Gobiernos buscan mejor educación en Latinoamérica, pero sin metas ni recursos

Gobiernos buscan mejor educación en Latinoamérica, pero sin metas ni recursos

Dic 16/24 Pese a la buena voluntad, la declaración recién firmada en Uruguay se suma a las decenas de textos similares que terminan siendo un saludo a la bandera, una expresión de buena voluntad, que políticamente no compromete a los gobiernos firmantes (varios de ellos de salida) y que carece de una concreción de indicadores y de asignación presupuestal.

Cerca de 20 ministros y altas autoridades de educación superior en América Latina y el Caribe adoptaron una declaración en Montevideo, Uruguay, comprometiéndose a fortalecer los esfuerzos para mejorar la cooperación regional y transformar la educación superior en la región.

La declaración fue adoptada en la primera reunión de Ministros y Altas Autoridades de Educación Superior en América Latina y el Caribe, organizada por UNESCO IESALC y el Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay. Se basa en la hoja de ruta de la Conferencia Mundial de Educación Superior de la UNESCO 2022, la declaración de la Tercera Conferencia Regional de Educación Superior para América Latina y el Caribe (CRES) de 2018 como por su reunión de seguimiento (CRES+5).

A nombre de Colombia participo el viceministro de Educación Superior, Ricardo Moreno Patiño quien habló de la necesidad de fortalecer el financiamiento estatal de la educación superior pública.

“Este resultado es un paso importante hacia la construcción de un diálogo y una cooperación más sólidos y, en última instancia, un panorama de educación superior más integrado y equitativo en la región. UNESCO IESALC está comprometido a apoyar a los países y a la región en su conjunto para mejorar sus sistemas de educación superior”, explicó Francesc Pedró, Director de UNESCO IESALC.

Texto de la declaración

Reunión de Ministros, Ministras y Autoridades de Alto Nivel de Educación Superior de América Latina y el Caribe

Declaración

Nosotras y nosotros, ministras, ministros, y autoridades de alto nivel de educación superior de América Latina y el Caribe, nos reunimos en Montevideo, Uruguay, los días 9 y 10 de diciembre de 2024, para reafirmar nuestro compromiso compartido de mejorar la educación superior en nuestra región, y a través de ella, el bienestar de nuestros pueblos.

Reiteramos que la educación superior es un derecho humano y un bien público común, como se establece en la hoja de ruta de la Conferencia Mundial de Educación Superior de la UNESCO 2022, la declaración de la Tercera Conferencia Regional de Educación Superior para América Latina y el Caribe (CRES 2018) como por su reunión de seguimiento quinquenal (CRES +5).

Reconociendo que la educación superior es una fuerza impulsora para el desarrollo sostenible, la justicia social, la dignidad humana y la ciudadanía global, nos comprometemos a fortalecer nuestros esfuerzos para:

1. Hacer que la educación superior sea accesible para todos, independientemente del estatus socioeconómico, género, procedencia, etnia o discapacidad, a través de políticas que promuevan la inclusión y eliminen todas las formas de violencia, discriminación y barreras en los entornos de aprendizaje.

2. Mejorar la asequibilidad de la educación superior principalmente a través del fortalecimiento financiero estatal, la capacidad de los sistemas públicos y estrategias que viabilicen la implementación de modelos complementarios de educación gratuita. así como mediante estrategias de financiamiento sostenibles para la población y mecanismos de financiamiento innovadores en el marco de la corresponsabilidad. Estos mecanismos deberían priorizar la protección económica de los estudiantes y dirigirse a obtener mejoras en los sistemas fiscales y asociaciones público-privadas estratégicas, para fortalecer el acceso y la equidad, y garantizar oportunidades educativas más pertinentes e inclusivas.

3. Fortalecer la pertinencia, calidad y relevancia de la educación superior alineando la oferta académica presencial, híbrida y virtual y los planes de estudio con las potencialidades y las cambiantes necesidades de desarrollo local, regional y de los mercados laborales.

4. Promover las alianzas y la articulación entre la academia, el sector productivo y los gobiernos en sus distintos niveles, adoptar metodologías de enseñanza innovadoras y desarrollar políticas sostenidas en el tiempo de valorización, profesionalización y formalización laboral del personal de educación superior.

5. Invertir en investigación, ciencia, incluyendo las áreas de ciencias humanas y sociales, tecnología, innovación y creación cultural, para impulsar soluciones a las necesidades sociales, el desarrollo socioeconómico y fortalecer los ecosistemas de educación superior, la industria y los centros de investigación para preparar a los estudiantes a contribuir con sus aportes en un mundo cada vez más complejo.

6. Promover la transformación digital, incluida la inteligencia artificial ética, a través de un enfoque centrado en el ser humano, para mejorar la equidad y los resultados de aprendizaje, y dotar a los estudiantes y al personal de educación superior con habilidades y competencias digitales para permitir su uso responsable, con las condiciones físicas, tecnológicas y humanas necesarias.

7. Apoyar a las instituciones de educación superior e investigación para integrar la educación ambiental en sus planes de estudio, investigación, enseñanza y operaciones para promover la sostenibilidad ambiental, la protección de la biodiversidad, la acción climática y el ecologismo, en el marco del Decenio Internacional para el Desarrollo Sostenible (20242033).

8. Fortalecer la calidad y el papel de las instituciones de educación superior en la provisión de oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida en apoyo del desarrollo sostenible mediante modelos de articulación entre niveles y de gobernanza basados en el respeto a la autonomía universitaria, la rendición de cuentas y la participación de los estamentos, las prácticas de buen gobierno, y la toma de decisiones basadas en datos, así como los mecanismos de democratización, cogobierno y diálogo social amplio.

9. Mejorar la cooperación y las asociaciones internacionales en la educación superior dentro de nuestra región y más allá, para facilitar la movilidad de estudiantes y profesores, iniciativas de investigación conjunta y el intercambio de mejores prácticas.

10. Promover el reconocimiento y desarrollo de modelos de educación superior, multiculturales e indígenas, propios del contexto regional y de cada país, así como el afianzamiento del multilingüismo como parte de la identidad y patrimonio cultural de los pueblos.

Al adoptar esta declaración, reafirmamos nuestro compromiso de transformar la educación superior en América Latina y el Caribe en apoyo de los objetivos de desarrollo sostenible, y así empoderar a los individuos para alcanzar su máximo potencial mientras fomentamos el desarrollo de fuerzas laborales calificadas y economías basadas en el conocimiento.

Además, Cuba y Venezuela reconocen el impacto y el efecto de las medidas coercitivas unilaterales sobre la educación universitaria, la calidad educativa y la cooperación regional en materia de investigación, otorgamiento de becas, integración educativa, y el desarrollo académico, científico, tecnológico y cultural artístico de la región.

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