La Educación Superior de Calidad, más allá de la Acreditación

Luz Mercedes Flechas Mendoza, directora de Autoevaluación y Aseguramiento de la Calidad de la Fundación Universitaria Los Libertadores, advierte los riesgos de ver la acreditación como una estrategia de mercado para conservar prestigio y legitimidad, antes de ser un medio para mejorar la calidad, al tiempo que muestra cuáles son las mejores prácticas de las IES acreditadas institucionalmente en Colombia.

Uno de los desafíos fundamentales para las Instituciones de Educación Superior es lograr la calidad; como una  condición que genera impacto y que garantiza la pertinencia de todas sus acciones. En este sentido, las políticas educativas de diferentes países han  establecido la acreditación como una de los mecanismos que contribuye a la mejora de la calidad. No obstante, cuando la acreditación se constituye en un fin en sí mismo, se puede llegar a desviar su verdadero sentido, terminando por convertirla en un asunto de cumplimiento de indicadores y no en un proyecto que esté articulado con el desarrollo institucional desde la academia.

Al realizar una revisión de diferentes agencias acreditadoras especialmente en Latinoamérica y de algunos estudios que sobre la acreditación se han desarrollado, se observa por una parte, como ésta ha contribuido a la mejora en la educación superior. Sin embargo, también se ha evaluado que si la acreditación no se acompaña de un verdadero compromiso con la consolidación de una cultura de la calidad  integral y del mejoramiento continuo, asociado a mejores resultados en los procesos académicos centrados en el aprendizaje y en el desarrollo institucional, no se logra un real impacto.

Al respecto, Fernández (2015) al hacer un análisis de los procesos de acreditación enmarcados en los hallazgos de la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria – (CONEAU) de Argentina, plantea que se han cimentado políticas de mejoramiento de la calidad que han contribuido a  que las Instituciones de Educación Superior, a partir de los resultados de los procesos de evaluación externa efectúen mejoras. Aunque, no se le pueden atribuir totalmente, los cambios de las universidades al desarrollo del cumplimiento de exigencias para la acreditación institucional.

Por otra parte, en un estudio realizado por Find, Deephouse, Reilly, Massie y Hillenbrand (2015) se enuncia; el cómo la acreditación otorgada por agencias internacionales, ha contribuido a mejorar los procesos de enseñanza-aprendizaje  y a mantener la calidad. Al lado de ello, en dicho informe se plantea que las acreditaciones establecen nuevas formas de pensar la institución y que con el fin de no perder el sello que las acredita, presionadas por la evaluación externa, se crea la necesidad de generar procesos de cambio e innovación.

Añádase a esto, los aportes de Rodríguez y Pedraja  (2015), quienes expresan que  las Instituciones de Educación Superior que están acreditadas, se gestionan atendiendo a la puesta en marcha de sistemas de aseguramiento de la calidad. En dicho informe, se evidencia cómo la acreditación ha promovido el desarrollo de la academia desde el alcance de algunos indicadores más de tipo cualitativo que inciden en el aprendizaje tales como: tener un rendimiento superior en pruebas; concebir la formación posgradual como una tarea esencial de su quehacer; dar más relevancia a la investigación y asociarla a la docencia y ver la extensión no como una fuente generadora de recursos; sino como una forma de potenciar la academia; entre otros.

En México, en un estudio realizado por tres universidades, se hace una crítica a cómo el concepto de acreditación por algunos actores de las Instituciones de Educación Superior se ha desvirtuado; pues a pesar de estar asociado con el mejoramiento continuo y con el grado de competitividad en un entorno cambiante, la acreditación se está viendo como una estrategia de mercado para conservar prestigio y legitimidad, antes de ser un medio para mejorar la calidad. Por ello, proponen pasar de un concepto de evaluación como forma de legitimación, a un concepto de evaluación que lleve a identificar fortalezas y debilidades y realmente contribuya a la mejora de la calidad. (Buendía, 2015).

Otro estudio que se puede citar es el efectuado por López, García, Monter y Cobas (2015, p. 6) quienes manifiestan que los procesos de evaluación y acreditación no sólo deben ser pertinentes, sino además les corresponde fortalecer el sentido propio de la pertinencia. La acreditación no debe ser considerada como un fin en sí misma, constituye el principal mecanismo de gestión de la calidad de programas e instituciones de educación superior.

En Colombia,  en el estudio sobre la Educación Superior: retos y perspectivas, Langebaek citado por Orozco (2015) plantea que en algunas ocasiones el aumento  de los indicadores  empleados para la acreditación, en sí mismos, no garantizan la mejora en la calidad; sino que el logro más evidente está atado a que por vocación,  las Instituciones de  Educación Superior han querido ser  cada vez mejores y han visto en la acreditación un desafío para desarrollar acciones tendientes para la consolidación y fortalecimiento de su calidad.

