Oct 6/26 Esta es una de las muchas incómodas herencias que recibió el actual Ministerio de la gestión de Daniel Rojas y Ricardo Moreno. Así lo conoció El Observatorio de parte de la gestión que en pocas semanas ha hecho Camilo Noguera Pardo al frente el Viceministerio que, todo indica, dejará.
Descongelamiento histórico: Se destraban acreditaciones hasta con tres años de rezago
Evaluar currículos con cuatro o cinco años de antigüedad vulnera de raíz el principio de pertinencia y actualización, especialmente en algunas áreas de constante innovación.
Este es el resultado de la acción prioritaria desarrollada en el área de Calidad del Viceministerio: Un Plan intensivo de descongestión de trámites represados, y conceptos dados por el Consejo Nacional de Acreditación que, por alguna explicación inentendible, durmieron el sueño de los justos en despachos del Ministerio todo este tiempo.
Según los datos conocidos por El Observatorio de la Universidad Colombiana, el panorama crítico encontrado al iniciar el periodo mostraba una preocupante congestión: 40 programas académicos acumulaban más de dos años de espera, mientras que ocho programas completaban tres o más años de rezago desde el momento en que había llegado el concepto del CNA.
Entre los pregrados que obtuvieron acreditación por primera vez están los de Odontología, Enfermería, Psicología, Arquitectura, Medicina Veterinaria, Ingeniería Ambiental y Sanitaria, Negocios Internacionales, Tecnología en Análisis y Programación de Sistemas de Información, así como una maestría en Educación Matemática y una especialización en Neurología.
Asimismo, entre las renovaciones de acreditación destrabadas, están los pregrados de Licenciatura en Filosofía, Música, Biología, Antropología, Economía, Teología, Derecho, Artes Escénicas, Ingeniería Mecánica, Ingeniería Eléctrica, Trabajo Social, y los posgrados de: Maestría en Ciencia y Tecnología de Alimentos, Especialización en Genética Médica, Maestría en Epidemiología, Maestría en Ciencias Animales, Maestría en Educación, Maestría en Ingeniería Electrónica.
Evaluar el pasado para certificar el presente
Para las IES este cuello de botella administrativo trasciende la simple estadística burocrática; representa una profunda distorsión conceptual y académica. Un proceso de acreditación que tarda más de tres años en resolverse significa, en la práctica, que los planes de estudio, los perfiles de egreso y los componentes curriculares sometidos a escrutinio fueron diseñados, autoevaluados y juzgados con una mirada académica hace cuatro o cinco años y en algunos casos ha cambiado o se ha actualizado la mirada discplinar.
Desde la perspectiva de los lineamientos de alta calidad del CNA, esta distorsión temporal colisiona frontalmente con los conceptos fundamentales de pertinencia y actualidad:
La obsolescencia del conocimiento: En campos del saber de alta volatilidad e innovación constante —como la ingeniería, las tecnologías emergentes o las ciencias básicas—, un rezago de cinco años implica que los estudiantes se están graduando “en alta calidad” bajo directrices curriculares desfasadas de las dinámicas actuales del sector productivo y científico.
La ruptura de la vigencia de las condiciones iniciales: La demora prolongada convierte los actos administrativos de acreditación en una “fotografía anacrónica”. El programa que recibe el espaldarazo de alta calidad ya no es el mismo que inició el trámite, debilitando la capacidad de control y seguimiento sobre la mejora continua que promueve el sistema.
Contradicción con el espíritu del SNA: La acreditación busca dar fe pública de la excelencia y la capacidad de responder proactivamente a las transformaciones del entorno socioeconómico. Retrasar la resolución por lustros neutraliza el incentivo a la autorregulación y genera incertidumbre jurídica y financiera en las comunidades académicas.
Hacia un pacto por la eficiencia y la confianza
Con este descongelamiento masivo, el Viceministerio de Educación Superior no solo le devuelve la agilidad al flujo de resoluciones pendientes, sino que abre la puerta a una discusión estructural impostergable: la necesidad de modernizar los tiempos de trámite del binomio CNA – Mineducación.
Garantizar que los ciclos de evaluación y dación de actos administrativos coincidan con la ventana temporal en curso es el único camino para que la alta calidad deje de ser un título honorífico rezagado por el tiempo y se convierta, verdaderamente, en un reflejo fiel de la pertinencia y actualidad de la educación superior en el país..
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