SNET: Consideraciones criticas de un profesor universitario.

Julián Sabogal Tamayo, profesor Emérito de la U. de Nariño, cuestiona -en el periódico de esa Universidad- la propuesta del SNET por considerar que, además de no responder a las exigencias de la paz, se ocupa de la formación netamente laboral pero se olvida de la humanística.

Una Ley que reformaría toda la educación colombiana pos secundaria, que surgió por parte del Gobierno del presidente Santos y que tiene como fin unificar la educación técnica y tecnológica, incluida el SENA, y la universitaria en un sistema único. Se pretende con esta reforma contribuir al proceso de paz.

Por si quiere conocer un poco más de este proyecto lo invitamos a leer también: SENT: Esta es la segunda versión del polémico proyecto de ley, tampoco conocido por el sector.

A continuación presentamos el ensayo del profesor Emérito de la U de Nariño, Julian Sabogal Tamayo, el ensayo está dividido en 3 partes. Quien cuestiona la propuesta del SNET por reducir y o eliminar la educación humanística. Al respecto afirma:

PARTE 1 “El SNET ofrece disciplinas y no contempla la complejidad”

ES POSIBLE QUE LA PRODUCTIVIDAD DEL TRABAJO, LA EMPLEABILIDAD Y EL DESARROLLO SOCIOECONÓMICO CONTRIBUYAN A LA PAZ, PERO MÁS QUE ESTO, LA PAZ SERÁ OBRA DE UN PUEBLO COLOMBIANO CAPAZ DE PENSAR CON CABEZA PROPIA

El Gobierno del presidente Santos, en ejercicio de las facultades extraordinarias conferidas por el Acto Legislativo 1 de 2016, ha propuesto, a través de los ministerios de Educación y de Trabajo, un Decreto-Ley que reformaría toda la educación colombiana pos secundaria. El propósito es unificar la educación técnica y tecnológica, incluído el SENA, y la universitaria en un sistema único. Se pretende con esta reforma contribuir al proceso de paz.

El Artículo 1 del Decreto dice: Objeto. El presente Decreto-Ley traza los lineamientos para contribuir en la implementación y el desarrollo normativo del Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera, a través de una estrategia de transferencia tecnológica al sector rural y al sector productivo del país, fortaleciendo la formación profesional en el marco del desarrollo del Sistema Nacional de Educación Terciaria, que mejore la productividad del trabajo, la empleabilidad y el desarrollo socioeconómico.

Es posible que la productividad del trabajo, la empleabilidad y el desarrollo socioeconómico contribuyan a la paz, pero más que esto, la paz será obra de un pueblo colombiano capaz de pensar con cabeza propia, de leer la complejidad de nuestra realidad histórica y social y de buscar alternativas de futuro en las que haya equidad y justicia social. Para esto no basta con trabajo productivo, fundamentalmente se requiere de mente abierta, pensamiento crítico, pensamiento alternativo. Uno supondría que la organización insurgente no ha negociado para adaptarse al actual mundo capitalista de explotación y desigualdad. Seguramente ellos mantengan sus sueños de un mundo mejor, que ahora busquen con otra forma de lucha, la política.

El sistema propuesto está integrado por pilares, la universidad es uno de ellos. El Artículo 6. Pilar de Educación Universitaria. Comprende la oferta educativa dentro de las disciplinas universitarias que pueden ser básicas y aplicadas…

Parágrafo: La oferta educativa correspondiente a este pilar incluye los programas que conducen a los títulos de Profesional en…, Especialista en…, Magister en…, y Doctor en…

EL ENFOQUE DISCIPLINAR DEL SNET ES ABSOLUTAMENTE IMPOTENTE FRENTE A UN PROCESO COMO EL TEJIDO DE PAZ TERRITORIAL QUE VIVIMOS EN COLOMBIA

Es definitivamente un retroceso. Primero, porque el sistema educativo solo ofrecerá disciplinas, ni inter ni transdisciplinariedad y tampoco contempla la complejidad. Para tratar problemas tan complejos como el proceso de paz territorial no existen disciplinas; complejidad y disciplina son conceptos contrapuestos. En casos como este estamos obligados a acudir a la transdisciplinariedad y a las ciencias de la complejidad. Cómo entienden estas ciencias los procesos complejos: “…un sistema complejo es todo aquel que, entre otras co¬sas, se caracteriza por impredecibilidad, inestabilidad, fluctuaciones, turbulencias, emergencias, autoorganización, en fin, no-linealidad… un sistema complejo se caracteriza por que aprende, y es entonces porque aprende que puede evolucionar”[1].

