Enero/24 Forero inicia 2024 advirtiendo la agenda temática que podría considerarse en la próxima CRES + 5, que se realizará en Brasil.
Se aproxima una gran cita de la educación superior de América Latina y el Caribe, que se conoce como CRES +5 y se realizará en Brasilia del 13 al 15 de marzo, convocada por el Iesalc/Unesco y el gobierno de Brasil. Básicamente se evaluará la declaración y el plan de acción resultante de la CRES 2018, realizada en Córdoba, Argentina y se propondrán acciones complementarias para los siguientes 5 años, cuando en 2028 se celebre otra Conferencia Regional, previas a la Conferencia Mundial de Educación Superior convocada por la Unesco.
Como toda evaluación y formulación de nuevas propuestas, se deberá tener una postura autocrítica y una visión prospectiva del futuro incierto, teniendo en cuenta los nuevos escenarios y desafíos que tiene la educación superior para responderle mejor a diferentes sectores de la sociedad en que se desenvuelve; ello implicará propuestas innovadoras y disruptivas, capaces de tener un verdadero impacto en los sectores sociales, especialmente en los más necesitados.
Se han definido 12 temas para trabajar desde los variados espacios previos programados, como en la propia conferencia. De ellos los temas 4 y 6 hacen especial referencia a la sociedad, determinando los principales problemas y oportunidades de la región, así como las posibilidades de un desarrollo sostenible y reparador, que permita transformar las condiciones económicas, sociales y ambientales, que nos mantienen retrasados y así dar un importante salto y reducción de las profundas brechas, con un papel estratégico de la educación superior (ES), incluyendo lo relacionado con ciencia, tecnología e innovación. Los temas referidos son: El rol de la educación superior de cara a los desafíos sociales de América Latina y el Caribe. El papel estratégico de la educación superior en el desarrollo sostenible de América Latina y el Caribe.
Estos dos temas, podrían ser ejes articuladores de todos los temas, con énfasis en las situaciones sociales más que en las condiciones internas de los sistemas de educación superior y sus instituciones, que naturalmente requieren ser apoyados y transformados para que puedan ofrecer mejores respuestas y no tengamos “universidades exitosas en medio de sociedades fracasadas”. Este mayor énfasis hacia fuera que hacia adentro, no es fácil de aceptar por muchos de los actores del sector, pero es el camino al cual se han hecho diversos llamados y reclamos para una mejor respuesta sobre el papel de la educación superior.
La mayoría de las declaraciones, producto de reuniones con actores de la ES, han tenido como principal destinatario a ellos mismos, con algunos mensajes a los gobiernos sobre presupuesto, autonomía universitaria y desregulación. Prima en ellos un tono de reclamo, poca autocrítica, escasa visión futurista y compromisos sin precisar de forma concreta sobre la manera como se van a cumplir y a evaluar.
Si queremos que los mensajes de la Declaración de Brasil sean más dirigidos a la sociedad y a sus diferentes integrantes, se necesitarán otras dimensiones analíticas, otros lenguajes, apoyo de los medios de comunicación masiva, para que sean comprendidos y permitan pasar del qué, al para qué y al cómo. Tampoco los destinatarios principales de las declaraciones han sido los jóvenes, que tienen códigos de comunicación y comportamiento que no siempre comprendemos. Telémaco Talavera lo dice de un modo más firme “O usamos de mejor manera el poder transformador de las universidades en beneficio de la sociedad, o seremos arrollados como universidades y como sociedad”.
También lo plantea Chris Brink, en su libro “El rol de la Universidad en la Sociedad”, señalando que fácilmente respondemos la pregunta como Universidad, ¿en qué somo buenos?, pero nos da un poco de dificultad responder con sentido de relevancia, ¿para qué somo buenos? En la misma dirección otros afirman “La Universidad se creó para resolver problemas a la sociedad y se convirtió en un problema más”. Roberto Escalante en los foros Kairos Educación, afirmó que se debe promover un amplio diálogo de las IES con las organizaciones sociales, ambientales y económicas.
Hemos centrado mucho nuestra atención como sector en la relación con el Estado, atrapados un poco en el paradigma del Estado evaluador, pero no hemos desarrollado mayores niveles de interacciones con diferentes sectores de la sociedad, ni aprovechado suficientemente el nivel de concepción sobre la función sustantiva de la Extensión Universitaria. !Qué bueno un Estado que promueva mucho más esa necesaria relación con otros sectores de la sociedad!, para atender necesidades sociales que nos tienen atrapados en el subdesarrollo, y para lo cual se requiere todo el concurso de las capacidades construidas en la educación superior, con una mejor actitud de escucha y en un diálogo de saberes, donde se aprende mucho y es fuente de inspiración para las transformaciones internas del devenir de las instituciones de educación superior (IES).
