QEPD Jaime Posada Díaz, adalid de la autonomía universitaria en Colombia

Julio 3/19 Con 94 años falleció el rector de la U. de América, uno de los fundadores de Ascun, exministro, excongresista y exembajador, y promotor de la autonomía universitaria en la época de la dictadura de Laureano Gómez.

Hasta su muerte ha sido el rector de universidad colombiana con más años en el cargo, la Fundación Universidad de América, la cual ayudó a crear desde 1952. Posteriormente, en 1957 creó la Asociación Colombiana de Universidades ASCUN, donde fue director ejecutivo entre 1958 y 1962. Fue presidente de la Academia Colombiana de la Lengua. Fue miembro de honor del Consejo Directivo del Instituto Caro y Cuervo, presidente del Colegio Máximo de las Academias Colombianas y director del Instituto de Cultura Hispánica de Colombia.

Ascún nació, por iniciativa de rectores de 4 universidades de Bogotá y 3 de Medellín, en octubre de 1957, para defender a la Universidad colombiana del intervencionismo estatal (dado en la dictadura de Gustavo Rojas Pinilla), y proyectar un sistema de educación superior.

Los principios de Ascún giran en torno de defender la autonomía universitaria, propender por la responsabilidad social de las universidades con el país y trabajar por la calidad del servicio educativo. La Asociación asumió las funciones de administración de los recursos de las universidades, a través del Fondo Universitario Nacional FUN (que luego sería el ICFES), y se convirtió en mediadora entre el Gobierno y las universidades. Posada Díaz fue ministro de Educación en el periodo que fue director ejecutivo.

“El exceso de intervención pública afecta la autonomía. La autonomía universitaria es una conquista a la cual no se puede renunciar”: Jaime Posada Díaz, quien recordaba cómo la autoevaluación de la propia universidad era un principio rector de su esencia. “Era la universidad autorregulándose con estricto rigor, sin complacencias por nadie. La inspección misma de la universidad por la universidad, y no por autoridades externas, buscando calidad y respetabilidad”.

Clic para conocer la historia de ASCUN, sus fundadores y principios, inspirados por Jaime Posada.

Posada, nacido en El Socorro, realizó sus estudios primarios en el Instituto Francisco José de Caldas de la capital, que continuó, en la secundaria, en el Externado Nacional Camilo Torres.

Luego, ingresó a Derecho, en 1944, a la Universidad Nacional de Colombia, que terminó de perfeccionar en el Colegio Mayor del Rosario. Conocimientos que complementó el de Ciencias Sociales, en la Universidad de París, en 1953.

Ingresó como secretario de Germán Arciniegas, entonces ministro de Educación, del primer gobierno del presidente Alberto Lleras, 1945 y 1946.

Por esos mismos años, Posada se vinculó con EL TIEMPO, donde su dueño, el expresidente Eduardo Santos, quien lo designó su secretario privado y le entregó la dirección Lecturas Dominicales, el suplemento literario del periódico. Revista que años más tarde también dirigiría su hijo, el periodista Roberto Posada García-Peña, recordado por firmar sus columnas como D’Artagnan.

En enero de 1954, Posada se casó con Mariluz García-Peña Archila, de cuya unión nacieron siete hijos: Roberto (+), Marcela, Luis Jaime, Juan Carlos (+), Vicente, Mario, y María Virginia Posada García-Peña.

Algunos de sus hijos han laborado también en la Universidad de América.

Su vocación de educador, lo llevó a fundar en 1958 la Universidad de América, cuyo primer Consejo Académico contó con la participación de destacadas personalidades de la época, como: Luis López de Mesa, Ricardo Hinestrosa, Antonio Rocha y Germán Arciniega. Otro de sus integrantes, el intelectual Bladomero Sanín Cano fue elegido como el primer rector del plantel.

“Tras la clausura del diario EL TIEMPO en 1955 durante el gobierno militar de Gustavo Rojas Pinilla, Jaime Posada se quedó sin puesto. Y por ser quien era, un intelectual, a quien solo le pagaban por su trabajo con las ideas, encontró en la universidad, en la vida académica, el único espacio para dar rienda suelta a sus más hondas convicciones liberales y naturalmente para sostener a su familia recién formada”, recuerda Jorge Emilio Sierra en su libro ‘Huellas en la academia’.

Adaptación de El Tiempo, Semana, Ascun y Uniamérica