U. Autónoma de Colombia: Inminente nueva crisis si no reforma convención colectiva

U. Autónoma de Colombia: Inminente nueva crisis si no reforma convención colectiva

Feb 19/20 Rector Ricardo Gómez cuestiona negligencia de sindicato para reformar convención, lo que impide continuar recuperación financiera. No habría dinero para pagar nómina próximo mes.

La solución a la crisis de la Fundación Universidad Autónoma de Colombia está en manos de la propia Institución, que paradójicamente es la causante del descalabro financiero.

Gómez, quien lleva menos de un año, designado por el Ministerio de Educación cuando esta cartera presionó la salida del anterior rector y presidente y representante legal, logró llegar a un acuerdo con trabajadores y docentes para levantar el paro de casi tres meses y volver a la normalidad académica, convenció a los fundadores y sus familias para reformar los estatutos y oxigenar el gobierno universitario, y ha avanzado en negociaciones con el Ministerio de Trabajo para buscar altenativas en el conflicto con los empleados, pero -según denuncia- no ha habido voluntad de los sindicatos de trabajadores para ajustar la convención colectiva de trabajo.

En un angustiante comunicado a la Universidad, Gómez Giraldo (en el que habla de la “sensación de pesimismo que me inunda a mí y al equipo”), advierte que de no actuarse inmediatamente la actual iliquidez no permitirá pagar nóminas, y aunque la Universidad tiene propiedades que pueden ayudar a enfrentar la situación y se logró un crédito de hasta 35 mil millones con el mercado de seguros Lloyds, de Londres, esto sólo será efectivo si se accede a garantizar la reforma de la convención colectiva.

Dicho en otros términos, los trabajadores no aceptan “desmontarse” de muchos beneficios convencionales, mismos que han influido en parte del déficit financiero histórico. La imagen de abajo muestra la magnitud de los gastos mensuales de la Universidad y el alto costo que representa la nómina administrativa.

Pese a varias reuniones rectoría – sindicatos, estos “ni siquiera han convocado a las asambleas de delegados para que estas ratifiquen o rechacen los acuerdos”. La actitud de los sindicatos tampoco ayuda, según Gómez: “no presentan propuestas ni contrapropuestas, piden informes e informes, ponen quejas (la mayoría no fundadas), dicen que la Convención Colectiva de Trabajo nada tiene que ver con la crisis de la institución, en fin, cualquier cosa menos facilitar el avance de los acuerdos sustanciales”.

El déficit acumulado entre los años 2014 y 2018 sume $42.700 millones (sin contar el balance final de 2019), que sigue aumentando por las demandas laborales, la significativa reducción en el número de estudiantes, “a la rígida estructura laboral de la convención colectiva, a la perniciosa cultura de trabajo, a ineficiencias, a malas decisiones contractuales, etc…”, dice el rector.

Si no se avanza en la reducción de costos y la reforma de la convención, el Consejo Superior no analizará las ofertas de venta de tres inmuebles de la Universidad, como alternativa de solución.

Otro punto muy delicado es que en este momento hay serias dudas sobre la posibilidad de poder terminar adecuadamente el actual semestre académico. De no avanzar el déficit se estaría aumentando en 2.800 millones de pesos mensuales.

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