Junio 3/25 Una alianza entre Atenea y Secretaría de Educación, por Bogotá, y cerca de 18 IES, buscará favorecer el estudio de quienes se queden por fuera por temas como la restricción de créditos del ICETEX, y apoyar las finanzas de universidades privadas.
Se trata del programa “Fest Atenea”, definida como la estrategia de Bogotá que otorgará becas-crédito subsidiados a jóvenes que ya estén admitidos en primer semestre de carreras técnicas profesionales, tecnológicas y universitarias o que ya estén cursando sus estudios.
Es una mezcla de subsidio a la oferta y la demanda, crédito contingente al ingreso, créditos convertidos en becas y contribuciones solidarias de la ciudadanía.
Así lo dieron a conocer la secretaria de educación de Bogotá, Isabel Segovia, y el director de la Agencia Atenea, Víctor Saavedra, acompañados de rectores de algunas de las Universidades que harán parte de esta estrategia (foto).
“La iniciativa que lanza el Distrito, a través de la Agencia Atenea, es la respuesta de Bogotá para aquellos jóvenes que no han logrado ingresar a la educación superior una vez han culminado su colegio. Se trata de abrir las puertas a los bachilleres que tienen el talento y quieren continuar con sus estudios para crear un proyecto de vida que les permita mejorar su entorno y el de su familia y aportar a la ciudad”, afirmó Isabel Segovia.
Las tres estrategias
1. Becas-créditos directos de Bogotá:
El Distrito pone a disposición $120 mil millones para otorgar becas crédito a jóvenes pertenecientes a los estratos 1 al 4, con becas parciales de las universidades, que estén admitidos o que ya estén cursando sus estudios en alguna de las instituciones y programas en convenio con Atenea.
En contraprestación, las universidades becan el 30% de la matrícula, mientras que el Distrito otorga un crédito subsidiado y sin intereses del otro 70%, que cuenta con condonaciones parciales al capital.
El beneficiario empezará a pagar hasta un año después de que se gradúe. Sólo se paga si está trabajando y gana más de un salario mínimo. Si está desempleado o gana menos del mínimo, no paga. El plazo máximo del pago es 12 años, si no se ha pagado la totalidad del crédito beca, se condona el saldo. Y las cuotas de pago se calculan como un porcentaje del ingreso, garantizando que se mantenga en niveles sostenibles y proporcionales a la situación financiera del beneficiario. Máximo 27% del ingreso, si está en el rango más alto, así:
| Ingreso (SMMLV) | Ingreso Total (COP) | Valor cuota mensual |
|---|---|---|
| 2 | $ 2.847.000 | $ 230.607 |
| 4 | $ 5.694.000 | $ 871.182 |
| 6 | $ 8.541.000 | $1.639.872 |
| 8 | $11.388.000 | $2.408.562 |
Los beneficiarios de esta línea deben contar con muy buen puntaje en las Pruebas Saber 11, ser graduados de colegios públicos o privados de Bogotá y tener hasta 28 años.
“Este esquema presenta una solución a lo que vienen padeciendo muchos de nuestros jóvenes con los créditos educativos. Primero, la cuota será proporcional al ingreso que perciban una vez graduados; segundo, se pagará máximo en 12 años y tercero y más importante, hay una solución para aquellos que quieren estudiar, deben endeudarse, pero no quieren asfixiar sus finanzas”, afirmó el director de Atenea.
Además de la condonación del interés, los beneficiarios de esta línea de “Fest Atenea” podrán recibir otra condonación adicional de hasta el 20% acumulable del capital si se cumple las siguientes condiciones: Sisbén IV entre los grupos A1 hasta C7 (10% del capital), mujeres (5%), personas en condición de vulnerabilidad (3%) y excelencia académica (2%).
Atenea informó que esta línea reúne a las instituciones de educación superior con altos estándares de calidad educativa y los programas en convenio serán aquellos que muestren las mejores tasas de retorno a la inversión, es decir, que presenten elevados índices de empleabilidad y salarios de enganche.
No se detallaron cuáles son estos programas.
La convocatoria estará abierta desde el 16 y hasta el 22 de junio. Los resultados se conocerán el 17 de julio.
2. Fondo de respaldo de los créditos entre las Universidades y el Distrito
Las 18 IES de la iniciativa ponen a disposición $1.900 millones que, sumado a los aportes de Atenea, permitirá otorgar créditos educativos hasta por $40 mil millones a partir del segundo semestre de este año.
“Desde la Academia hemos identificado la necesidad de otorgar créditos directos a nuestros estudiantes a fin de que puedan iniciar o dar continuidad a sus estudios, a falta de una oferta de financiamiento robusta en el mercado. Es así como las instituciones de educación superior creamos un Fondo con Atenea, que será administrado por la Cooperativa Minuto de Dios, en el que las dos partes seremos garantes de los créditos. De esta manera, el no contar con un codeudor no será obstáculo para estudiar”, afirmó Oscar Domínguez, director ejecutivo de Ascun, gremio que reúne a las universidades.
3. ICA Voluntario: aporte de los bogotanos a las trayectorias de educación de los jóvenes
Asimismo, el Distrito habilitó un mecanismo de aportes voluntarios al ICA como una herramienta adicional para ampliar las oportunidades de acceso a la educación superior. A través de esta alternativa, los ciudadanos y empresarios podrán contribuir de manera solidaria a la financiación de trayectorias educativas de jóvenes de la ciudad que, aun contando con las capacidades y méritos, enfrentan barreras económicas para continuar su formación técnica, tecnológica o universitaria.
Este esquema permitirá que Bogotá consolide un modelo de corresponsabilidad, en el cual la participación ciudadana complemente los esfuerzos del sector público. Cada aporte voluntario representará una inversión directa en el futuro de la ciudad, fortaleciendo el tejido social y ampliando el impacto del programa.
¿Por qué de la iniciativa?
Según los organizadores, entidades de la Alcaldía Mayor de Bogotá, en la ciudad hay 26 mil estudiantes que se quedan por fuera de alguna alternativa de formación después de que terminan el colegio. Según la última encuesta de Calidad de Vida, el 58% de estos jóvenes no logra acceder a la educación superior debido a restricciones socioeconómicas: no tienen los recursos para pagar una universidad y necesitan trabajar para ayudar a su familia.
De otro lado, la matrícula universitaria viene cayendo; no se han abierto los 500 mil cupos en las universidades públicas anunciados por el Gobierno Nacional y el presupuesto del Icetex se ha reducido en 82% en los últimos 2 años, lo que repercute en que este año cerca de 8 mil jóvenes de Bogotá no tengan la opción de ingresar a la educación superior a través de créditos.
Adicionalmente, quienes han accedido a créditos educativos pagan altísimas cuotas (para un tercio de los beneficiarios del ICETEX, superiores al 90% del salario); lo pagan durante la mayor parte de su vida laboral y no todas las profesiones escogidas conducen a obtener altos salarios de enganche, lo que es más grave, con tasas de retorno de la inversión de los estudiantes negativa. Una tasa de retorno negativa indica que es mejor no estudiar que hacerlo.
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