Estructura y estrategia de las universidades – Ricardo Torres: Feb/20

Estructura y estrategia de las universidades – Ricardo Torres: Feb/20

Las universidades hoy deben enfocar sus recursos de cualificación administrativa y docente señala el padre Ricardo Ernesto Torres Castro, en el diario El Mundo.

Las universidades hemos adoptado el modelo de gestión conforme a la teoría administrativa. Muchos consideran que esto no debería ser del todo así, ya que las universidades no son empresas, sin embargo, la estructura y los medios como estas se desarrollan han tomado de las clásicas escuelas de la administración y sus postulados las razones y enfoques diferentes y multidisciplinarios para su ejercicio de gestión. Epistemológicamente, estas se encuentran fundamentadas de manera axiomática, lo que hace que sea un saber/disciplina, incluso de carácter universal. En este contexto, las organizaciones han sido el principal objeto de estudio de las ciencias administrativas, así lo ha descrito Gibson, Newman y Hodge; y entendidas como inmersas en una relación directa con su medio ambiente, gestionando recursos hacia la formación de su ventaja competitiva. Desde esta perspectiva, en los estudios actuales de la administración la relación organización y entorno es un aspecto central, en especial en lo que toca a la estructura y la estrategia, a fin de poder hacer fuerte la relación con su medio ambiente (subrayando sus grupos de interés), partiendo de los factores influyentes que soportan las fortalezas de la organización, lo cual permita un logro eficaz de los objetivos. Sin embargo, hoy, en casi todo el mundo, esta situación ha cambiado, ya que el entorno es complejo a causa de su constante dinamismo y, se ha convertido en un aspecto incierto, generando un impacto desestabilizador de creciente exigencia y complejidad. Por esta razón, es necesario plantearse cómo establecer un modelo eficiente y ágil de estructura y estrategia institucional, cuyo diseño se adapte a los retos de las organizaciones universitarias y a sus necesidades, dada la radiografía actual de un medio ambiente marcado por la incertidumbre y el constante cambio. Se esperaría, que los procesos de acreditación toquen estos aspectos y exijan a las universidades a ser mayormente adaptativas.

Las universidades en Colombia deben entender lo que esto implica, dado que se ha comenzado a reconfigurar el radio de acción de la educación, como institución social destinada a la formación de seres humanos en su dimensión integral y de esta manera hacer pertinente su misión. En Colombia, dicho propósito está contemplado en el ordenamiento jurídico de la Nación en la Ley 30 de 1992: “[…] prestar a la comunidad un servicio con calidad, referido a los resultados académicos, a los medios y procesos empleados, a la infraestructura institucional, a las dimensiones cualitativas y cuantitativas del mismo y a las condiciones en que se desarrolla cada institución”. Por esta razón, un modelo pertinente de administración debe favorecer los principios establecidos en las leyes, que permita ajustarse a las necesidades diversas del medio universitario y que refleje nuevos paradigmas asociados a la innovación, la creatividad, la responsabilidad social, la constitución de ventajas competitivas, entre otros aspectos de creciente importancia, a fin de revitalizar su ciclo de vida. Muchas hoy trabajan por ser sostenibles económicamente, entender este cambio nos lleva a trabajar por algo más: ser perdurables en el tiempo.

Desde este punto de vista se entiende que la teoría de la organización actual y centrada en una gestión universitaria, parte del liderazgo y el desarrollo sostenible, como factores esenciales en la consolidación de estructura y estrategia. Las universidades hoy deben enfocar sus recursos de cualificación administrativa y docente en el desarrollo de líderes capaces de llevar a una universidad a conseguir los objetivos a través de procesos constituidos por sólidos fundamentos humanistas. No debe obviarse que las personas en una organización son la base de su ventaja competitiva, ya que es desde allí desde donde se logran los altos índices de productividad y posicionamiento en el mercado. En segundo lugar, se identifica que las universidades están bajo la presión de incluir estrategias de desarrollo sostenible, que permitan crear un balance entre lo ambiental, lo económico y el bienestar social, escenario en el cual entran las Instituciones de educación superior como organizaciones que, no exentas de dichas exigencias administrativas, deben adaptar su estructura y estrategia para conseguir cumplir su misión de tal manera que respondan al entorno.

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