Especial atención debemos tener frente a las emergencias. Los efectos de determinadas acciones, las novedades, no tienen las mismas connotaciones; el padre de la bioeconomía, el pensador rumano Nicholas Georgescu-Roegen lo plantea en términos de órdenes de racionalidad de la siguiente manera:

De primer orden, son los efectos mecánicos de determinadas causas. En este caso, la novedad se puede deducir de antemano a partir de los componentes causales; es el caso de los movimientos físicos de cuerpos sólidos, conocida la fuerza que se le imprime a un cuerpo y el rozamiento del aire se puede predecir el impacto que imprimirá a determinada distancia.

De segundo orden. En este orden no se pueden predecir los resultados, por ejemplo, de la combinación de determinados elementos químicos; pero conocida una sola experiencia se puede anticipar que todos los procesos idénticos, los resultados serán siempre los mismos.

De tercer orden. Es el caso en el cual no solo no se pueden predecir los resultados de determinada acción, sino que unas veces estos resultados pueden repetirse y en otros pueden ser totalmente distintos. Tales resultados son absolutamente impredecibles. Es el caso de los procesos sociales; es lo que se denomina una emergencia. El que las ciencias sociales deban tener más métodos que las otras es una necesidad lógica: necesitan también métodos apropiados para el estudio de los fenómenos racionales de ter¬cer orden. Desde este punto de vista, tenemos que deplorar antes que acudir la actual tendencia de las ciencias sociales a basarse menos en estos métodos sui generis y más en los importados de la físico-química o, peor aún, de la mecánica[2].

En el caso del proceso de paz en Colombia se debe estar atentos a las emergencias, en cualquier momento nos podemos encontrar con situaciones totalmente inéditas e inesperadas. Estas situaciones solo están al alcance de la transdisciplinariedad y las Ciencias de la Complejidad. El enfoque disciplinar, como el que se utiliza en el proyecto que estoy comentado, es absolutamente impotente frente a un proceso como el tejido de paz territorial que vivimos en Colombia.

[1] MALDONADO, Carlos Eduardo (2016) Complejidad de las ciencias sociales. Y de otras disciplinas, Bogotá: Ediciones desde Abajo, pág. 26.

[2] GEORGESCU-ROEGEN, Nicholas (1996) La ley de la entropía y el proceso económico, Madrid: Fundación argentaria, pág. 172.

PARTE 2 “Ausencia de las humanidades en el SNET”

EL FUTURO DE LA DEMOCRACIA A ESCALA MUNDIAL PENDE DE UN HILO…

Hay otro aspecto negativo en el decreto, que es la ausencia de las humanidades; solo habrá ciencias básicas y aplicadas. Me voy a apoyar, para advertir del peligro que esto significa, en una cita de la filósofa norteamericana Martha Nussbaum.

Estamos en medio de una crisis de proporciones gigantescas y de enorme gravedad a nivel mundial… Me refiero a una crisis que, con el tiempo, puede llegar a ser mucho más perjudicial para el futuro de la democracia: la crisis mundial en materia de educación.

Se están produciendo cambios drásticos en aquello que las sociedades democráticas enseñan a sus jóvenes, pero se trata de cambios que aún no se sometieron a un análisis profundo. Sedientos de dinero, los estados nacionales y sus sistemas de educación están descartando sin advertirlo ciertas aptitudes que son necesarias para mantener viva a la democracia.

