|
|
Luis Fernando Páramo, exdirectivo de la UNAD, reitera sus apreciaciones críticas por la manera como seha manejado esta institución en la rectoría de Jaime Leal. |
La autonomía universitaria, se ha convertido en el escudo de grandes intereses económicos, que algunos rectores de Instituciones de Educación Superior aprovechan descaradamente para su lucro.
Con sorpresas, la vida, repentinamente me hizo pasar del ejercicio profesional en el mundo empresarial, al de un académico en la educación superior y fue delicioso, especialmente por la experiencia con la Universidad Javeriana, donde por primera vez, elaboré un microdiseño curricular para una asignatura, propia de mi especialidad, me gané el concurso como catedrático y laboré por espacio de tres años.
También mi experiencia en la UNAD, donde me inicié como contratista y terminé como Vicerrector Académico, después de ocupar casi todos los cargos claves de la Administración de la época. Además fui en varias oportunidades Rector encargado. Se ejercía la meritocracia y a partir de la ley 30 en la UNAD los rectores han sido elegidos por consulta y en las condiciones que la ley establece.
Pero la situación en la UNAD ha cambiado, uno de sus miembros, legítimamente, aspiró a la rectoría, despotricando de su antecesora, especialmente en el caso de UNAD Florida. Hoy es él mismo, que defiende la UNAD Florida, y viaja constantemente a MIAMI dizque a vigilar su funcionamiento. Pero ese rector hoy está en la mira de la fiscalía. No sabía que se había llegado hasta el extremo de comprar votos para la reelección del Rector, y eso si, es francamente inadmisible. Semejante antecedente no se puede pasar por alto, la autonomía universitaria no puede tratarse de esta forma.
En la UNAD, se están comprando los votos, y se están negociando los cargos; yo seguiré oponiéndome a semejante práctica, porque de verdad quiero la UNAD y no me interesa cosa distinta que su éxito.
Hay un ambiente tan enrarecido en la Administración de la UNAD, se hacen convocatorias a Rector totalmente amañadas, y entre directivos hacen componendas que lesionan la credibilidad de la institución como la de ellos mismos. Dos vicerrectoras, alabando sin razón alguna a su opositor, en lugar de actuar trasparentemente y jugársela para apoyar a su superior lo cual no sería nada extraño, pero hacerle el juego para completar el mínimo de aspirantes, si es una actitud digna de rechazo. El Presidente del Consejo Superior que no se le pudo ubicar nunca, para hacerle caer en cuenta que el proceso tenía inconvenientes de forma, que desde luego tenían fondo, y que abrir así el proceso, llevaría a que nadie distinto a los aspirantes internos, pudiera hacer la campaña, pues el tiempo para hacer una propuesta seria, era insuficiente, en el sentido de que la recolección de información no se hacía posible. Plan muy bien calculado por el Rector actual, secundado por sus áulicos.
Lo que llamaron debate, no fue otra cosa que un show, en el que tres funcionarios de alto rango se propusieron acorralar a otra funcionaria, que evidentemente no hacía parte de la trinca del Rector que buscaba reelegirse.
La UNAD merece otra suerte, es increíble que estudiantes, funcionarios, egresados, directivos y miembros del Consejo Superior que representan al Presidente de la República, a la Ministra de Educación, al Sector Productivo, a los Exrectores, crean que es conveniente una autonomía universitaria que perdona la compra de votos, permite el tráfico de influencias y defiende el abuso de medios como el canal UNAD, donde el Rector se lo tomó soterradamente desde su creación, para beneficio de sus campañas y de su egolatría desmedida.
![]()
