Agosto 23/24 En 2021 la pública U. Militar Nueva Granada aprobó comprar un edificio, estrato 6, para ampliar su oferta de posgrados. Tres años después tiene menos estudiantes, la Contraloría cuestiona el uso de los recursos, su uso no permitiría desarrollar allí educación superior, y tiene problemas por sus condiciones estructurales.
Desde que el tema fue abordado, en 2021, por el Consejo Superior Universitario CSU, hubo criterios encontrados para aprobar la compra.
En la sesión ordinaria del CSU del 12 de agosto de 2021, la solicitud fue aprobada por mayoría simple de 6 a 3 votos. Aprobaron la compra: El director de la Escuela Superior de Guerra, el representante de los Exrectores, el representante de las directivas académicas, la representación de los egresados, el director de la Escuela Militar de Cadetes, y el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Militares y presidente encargado del CSU.
Votaron en contra de la adquisición del edificio la delegada del Ministerio de Educación Nacional, el representante de los docentes y la representante de los estudiantes.
El rector de entonces era el general Luis Fernando Puentes Torres.
El edificio, ubicado en la calle 94 A Nro. 15-34, y entonces denominado “Gerencia Formación Integral”, era de propiedad de la Cámara de Comercio de Bogotá CCB, y fue seleccionado por sobre otras cuatro edificaciones ya construidas en el mismo sector norte de la ciudad, y su valor fue de 23 mil millones de pesos (incluida la dotación).
El General Jorge León González Parra, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Militares y presidente encargado del CSU, dijo entonces que “esta adquisición permitirá una sostenibilidad de muchos programas de posgrados, como solucionar algunos problemas de infraestructura que tiene la sede Bogotá (Villa Académica)”.
Para finales de 2.018 la Universidad Militar Nueva Granada registró una matrícula de 2.770 estudiantes en 82 programas de posgrado. Es decir, un promedio de 33,78 matriculados por programa, y para finales de 2023, el número de matriculados había bajado a 1.889, en 77 programas; es decir, un promedio de 24,53 estudiantes por programa.
Según la Contraloría General de la República, hubo una omisión de las directivas de la UMNG en realizar un peritaje estructural previo a la compra, y se advierten problemas estructurales de la edificación. No obstante, en la presentación del proyecto al Consejo Superior Universitario, el mayor (RA) Manuel Alejandro López Rozo, jefe de la División de Contratación y Adquisiciones, señaló que “el edificio fue construido con licencia del año 2016 y cumple con el Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente NSR-10, aprobado en la Ley 400 de 1997”.
A raíz del informe de la Contraloría, la emisora W Radio informó que la “U. Militar habría parqueado carros para “engañar” a Contraloría en investigación”, pues -al parecer- había conciencia de fallos estructurales en los sótanos del edificio.
El otro gran reparo está sobre si, en razón del Plan de Ordenamiento Territorial, el edificio puede, o no, realizar actividades específicas de educación superior. Aunque en su momento el general González Parra dijo que “el edificio de la CCB tiene un uso académico”, para la Contraloría “el uso del inmueble es catalogado como de comercio y servicios, no para fines institucionales y/o de educación superior”. La Cámara de Comercio usaba el edificio para desarrollar algunas actividades académicas y de conciliación, pero no fue claro en el debate que se dio en la aprobación de la compra si el uso que esperaba dar la UMNG era el permitido por las normas de patrimonio arquitectónico del sector.
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