Una noticia para que las universidades le echen cabeza

Agosto 2007 / Jorge Yarce

La noticia que ha pasado inadvertida es que Colombia figura como país número 15 en competitividad entre los países de más de 20 millones, y de 38 entre 55 economías grandes y pequeñas del mundo, por encima de Italia, Argentina, Turquía, Brasil, México, Francia y Filipinas, según el Anuario de Competitividad del IMD (Institute for Management Development, Suiza), que fue dado a conocer a mediados de mayo pasado, sobre datos del año inmediatamente anterior. El país, junto con Rusia, Jordania y Eslovaquia forma parte de los 4 países que han acumulado más puntos por crecer en competitividad, en el período 1997-2007.

Lo anterior quiere decir que el desempeño de la economía en general, la eficiencia del estado y el sector privado han mejorado significativamente. Pero, asimismo todo indica que tenemos lagunas fuertes en el aspecto de la productividad y en infraestructura. Si nos comparamos con Chile subimos 2 puestos entre los de más de veinte millones de población y en cambio Chile, con tantos signos de economía fuerte, cayó 3 puestos. Y si pensamos en que Chile tiene un mercado que es un poco más de la mitad del de Colombia, nuestro potencial de crecimiento es más grande.

Este informe no ha sido divulgado en Colombia, porque siguiendo la mala costumbre, la prensa y los medios en general no buscan las buenas noticias. Y aspectos como éste son los que establecen la diferencia en cuanto a determinados progresos del país que, deberían además, ser objeto de estudio y análisis por parte de las universidades, para sacar consecuencias, proponer estudios complementarios, llevar al debate público, etc. De ese modo se reduciría la separación entre las grandes necesidades sociales y su poca presencia en el ámbito universitario. Seguramente que quienes lean y analicen en detalle un informe como el aquí comentado, se sorprenderán gratamente y ayudarán sacar conclusiones provechosas para el sector productivo y para el sector educativo.

El documento en cuestión es fruto de un complejo análisis que abarca 323 factores distintos para medir la productividad. Cosa bien distinta, por cierto, de un documento como el Plan de Desarrollo, 2007-2010, cuyo texto farragoso y pésimamente redactado evidencia los manotazos que le pegaron el Congreso y el Gobierno en una loca carrera por llegar a un texto concertado del cual pueden sentirse muy poco orgullosos: en lugar de Plan de Desarrollo bien podrían denominarlo “engendro de un posible plan de desarrollo”.

Por: Jorge Yarce

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