Si esta tendencia se prolonga, las naciones de todo el mundo en breve producirán generaciones enteras de máquinas utilitarias, en lugar de ciudadanos cabales con la capacidad de pensar por sí mismos, poseer una mirada crítica sobre las tradiciones y comprender la importancia de los logros y los sufrimientos ajenos. El futuro de la democracia a escala mundial pende de un hilo… En casi todas las naciones del mundo se están erradicando las materias y las carreras relacionadas con las artes y las humanidades, tanto a nivel primario y secundario como a nivel terciario y universi¬tario. …estas carreras y materias pierden terreno a gran velocidad, tanto en los programas curriculares como en la mente y el corazón de padres e hijos. Es más, aque¬llo que podríamos describir como el aspecto humanístico de las ciencias, es decir, el aspecto relacionado con la imaginación, la creatividad y la rigurosidad en el pensamiento crítico, también está perdiendo terreno en la medida en que los países optan por fomentar la rentabilidad a corto plazo mediante el cultivo de capacidades utilitarias y prácticas, aptas para generar renta[1].

ES UN GRAVE ERROR QUE EL SISTEMA EDUCATIVO DEL PAÍS PRETENDA DEDICARSE SOLAMENTE A FORMAR PARA EL TRABAJO, QUE SE DEDIQUE EXCLUSIVAMENTE AL SABER HACER.

En un momento en que la imaginación y la creatividad son indispensables, es un grave error que el sistema educativo del país pretenda dedicarse solamente a formar para el trabajo, que se dedique exclusivamente al saber hacer. La tendencia de la transdisciplinariedad, en cambio, es derribar los muros artificiales que las disciplinas habían levantado entre el ser humano y la naturaleza y, por ende, entre las ciencias “duras” y las humanidades. Hoy sabemos que, por ejemplo, la novela Los hermanos Karamázov de Fiodor Dostoievski enseña más de la personalidad humana que muchos tratados de Psicología o que Cien años de soledad muestra que desde la aldea se pueden hacer planteamientos universales. En esta dirección es que hemos formulado en nuestra Reforma Universitaria el paradigma Universidad-Región.

Como leemos en el Artículo 2. Finalidad. …dinamizar la innovación, la productividad y la competitividad del sistema productivo nacional, en especial de las regiones afectadas por el conflicto; fomentar y reconocer la cualificación y el desarrollo humano para el empleo…

Sin duda la innovación y la productividad son importantes. Sin embargo, preocupa la insistencia en el desarrollo humano para el empleo; seguramente, muchos habitantes de estas zonas no estarán interesados en convertirse en asalariados –es decir, emplearse–, para lo cual seguramente tendrán que trasladarse a las ciudades. Muchos, en cambio, querrán crear en sus propios territorios condiciones de modos de vida alternativos, así como conocer la historia de su región para desentrañar las causas profundas del conflicto, saber sobre la historia y las experiencias de las organizaciones solidarias, etc. Estos conocimientos no los ofrece el documento que aquí comentamos.

PREOCUPA LA INSISTENCIA EN EL DESARROLLO HUMANO PARA EL EMPLEO

Además, el problema de empleo no es un asunto de voluntad del Gobierno ni de capacitación de los trabajadores; el desempleo es consustancial al modelo económico, por la razón sencilla de que a más avances técnicos mayor productividad del trabajo, es decir, cada vez se requiere menos fuerza de trabajo para producir la misma cantidad de mercancías. La única solución al desempleo sería la disminución de la jornada de trabajo, lo cual es imposible. Esto ya lo había planteado un pensador hace 150 años. Carlos Marx escribió lo siguiente, en el primer tomo de El capital:

Este descenso relativo del capital variable, descenso acelerado con el incremento del capital total y que avanza con mayor rapidez que éste, se revela, de otra parte, invirtiéndose los términos, como un crecimiento absoluto constante de la población obrera, más rápido que el del capital variable o el de los medios de ocupación que éste suministra. Pero este crecimiento no es constante, sino relativo: la acumulación capitalista produce constantemente, en proporción a su intensidad y a su extensión, una población obrera excesiva para las necesidades medías de explotación del capital, es decir, una población obrera remanente o sobrante[2].