En nuestros encuentros podemos hacer mayor referencia a tópicos como la desequilibrada relación entre los mundos urbano y rural, si debemos enfatizar en resolver situaciones internas o contribuir a situaciones externas, si solo tradición o también cambio, si solo análisis sobre la IES o sobre los sistemas que las agrupan y que pueden mejorarse con innovaciones sistémicas, si solo lo global o un equilibrio con lo local, pensar globalmente para actuar localmente (receta de organismos internacionales) o también pensar localmente para actuar globalmente.
Vale la pena preguntarnos si las agendas de temas sobre los cuales nos reunimos a trabajar deben ser siempre los tradicionales o debemos ir incorporando otros temas producto de la interrelación e interdependencia con otros sistemas y subsistemas, e inclusive plantear la vinculación de la educación superior con problemáticas globales como los ODS; el cambio climático, un nuevo contrato entre los mundos rural y urbano, la democratización de la inteligencia artificial. Lo cual nos lleva a enunciar la complejidad hoy en día de tener buenas políticas públicas y excelentes políticas institucionales, ejerciendo la autonomía universitaria al servicio de la sociedad; en el marco de buenos gobiernos universitarios, nuevas formas de concebir la calidad, mayor escucha a la sociedad, operando como sistema, mejor formación ciudadana y cultivo de la ética y los nuevos valores.
Un reciente ejemplo de nuevas agendas universitarias en eventos colectivos fue el organizado por la Carta Magna Universitaria en octubre de 2023, en la Universidad de Lods en Polonia con el tema “Universidades y reconstrucción de ciudades: el papel de la investigación y la educación” con muchas jornadas previas de preparación alrededor de temáticas como “perspectivas regionales sobre universidades al servicio de las sociedades, desafíos y respuestas” y otra sobre “Perspectivas de los estudiantes sobre el compromiso con la sociedad y la reconstrucción”.
Dicho esto, una breve referencia al título de este escrito. Los inciertos y grandes desafíos que tienen las sociedades y los sistemas de educación superior, no se resuelven simplemente con la sumatoria de esfuerzos individuales, por más importante que sea una Universidad; es necesario promover el uso y la aplicación de la inteligencia colectiva, dejando al lado muchos de los egos institucionales y ejerciendo procesos de asociatividad. Como lo destacó el documento final de la CMES 2022, más colaboración y menos competencia entre las IES. Con un pensamiento en grande y de carácter prospectivo, que puede salir de la CRES + 5, se facilitará esta tarea que la llamo pasar, “del yo al nosotros”.
Del plural al singular, significa que no es fácil hablar y proponer prioridades, estrategias, pero encontramos dificultades cuando se requiere definir LA PRIORIDAD O LA ESTRATEGIA, por ello nos llenamos de acciones dispersas, desarticuladas, sin sinergia, con resultados frustrantes en materia de impacto sobre determinados problemas nodales de la sociedad. Apoyado por la economista Mariana Mazzucato, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha planteado “la dirección del crecimiento: sustentable, inclusivo e inteligente. ¿por qué impulsar la Innovación orientada por Misiones?”
Tenemos la oportunidad de hablarle a la sociedad como sector, a los jóvenes como actores en ejercicio de nuevas ciudadanías, explicarles en buen lenguaje, lo que somos y cómo pueden tener esperanzas en unas respuestas distintas de parte nuestra, para el bien común, entendiéndonos como bien público social y derecho humano fundamental, dotados de la autonomía universitaria al servicio de la sociedad. Creo que por este camino se obtendrá mayor apoyo del Estado, mayor confianza y legitimidad por parte de diversos sectores de la sociedad, y un notado liderazgo del sector en momentos de incertidumbre y necesidad de cambios y transformaciones.
Finalmente, lo registrado en el periódico El Tiempo este 15 de enero, en una columna de Klaus Schwab, Fundador y presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial, titulada “Restaurar la confianza en el futuro” aporta otros elementos al debate: “Es fundamental restaurar la confianza en nuestro futuro. La cuestión es por dónde empezar, teniendo en cuenta las complejas circunstancias que nos rodean. El hecho de que debamos ocuparnos simultáneamente de muchos problemas que están profundamente interrelacionados y se refuerzan entre sí solo agrava las cosas. No hay una solución rápida o un remedio universal, es necesario abordar todos los síntomas desde una perspectiva integral”.
“Es, por tanto, fundamental adoptar un nuevo planteamiento que permita aprovechar la transición hacia una economía verde, digital e inclusiva como gran oportunidad para crear empleo, aumentar el poder adquisitivo y, en última instancia, lograr un crecimiento económico sostenido”.
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