La "pública" universidad limitada

Creado en Sábado, 10 Junio 2017

Eduardo Durán Gómez, columnista de Vanguardia y El Nuevo Día, de Ibagué, cuestiona el rol excluyente y selectivo de la universidad pública frente a su responsabilidad con el país.

Me llamó poderosamente la atención la entrevista que recientemente concedió el rector de la Universidad Nacional, en donde se precia de recibir en su plantel a lo más granado del talento que ingresa a la educación superior. 

Decía el directivo que, de aproximadamente 136.000 aspirantes en cada periodo académico, terminaban aceptando un 10%, después de realizar las más rigurosas pruebas académicas, situación que le permitía a ese claustro tener lo más alto del talento nacional. 

Este panorama es el que se percibe en las demás universidades públicas, que es a donde acude el gran volumen de aspirantes, en razón al bajo costo que implica acceder a un plantel de educación estatal. 

La pregunta que surge es ¿Realmente con este sistema se están aplicando los criterios de universalidad, solidaridad, justicia y eficiencia? 

Si la universidad fue creada para garantizar el acceso a la educación superior de la población colombiana, ¿en dónde quedan las aspiraciones de todos aquellos que sueñan con ser profesionales pero que no cuentan con los altos estándares de superioridad intelectual? 

Creo que se está usando un criterio de exclusividad, que margina a la mayoría de la población de una posibilidad concreta para poder formarse, en aras de convertirse en un ser útil a la sociedad y con herramientas eficaces para enfrentar la vida. 

El Estado debe replantear su esquema de acceso a la educación, con una fuerte inversión que les permita a los aspirantes no solo disponer de más cupos, sino a poder acceder a otra clase de capacitación, cuando no puede clasificar para una determinada carrera. 

Un país que margina de esta manera a su población más vulnerable, continuará transitando por los senderos de la inequidad y de la injusticia, y realmente ese escenario no se puede seguir patrocinando, cuando la población está creciendo permanentemente y las oportunidades no crecen al mismo ritmo. 

Los grandes cambios en la sociedad se dan, cuando el mayor número de oportunidades aflora en la población que alberga; cuando la brecha de las desigualdades se reduce y cuando es posible incrementar la calidad de vida, gracias al valor agregado que tengan los individuos en su formación.