El compromiso y los retos de las Universidades de Paz

Creado en Martes, 28 Marzo 2017 Última actualización el Martes, 28 Marzo 2017

El rector de la U. de Caldas, Felipe César Londoño, menciona –en el diario La Patria- la experiencia de esa institución en apoyar programas territoriales para consolidar la paz, así como la necesaria financiación para lograr estos objetivos.

“No basta con hablar de paz. Uno debe creer en ella. Y no es suficiente con creer. Hay que trabajar para conseguirla” (Eleanor Roosevelt)

Un papel fundamental cumplen las Universidades hoy al participar de manera activa en el proceso de paz con énfasis en los territorios. Además de las funciones misionales de nuestras instituciones, la construcción de políticas públicas relacionadas con el mejoramiento de las condiciones de calidad de vida de las comunidades y la formación de ciudadanos con conciencia crítica, son tareas que se imponen con el propósito nacional de fortalecimiento de las regiones.

Dados estos retos, las Universidades públicas deberían tener garantías para el ejercicio pleno de su autonomía universitaria, con una financiación adecuada, que amplíe procesos de mayor inclusión y equidad en el acceso a la educación superior, así como una presencia permanente en los municipios (desde la educación rural) para generar transferencia de conocimientos y adecuados diálogos de saberes.

Las Universidades públicas venimos trabajando de forma articulada con el gobierno en todos los niveles. En 2016, el MEN presentó la estrategia de educación superior para población vulnerable y zonas de conflicto armado, con el fin de promover construcción de paz y mejores oportunidades de acceso a programas de universidades públicas acreditadas en alta calidad. La metodología es sencilla: los estudiantes de las regiones adelantan los primeros 4 semestres en su lugar de origen y culminan en la sede principal de las IES en la que esté matriculado. La Universidad de Caldas es una de las 7 Universidades de Alta Calidad, escogidas para esta estrategia denominada “Universidades de Paz”. A partir del 6 de marzo, hemos incorporado 121 estudiantes de La Dorada, Victoria, Norcasia, Samaná, Puerto Salgar, Anserma, Viterbo y San José, entre otros, en los programas Ingeniería de Sistemas e Ingeniería Mecatrónica.

El costo aproximado es de 2750 millones y es financiado por el MEN y la Universidad. Cubre el 100% de la matricula a través de crédito condonable con ICETEX y los últimos 6 semestres se otorga un auxilio de 1,3 smlv para manutención.

Como éste, otros programas se llevan a cabo desde la Universidad. Destaco, entre muchos, algunos de ellos. En colectivo, con la presencia de connotados investigadores, profesores, actores del proceso de paz, expertos en solución de conflictos y especialmente estudiosos de los fenómenos relativos a la paz y a la solución de conflictos, y gracias a alianzas interinstitucionales con la Universidad Católica Luis Amigó, la Escuela de Carabineros Alejandro Gutiérrez, el PDP del Magdalena Centro, la Redes PRODEPAZ y REDUNIPAZ y La Patria, entre otros, hemos realizado actividades que reúnen comunidades para disertar sobre temáticas diversas que constituyen experiencias locales de paz, desde la escuela, en las comunidades rurales, en el aula, en las relaciones interpersonales, en las experiencias de vida.

Una de ellas “Cartografías para la Paz”, asume el concepto Cartografía desde lo social, entendida como ejercicio para construir conocimiento de manera colectiva cuyos mapeos se circunscriben al ser humano, su propio cuerpo como territorio, su vivencia y sus narrativas frente a un fenómeno de trascendencia nacional como es el proceso de paz.

Un especial reconocimiento merece la Cátedra Universitaria Abierta para la Reconciliación y la Construcción de las Paces, dirigida por el profesor Carlos Arturo Gallego Marín, una estrategia de construcción colectiva que se basa en la realización de actividades académicas abiertas, orientadas a presentar e intercambiar puntos de vista de distintos actores acerca de los retos para la construcción de paces en Colombia, con enfoques plurales y multidisciplinarios.

Igual reconocimiento merece el planteo de propuestas para alcanzar mínimos de paz imperfecta (como diría el profesor Mario Hernán López, doctor en Conflictos y Paz) desde investigaciones que pasan por todas las áreas del conocimiento y que conjugan saberes y prácticas, así como las que realiza el CEDAT y muchas otras iniciativas que sin duda contribuyen significativamente al reto nacional de lograr una paz estable y duradera.

Tenemos la convicción de que la construcción de paz está estrechamente ligada a realidades políticas, culturales, sociales y económicas y que, el liderazgo de Institucional va a ser definitivo para lograr procesos duraderos. Esas, nuestras realidades, pasan por las regiones y, siendo Colombia un país de regiones, instala los territorios en el centro de nuestras preocupaciones académicas, así como en las alianzas gubernamentales necesarias al momento histórico que se nos impone en tanto instituciones de debate permanente en un marco humanista como eje transformador.

Felipe César Londoño López

Rector Universidad de Caldas