho proyecto de Ley se concibe, para dar respuesta a los CONPES de productividad y competitividad, El CONPES 3527 de 2008 (POLÍTICA NACIONAL DE COMPETITIVIDAD Y PRODUCTIVIDAD) referente a educación y competencias laborales, establece que debe haber un plan de acción, resultado de la concertación entre el Ministerio de Educación y el SENA, a partir de políticas y estrategias que cada una de estas entidades viene impulsando para garantizar que los sistemas educativos y de formación para el trabajo, formen el recurso humano requerido con el fin de aumentar la productividad y la competitividad del país. Las estrategias y objetivos que se determinaron fueron:

1. Competencias laborales: “Impulsar un nuevo modelo de Formación Profesional en el país” (sic), coherente con los actuales requerimientos de transformación y modernización del aparato productivo Colombiano y con los retos que impone la Sociedad del Conocimiento.

El proyecto de Ley fue archivado por cambio de Legislatura.

En Julio de 2014, es radicado nuevamente el mismo proyecto, en el Congreso de la República, con número 019 de 2014, Para todos los efectos reemplácese la denominación de Educación para el Trabajo y el Desarrollo Humano, por la Educación y Formación Profesional. La presente ley se aplicará sin excepción a todas las instituciones educativas que ofrezcan el servicio público de la educación y formación profesional. El Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), el cual continuará adscrito al Ministerio de Trabajo y funcionará de acuerdo con su naturaleza jurídica, ajustará su régimen académico conforme a lo dispuesto en esta ley.

Se dan todas las discusiones en la comisión sexta de la cámara con ponencia de la representante Martha Villalba, es aprobado en primer debate.

El proyecto en mención, no continuó su curso debido a la intención del Ministerio de Educación de introducir una reforma a través del Plan Nacional de Desarrollo, Sistema Nacional de Educación Terciaria (SNET) y mejorar así la ruta de Formación Profesional, incluyendo en este pilar la educación técnica y la tecnológica superior.

Además, para solucionar la confusión, se debe entender que un Sistema Técnico es independiente a un Sistema Universitario, los dos responden a realidades diferentes, en términos de docentes, ambientes de aprendizaje, metodologías, diseños curriculares y por supuesto tienen sistemas de calidad diferentes, la formación para el trabajo se debe realizar a través de pares Productivos, no académicos porque una Institución de formación para el trabajo es más parecida a un entorno empresarial, que a uno académico.

Otro aspecto importante y que también fue introducido en el Plan Nacional de Desarrollo, es el referente a la creación del Marco Nacionales de Cualificación (MNC), este aspecto es “únicamente” para la Formación para el Trabajo o como se denomina internacionalmente “Formación Profesional”, porque la Educación Superior al ser disciplinar, es muy difícil de estandarizar.

La Creación de los Marcos Nacionales de Cualificación, aparecen en la recomendación 195 de la Organización Internacional del Trabajo OIT, quien solicita a sus estados miembros, cuya política de empleo es resorte de los Ministerios de Trabajo: “desarrollar un Marco Nacional De Cualificaciones que facilite el aprendizaje permanente, ayude a las empresas y a las agencias de colocación a conciliar la demanda con la oferta de competencias, oriente a las personas en sus opciones de formación y de trayectoria profesional, y facilite el reconocimiento de la formación, las aptitudes profesionales, las competencias y la experiencia previamente adquiridas; dicho marco deberá ser adaptable a los cambios tecnológicos y a la evolución del mercado de trabajo, y dar cabida a las diferencias regionales y locales, sin que ello le reste transparencia en el plano nacional”.

Los marcos de cualificación contienen catálogos, que son básicamente las ofertas formativas de la formación para el trabajo, estandarizadas en términos de competencias laborales a desarrollar, denominación, ambientes de aprendizaje y perfiles de docentes desarrolladas en diálogo con el sector productivo, mediante diferentes niveles, para que el estudiante tenga movilidad educativa y social, por medio de una ruta formativa técnica.

La definición de dos Pilares Educativos, es la tendencia en todo el mundo, dándole la posibilidad al estudiante de seguir por la ruta formativa que más le interese o de acuerdo con su vocación, con la posibilidad de pasar al otro pilar de formación. No pueden existir puentes comunicativos o pasarelas como se denomina en el argot educativo, si no existen dos estructuras o rutas formativas, en este momento en Colombia, debido a los ciclos propedéuticos, tenemos una sola ruta, es decir, todos los caminos conducen solamente a la Universidad.

Es necesario para el País la consolidación de una ruta de educación técnica con niveles de cualificación bajos, intermedios y avanzados. Se criticó la Maestría Técnica, cuando el término ‘maestro’ proviene de la educación más antigua de la humanidad, la formación técnica de la época de los artesanos, donde ya existían los niveles de aprendiz, oficial y “maestro”.

La creación del SNET Sistema Nacional de Educación Terciaria, ha sido de difícil aceptación por parte de las Instituciones Técnicas y Tecnológicas, puesto que ellas ya están inmersas en un Sistema Universitario que les permite transitar a través de una sola ruta por los diferentes niveles, además con flexibilidad para cambiar el carácter Institucional de Instituciones Técnicas o Tecnológicas a Instituciones Universitarias.

Una solución a este problema, es que se continúe en el avance que se ha logrado en el Sistema Nacional de Formación para el Trabajo, por parte del SENA y las Instituciones homólogas de Educación para el trabajo, desarrollando la Ley de Formación Profesional, consolidando el Marco Nacional de Cualificaciones y creando sus propios niveles de formación técnica para entregar al sector productivo los técnicos que este sector requiere y mejorar así la productividad y la competitividad; esto no da espera.

Es necesario que el Ministerio de Educación Nacional, el Ministerio del Trabajo, las Instituciones Educativas Técnicas de nivel postsecundaria, El SENA y la Educación para el Trabajo, por el bien del país, entiendan que para solucionar este problema, deben partir de la base que cada Institución debe definir su Misión Institucional y especializarse en esta, es decir definir si realizan educación académica mediante carreras universitarias o Formación Técnica mediante la ruta de la Formación Profesional, porque, sino como se dice en el argot popular “Ni chicha ni limonada”.