Repunte de la UFPS

Creado en Miércoles, 31 Mayo 2017

Olger García, en el Diario La Opinión, de Cúcuta resalta los resultados de la UFPS en las pruebas Saber Pro.

Muchas veces es inevitable hacer el parangón con universidades de otros departamentos.

Confieso que soy de los nortesantandereanos que, por interés propio y en razón de la estrecha amistad con personalidades vinculadas a la Universidad Francisco de Paula Santander -UFPS-, vivo pendiente del diario transcurrir de nuestra universidad pública, concretamente, hoy, de la UFPS.

Muchas veces es inevitable hacer el parangón con universidades de otros departamentos, entre otras, la Universidad de Antioquia o la Universidad Industrial de Santander -UIS-, desde luego con  más antigüedad y tradición, y desearíamos tener ese prestigio y nivel académico.

Por ello, como nortesantandereano y con tantos familiares egresados de la UFPS que hoy se desempeñan con lujo de competencia en sus profesiones, e interpretando el sentir de muchos coterráneos, se siente verdadero orgullo con las noticias que nos llegan de la capital de la República a través de la revista Dinero y Semana Educación, las que informan que los programas de Derecho, Arquitectura, Comunicación Social y Enfermería están ubicados en puestos de privilegio, superando programas de otras universidades públicas y privadas: Comunicación Social, 12; Arquitectura, 12, Enfermería, 13, y Derecho ocupó el puesto 24.

Desde luego que este repunte de nuestra UFPS en los citados programas tiene como soporte un grupo de docentes con excelente preparación académica y experiencia profesional, cuyo portaestandarte, hoy, es la rectora Claudia Elizabeth Toloza Martínez, quien no escatima esfuerzos para apoyar la investigación y todos los procesos académicos.

Llama particularmente la atención que el programa de Derecho de la UFPS, con apenas siete años de existencia –julio de 2010- supere en grado sumo programas homólogos de otras universidades públicas y privadas de la ciudad y el Departamento, con mayor tradición y tiempo de afianzamiento, lo cual constituye un campanazo de alerta.
 
Necesitamos que las universidades que operan en la ciudad y el Departamento, empezando por las nuestras, las fundadas con recursos propios, tengan, por su bien y el de la juventud que anhela prepararse académicamente, vocación de permanencia, producción bibliográfica de sus docentes y la debida acreditación de sus programas.