Mayo 6/21 Primero fue un profesor de la U. del Rosario y luego otro de la Sergio Arboleda. Increparon indebidamente a estudiantes por el paro y fueron expulsados de sus IES. Lecciones de estos insucesos.
La virtualidad, en tiempos de pandemia, ha permitido develar formas de interacción entre docetns y estudiantes en las clases remotas, dado que todo lo que allí sucede queda grabado y fácilmente migra a las redes sociales.
Eso le pasó, esta semana, a dos profesores universitarios, quienes por su indebidas actuaciones fueron inmediatamente retirados de su cargo.
El caso de la Universidad del Rosario
Primero fue el profesor de derecho de la Universidad del Rosario, Édgar Augusto Ramírez Baquero, quien reprochó indebidamente y retiró de la clase virtual a una estudiante por poner, en vez de su foto, la imagen de protesta que muchos universitarios actualmente están usando, por los lamentables acontecimientos de orden público, y que dice: “Qué difícil estudiar mientras matan a mi pueblo“.
El video, que inmediatamente se hizo viral, disparó el apoyó en redes a la estudiante afectada, María Camila Guerrro, llevó a que a las pocas horas la Universidad del Rosario publicará su rechazo a la situación. En un comunicado firmado por el rector, José Alejandro Cheyne, se informara que desde ese mismo día el profesor Ramírez dejaba de estar vinculado a la facultad de Jurisprudencia de esa Institución.
Según el comunicado “la Universidad del Rosario se ha caracterizado por ser un espacio de libre expresión, diálogo y debate en el marco del respeto y la no violencia”.
Según se aprecia en su hoja de vida, el retirado profesor Ramírez Baquero lleva marcada en su vida educativa y profesional a la Universidad del Rosario: Es egresado de allí en pregrado y posgrado, era profesor de la misma institución desde 1990, con cargos directivos y fue colegial de la propia universidad.
“Necesito saber las actuaciones desplegadas por parte de mi Universidad para sancionar al profesor que hoy durante una clase me agredió y violento mi derecho a la educación. ¡No basta con disculpas, se deben tomar medidas que garanticen mi derecho a la educación!”, ha dicho la afectada María Camila Guerrero.
El caso de la Universidad Sergio Arboleda
En su seccional de Santa Marta de esta universidad privada, el docente del programa de Comunicación Social, Eduardo José Marín Cuello, con más de 7 años de vinculación a la IES y egresado del pregrado y el posgrado de la propia Sergio Arboleda, cuestionó en una de las clases virtuales a una estudiante por sus problemas para conectarse a internet y por su posición respecto a las manifestaciones del paro nacional.
“Si podes salir a marchar, podes salir a conseguir internet donde quieras, pues, siempre”, le dice el profesor Eduardo Marín, a la alumna Sandy Caballero luego que ésta también hubiera compartido una imagen referente al Paro Nacional.
La discusión se amplió al punto que el profesor le dice: “¿Qué culpa qué?, si sales a marchar puedes salir a buscar internet a la hora que sea, donde sea, y que no se caiga. Punto. Estoy mamado de que todo el semestre con ella (…) entra no entra (…) y escribe a una hijuepu**s horas a las que no le respondo a nadie, sino a ella, nada más”.
La Universidad Sergio Arboleda también emitió un comunicado en el que, así como El Rosario, señala que “las expresiones y actuaciones del entonces docente, no coresponden a los principios y valores que caracterizan e identifican a los Sergistas”.
Las lecciones que dejan estos casos… que no le pase a Usted
Claramente, estas situaciones no son las primeras ni las últimas que se presentan en estas ni en todas las IES. Los profesores no son robots y son personas que expresan iras, emociones y muy diversos sentimientos, algunas veces inconcebibles y otras hasta risibles.
Esto no justifica para nada la conducta de estos dos profesores sancionados, pero sí confirma que los casos son muchísimos más.
Además, ahora con la virtualidad todas las clases quedan grabadas, lo que permite tanto a profesores como a estudiantes justificar sus actuaciones en caso de conflictos, y muchos profesores y estudiantes se olvidan que gestos, palabras, respuestas y toda clase de interacciones pueden pasar de la clase a las redes sociales en cuestión de segundos.
Por ello, es determinante que las IES realicen capacitaciones a sus docentes sobre estos temas de las plataformas.
Muchos profesores, sin mala fe y en un momento desafortunado, pueden caer en esta nueva forma de viralizar sus actos y terminar siendo objeto de presión mediática y social.
Frente a estas situaciones, las IES (que en este caso -Rosario y Sergio Arboleda- fueron muy hábiles para sancionar rápidamente a los profesores y acallar las peticiones de los estudiantes y el ruido mediático), difícilmente van a interceder por sus profesores. En estas situaciones (como se ha reconfirmado en el paro nacional), las redes piden sangre, y sangre es lo que les dan.
Esto pasó en dos prestigiosas universidades y pasa, aún más, en aquellas que dan prioridad a sus estudiantes y los tratan como clientes, con lo que acceden a la mayoría de sus peticiones, y prefieren públicamente sacrificar a sus profesores, aunque luego seguramente de forma disimulada los vuelvan a enganchar.
Porque las IES le tienen pavor a la sanción social, al posible impacto negativo en su imagen y, sobre todo, a que esto se traduzca en reducción de la matrícula.
Otra conclusión determinante en estos hechos, es que como en casi todas las interacciones de la vida diaria lo que condiciona los significados y las reacciones no es tanto lo que se dice sino el cómo se dice, y ahora en el mundo de la docencia virtual, con mayor razón, las IES deben ayudar a que los profesores comprendan mejor eso.
Ver y volver a ver el video de las clases desarrolladas, en compañía de observadores externos, es un buen ejercicio para mejorar la comunicación y el impacto de los contenidos y mensajes del profesor.
… Que no le pase a Usted.
Finalmente, y según informa la estudiante María Camila Guerrero “a raíz de lo que me aconteció, me están llegando muchas denuncias de diferentes Universidades del País donde se está violentando a la comunidad estudiantil su derecho a opinar y expresarse libremente. ¡ Esos casos hay que hacerlos visibles y exigir respeto!”.
A tener en cuenta.
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