Se trata de un problema que no ha sido entendido por el pensamiento económico dominante, el neoclásico. Ricardo Dávila director de Portafolio, en un artículo en el que hace un balance del Foro Económico Mundial de Davos, 2017, plantea este problema como un descubrimiento novedoso, al respecto afirma:

Y el asunto se vuelve urgente porque la revolución tecnológica si¬gue en marcha. Para citar un caso, los carros sin conductor formarán parte de la cotidianidad en unos po¬cos años, lo cual puede dejar sin ofi¬cio a millones de choferes. Cuando estos individuos queden en la calle, saldrán a exigir respuestas inme¬diatas, con la probabilidad de que los movimientos radicales traten de canalizar la ira colectiva. En respuesta, los expertos afir-man que hay que mejorar la educa¬ción y poner en marcha planes de reentrenamiento[3].

Aunque la preocupación del autor es que los movimientos radicales traten de canalizar la ira colectiva, de todas maneras reconoce que la técnica crea desempleo. Y obviamente el avance de la técnica ni se puede frenar ni tendría sentido hacerlo.

[1] NUSSBAUM, Martha (1997) Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades, Bogotá: Katz discusiones, págs. 19-20.

[2] MARX, Carlos (1976) El capital, tomo I, México: Fondo de Cultura Económica, pág. 533.

[3] El Tiempo, 22 de enero de 2017.

PARTE 3 “El sector productivo decidirá el contenido de la enseñanza que el SNET debe impartir”

LA INTENCIÓN DEL GOBIERNO ES IMPONER POR ESTA VÍA LO QUE NO LOGRO CON LA REFORMA DE LA LEY 30 Y CON EL ACUERDO POR LO SUPERIOR

Artículo 14. Movilidad educativa entre los pilares del Sistema Nacional de Educación Terciaria – SNET y reconocimiento: El Ministerio de Educación Nacional y el Ministerio del Trabajo, de acuerdo con las competencias establecidas en la ley y en sus decretos reglamentarios, generarán mecanismos y condiciones para el reconocimiento de los aprendizajes adquiridos a lo largo de la vida, garantizando la movilidad educativa y formativa, promoviendo la movilidad laboral.

Este va en mismo sentido de los anteriores. Se trata de hacer un solo sistema después del bachillerato, donde la formación técnica del SENA y la formación profesional sean homologables. Esto sería saludable si todo el sistema tuviera un componente de formación en humanidades, es decir, si todo el sistema formara seres humanos y ciudadanos capaces de comprender valores como la democracia, la solidaridad, etc. Pero lo que el sistema se propone es igualar todo el sistema en cuanto a formación para el trabajo, peor aún, formación para el empleo; entiéndase por ello: formación de la fuerza de trabajo que requiere el capital.

ADIÓS A LA AUTONOMÍA UNIVERSITARIA, A LA CÁTEDRA LIBRE, ETC. EN POCAS PALABRAS: UNIVERSIDAD-EMPRESA-ESTADO

Finalmente, veamos el Artículo 23. Vinculación del Sector Productivo y el Mercado laboral. La vinculación del sector productivo y el mercado laboral con los propósitos del SNET se realizará a través de las instancias y las herramientas que el Ministerio del Trabajo y el Ministerio de Educación Nacional establezcan. El sector productivo y el mercado laboral podrán indicar las necesidades de cualificación, las cuales deberán ser tenidas en cuenta en el diseño de las cualificaciones y estarán a disposición de las instituciones para la estructuración de la oferta educativa y formativa.

Esto significa que el sector productivo, a través de los ministerios de Educación y de Trabajo, decidirá el contenido de la enseñanza que el SENET debe impartir. Adiós a la autonomía universitaria, a la cátedra libre, etc. En pocas palabras: universidad-empresa-Estado. La intención del gobierno es imponer por esta vía lo que no logro con la reforma de la Ley 30 y con el Acuerdo por lo Superior.

La buena noticia es que, al parecer, la Ministra de Educación Yaneth Giha, ante las protestas que han tenido lugar contra su Decreto-Ley, ha desistido.

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Julián Sabogal Tamayo, profesor Emérito de la U. de Nariño, cuestiona -en el periódico de esa Universidad- la propuesta del SNET por considerar que, además de no responder a las exigencias de la paz, se ocupa de la formación netamente laboral pero se olvida de la humanística.

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