Al revisar las estadísticas del Sistema Nacional de Información de la Educación Superior –SNIES- a 2016  en el país, se identifica que actualmente existen  288 IES. De ellas, 44 están acreditadas institucionalmente  y son  reconocidas por el Consejo Nacional de Acreditación –CNA como de alta calidad. El CNA como  organismo gubernamental colombiano, que se encarga de impulsar las políticas, estrategias y procedimientos expuestos en el Sistema Nacional de Acreditación  ha identificado algunas fortalezas que se han asociado al desarrollo de la acreditación de IES.

Al respecto, como parte del proceso de alistamiento de condiciones iniciales para la acreditación institucional, la Fundación Universitaria los Libertadores realizó una revisión de las fortalezas identificadas en la mayor parte de IES que han sido acreditadas y que son producto de un estudio de referenciación de las IES acreditadas en alta calidad en Colombia. Se encuentra que entre las características que distinguen a las IES con más años de acreditación  se tienen:

– Consolidación de una cultura de calidad que se refleja en el cumplimiento de todos o un gran porcentaje de  los programas acreditables como acreditados

– Certificación en el desarrollo de los procesos de gestión en diferentes líneas

– Alineación entre la misión, el PEI, el plan de desarrollo y el sistema de aseguramiento de la calidad.

– Incremento significativo de la producción académica en investigación y revistas indexadas.

– Aumento de la categorización de los  grupos de investigación clasificados en COLCIENCIAS en A, A1 y B.

– Creación de centros dedicados a las innovación, investigación, parque tecnológicos inter y transdisciplinar y han participado en centros de investigación de excelencia a nivel nacional e internacional. De igual forma, han movilizado grandes recursos de bolsas concursables y regalías.

– Promoción de programas para jóvenes investigadores.

– Aumento considerable de profesores de Tiempo Completo lo que implica una disminución significativa en la relación maestro-estudiante.

– Aumento considerable de los niveles de formación de los profesores, especialmente en Maestría y Doctorado.

– Inversiones en Capacitación y Formación docente; la mayoría tienen un plan de desarrollo docente incentivado por el Estatuto Docente.

– Se evidencia una mejora significativa en Pruebas SaberPro por encima de la media nacional.

– Algunas cuentan con acreditaciones internacionales en diferentes campos de conocimiento

En resumen, para nuestro país ha sido significativo el impulso que se le ha dado a la acreditación de IES, que ha llevado a que muchas de éstas mejoren y avancen en materia de calidad. Sin embargo; si la acreditación no está articulada con la promoción de una cultura de la evaluación y del mejoramiento continuo; si no responde a una postura política de las IES que por vocación y convicción promuevan el desarrollo institucional y si sus acciones no están alineadas y son pertinentes a su vocación misional y la mejora de su calidad académica. No se lograrían grandes cambios y transformaciones que aporten al desarrollo de la calidad de la educación superior y generen impacto en los procesos de formación.

Referencias

– Buendía, A (2015). La FIMPES y la mejora de la calidad de instituciones privadas. Un estudio acerca del concepto de calidad y de los procesos de acreditación en tres universidades particulares. Revista de Educación Superior. No. 175

– Fernández, N., Aiello, M., Álvarez, M.,  Fernández, L., García, P., Grandoli, M., Ickowicz,   M., Paoloni, P y  Pérez, C.(2015). La innovación en las universidades nacionales. Universidad Nacional Tres de Febrero

– Finch, D., Deephouse, N., Reilly, C.,  Massie, D y Hillenbrand, T. (2015). Hiring Criteria for Business School Faculty: An Empirical Analysis. Academy of Management Proceedings

– López, O., García, J., Monter, I y Cobas, M (2015).La mejora continua: objetivo determinante para alcanzar la excelencia en instituciones de educación superior. Edumecentro. Vol. 7

– Ministerio de Educación Nacional. (2015).  Lineamientos de Acreditación Institucional:   Consejo Nacional de Acreditación

– Rodríguez, E y Pedraja, L. (2015). Estudio exploratorio de la relación entre gestión académica y calidad en las instituciones universitaria.  Interciencia, vol. 40, núm.10, octubre, 2015, pp. 656-663.

– Salinas, O y Flechas, L. Informe de Referenciación: Instituciones de Educación Superior Acreditadas con Alta Calidad en Colombia. Fundación Universitaria Los Libertadores.

– Sistema Nacional de Información de la Educación Superior, (2016). Ministerio de Educación Nacional. Estadísticas de Instituciones de Educación Superior.


Luz Mercedes Flechas Mendoza. Licenciada en Psicología y Pedagogía. Especialista en Orientación Educativa y Desarrollo Humano. Magistra en Docencia. Estudiante de Doctorado en Educación.  Se ha desempeñado como docente y directivo docente de educación básica, media y superior en cargos como Rectora, Coordinadora  Académica, Coordinadora de Investigación, Coordinadora de Proyección Social y Directora de Aseguramiento de la Calidad y Acreditación  en Instituciones de Educación Superior. Actualmente se desempeña como Directora de Autoevaluación y Aseguramiento de la Calidad de la Fundación Universitaria los Libertadores.

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