El agua en la academia

Creado en Sábado, 10 Junio 2017

Efrén Barrera, Observador de este portal, destaca lo positivo de la alianza de cuatro universidades -públicas y privadas- para investigar sobre el agua. 

Enhorabuena!

Sí, es lo menos que se puede expresar al leer la noticia de la unión de los esfuerzos investigativos de cuatro universidades de Colombia(1)para adelantar investigaciones sobre el agua en Colombia (ver).

Son cuatro universidades que tienen potenciales investigativos y realizaciones serias en otros campos, lo que avala la intencionalidad de ese propósito. La Universidad de los Andes, la de Antioquia, la del Valle y la del Norte, en conjunto con un objetivo preciso: el agua, es un acierto en la selección estratégica del mismo.

Inclusive si miramos la ubicación de esas universidades ya podemos decir que ha existido en Colombia, cuatro modelos diferentes en el manejo de ese apreciado recurso; después de las leyes de los servicios públicos, los procedimientos privatizadores y las normas de las corporaciones regionales; con resultados muy diferentes desde el punto de vista de la eficacia, la eficiencia y la calidad de vida de sus habitantes y donde ha brillado la gestión de la región paisa.

Y en su extremo contrario, la región de la Costa Norte de Colombia, que ha padecido todas atribulaciones que se pueden dar en la gestión del recurso hasta la más filtrada e insospechada, como puede ser la connivencia de autoridades locales con gobiernos extranjeros (especificada en el caso Lezo, de España) para prestar un mal servicio público en la zona del Caribe que hoy está marcando el desarrollo del país y donde el apreciable líquido es cada día más extraño para la población y más las nativas.

Esto solo para mencionar una arista del problema y no recordar otros como: la navegación del Río Magdalena, proyecto que tantas veces han anunciado este y anteriores gobiernos; la vigilancia simulada de la minería, que tantas fuentes de agua arruina y la inspección ligera de la Superintendencia.

Pero dejemos que este grupo afronte con decisión las investigaciones debidas y proponga soluciones prácticas en todas las áreas del manejo de recurso y así de paso, nos ponemos al tono de nuestras circunstancias, donde con la sinergia de los interesados se constituya una forma de trabajar la investigación de manera real y sobre el terreno, más allá de la voluntad individual de los profesores investigadores y del entusiasmo inicial del pionero de la idea.