Universidades, parte de la solución y no el problema: Carlos Moreno – junio/19

Por: Carlos Iván Moreno Arellano, de la Universidad de Guadalajara, en México, publicado en www.milenio.com

Cuando hablamos de rankings universitarios generalmente pensamos en universidades en lo individual, que hacen esfuerzos por obtener mayor prestigio y visibilidad nacional e internacional. Sin embargo, con una mirada un poco más analítica podemos observar que las universidades no son las principales protagonistas en este “juego de tronos”; lo son los Estados-nación y sus políticas educativas con visión de largo plazo.

En otras palabras, no es coincidencia que los países que tienen más universidades encabezando los listados internacionales sean también los que tienen una participación notable en el PIB mundial. Lo han logrado porque han desarrollado políticas para que sus casas de estudio tengan un impacto global, invirtiendo fuertemente en educación e investigación, lo cual a su vez beneficia al país y su crecimiento. Es pues un círculo virtuoso del conocimiento, en el que son protagonistas países como Estados Unidos, Reino Unido, China, Francia, Alemania, Australia o Corea del Sur.

Según la octava edición del prestigiado Ranking de Sistemas de Educación Superior que publica el grupo de universidades Universitas 21 (U21), el cual evalúa los sistemas educativos de 50 países, ningún país de nuestra región se encuentra entre los primeros 30 lugares. Lo que es más preocupante es que México está en la posición 47.

Para que nuestros países sean realmente competitivos es indispensable que los gobiernos vean a las universidades como parte de la solución, no como parte del problema. Apostar por el prestigio y el impacto global en desarrollo científico y tecnológico no es un lujo ni una frivolidad, es una estrategia para el desarrollo nacional. Tan solo en 2018 los estudiantes internacionales en Estados Unidos generaron una derrama económica de 39 mil millones de dólares, lo que equivale a 2.5 veces el presupuesto total para educación pública en México. En la sociedad del conocimiento no valen los nacionalismos, toda competencia es global.