El presidente del SUE, Luis Enrique Arango Jiménez, cuestiona el silencio del gobierno frente a las determinantes decisiones en torno del sistema nacional de Ciencia y Tecnología y Colciencias.
La semana anterior fue muy prolífica en pronunciamientos e informaciones alrededor de Colciencias y del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación:
El martes 17 se le entregó una carta al Presidente de la República, suscrita hasta ese momento por 1418 firmas de Científicos y Académicos de todo el país, reclamándole atención sobre el decaimiento que reporta el financiamiento a la investigación y la falta de apoyo a Colciencias, manifiesto en hechos ya demasiado relevantes. En cuanto al inminente nombramiento del sucesor de Jaime Restrepo Cuartas, la misiva, señaló lo siguiente: “consideramos trascendental que en ese cargo sea nombrada una persona que además de tener todo su apoyo y una línea de comunicación directa, pueda interactuar fácilmente con las demás instancias del gobierno nacional y que sea reconocido por la comunidad científica nacional por sus ejecutorias y por liderar una línea de pensamiento para el desarrollo científico-tecnológico y de fomento a la innovación”.
El jueves 19 la Asociación Colombiana de Universidades ASCUN, interpretando el pensamiento de las Universidades, en carta suscrita por su Presidente y Vicepresidente, realiza un pronunciamiento similar.
Preocupa así mismo, en ambas comunicaciones, el destino final de los recursos del fondo regalías para Ciencia, Tecnología e Innovación, cuya reglamentación legal, cada vez parece alejarse más, de su propósito original; hacer del conocimiento aplicado una palanca para la competitividad regional y Nacional, potenciando las capacidades de investigación y desarrollo Tecnológico, atendiendo a problemáticas específicas.
Lo ocurrido en el seno del OCAD (Organismo colegiado de Administracion y Decision del Fondo), en sus dos reuniones, deja entrever el afán de los Gobernadores, de concebir estos recursos no del Sistema de Ciencia y Tecnología, si no como recursos pertenecientes a sus Departamentos. Una cosa, es la distribución de los recursos del fondo, a cada departamento según las necesidades insatisfechas, y otro muy diferente, desnaturalizar el objetivo del fondo.
En la última reunión del OCAD se determinó que los proyectos debían ser remitidos a Colciencias únicamente desde las secretarias de Planeación Departamental. Seguramente esta última decisión fue adoptada por razones prácticas más que de otra naturaleza, sin embargo preocupa que se convierta en ocasión de establecer retenes indebidos. El OCAD deberá estar vigilante, y Colciencias de la misma manera, en lo que hace a la calificación de los proyectos, para evitar que se cuelen obras de infraestructura empaquetadas como de Ciencia y Tecnología; una tendencia de común ocurrencia.
La misma reunión estableció como fecha límite para recibir los proyectos que aspiran a las regalías del 2012, en Colciencias, el 9 de agosto; es decir quedan menos de tres semanas. La suerte está echada.
Se sigue esperando la respuesta del Presidente Santos a las inquietudes formuladas; fue una lástima haber desaprovechado el discurso al instalar las sesiones ordinarias del Congreso. Sería terrible una involución.
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