Uniatlántico: ¿Democracia en la U…?

Creado en Martes, 20 Junio 2017

Víctor Herrera Michel, en el Diario La libertad, de Barranquilla, reseña la importancia de que en la U. del Atlántico se promueva el ejercicio democrático dentro de las aulas universitarias.

Debido a la  polémica que despertó – sobre todo en redes sociales – nuestra columna anterior acerca de lo que consideramos como una secuencia de errores en la controvertida elección del rector en propiedad de la Universidad del Atlántico, nos vemos precisados a continuar el tema sobre un aspecto que está en el centro del debate: Es viable la práctica de la Democracia al interior de una Universidad pública…?

Existen tesis, como la del respetado ex – rector de la Universidad Nacional Moisés Wasserman, que expresan su desacuerdo con la aplicación de los principios democráticos en el ámbito universitario, quizás basado en el planteamiento del famoso libro de Max Weber: “El político y el Científico”. Sin embargo, hay toda una corriente moderna que considera que en la universidad no solo se forman profesionales sino primordialmente ciudadanos. Sobre todo en una institución pública donde debe primar la formación humanista. De hecho el parágrafo 4 de la declaración de la Conferencia Mundial sobre Educación Superior (2009 en Paris) dice: “…La educación superior debe no solo proporcionar competencias sólidas para el mundo de hoy y mañana, sino contribuir además a la formación de ciudadanos dotados de principios éticos, comprometidos con la construcción de la paz, la defensa de los derechos humanos y los valores de la democracia…”. 

Y es que llama la atención que actualmente son elegidos por el voto directo, como producto de actos democráticos, casi el 80% de los miembros con voz y voto  que conforman el Consejo Superior de la Universidad del Atlántico. En efecto, son favorecidos por el ejercicio del sufragio directo, mediante elecciones: el representante de los egresados, de los estudiantes, de los docentes, de los ex – rectores y de las directivas académicas. Adicionalmente, el presidente del Consejo – el Gobernador del departamento – y el Presidente de la República – en representación – son elegidos por el voto popular en sus respectivos ámbitos. Los únicos miembros del Consejo que no participan en un proceso democrático de elección son: el delegado del ministerio de educación y el representante del sector productivo. Por lo demás, el Rector y el Secretario General actúan en el mismo con voz pero sin voto. 

Llama la atención también que al interior de la universidad se realizan unas consultas internas, que son definidas finalmente con votos directos, que van presididas de unos debates muy interesantes, primero entre los alumnos y luego entre los profesores, en donde se escuchan y se confrontan los planteamientos de cada uno de los candidatos a rector sobre la universidad que sueña y de cómo la anhela construir. 

Justamente, a mediados de Mayo del 2015 fuimos invitados (ad honorem) por la oficina de prensa de la Universidad para ser el moderador de estos debates que resultaron por demás interesantes. Allí se escucharon las sugestivas propuestas de  los cinco candidatos de entonces: Los profesores Carlos Bell Lemus, Jairo Contreras, Ricardo Cera, Rafael Castillo (rector encargado) y Salim Mattar. Creemos que los planteamientos en estas consultas son tan juiciosos que sus resultados deberían ser respetados por todos. 

Es esencial entonces que promovamos el ejercicio democrático dentro de las aulas universitarias – que son a la larga laboratorios idóneos en donde se conjuga nuestra realidad social – para tratar de mejorar un sistema que en Colombia está plagado de vergonzosas prácticas como  la de la mermelada, las  yidis y los teodolindos, las chuzadas, la compra y venta de votos, los asesinatos masivos (como el de UP), las Narco, Para y Farc – política y, más recientemente, los escandalosos “aportes” de Odebrecht, entre muchas otras.