Opinión de Alvaro Montenegro, en El Tiempo, sobre la diferencia salarial de algunas profesiones y, especialmente, la situación salarial de los economistas.
Un reciente estudio realizado en Estados Unidos muestra que, con excepción de algunas ingenierías, los graduados en economía ganan más plata que los graduados en otras disciplinas. No hay objeción a que los ingenieros ganen más que los demás; al fin y al cabo producen cosas reales. ¿Pero los economistas? No olvidemos que los economistas se tiraron la economía, deterioraron el empleo y sumieron al mundo en la recesión actual. En su defensa, los economistas insisten en que ellos no tienen la culpa, y en que su contribución y el producto de su trabajo son más valiosos que los de otras profesiones.
El estudio mencionado, Salary Report 2009, de la firma PayScale, muestra el ranking de remuneraciones por profesión y universidad. Se limita a empleados con título profesional, sin posgrados, y no incluye médicos ni abogados porque en Estados Unidos estos requieren posgrado para ejercer.
Por encima de economía, con mayor salario promedio, solo están cuatro ingenierías: aeroespacial, química, de computadores y eléctrica. Por debajo de economía están las demás profesiones, entre ellas, física, ingenierías mecánica, industrial y civil, finanzas, mercadeo, negocios y relaciones internacionales, matemáticas y estadística, arquitectura, contabilidad, ciencia política, administración de empresas, biología, comunicación, psicología, nutrición, sociología, y hotelería y turismo.
¿Qué explica la buena fortuna de los economistas, si la sociedad los critica y se mofa con frecuencia por no saber para dónde van, por hacer malas predicciones y dar respuestas ambiguas y gaseosas?
De ellos se dicen muchas cosas, comenzando por la siguiente definición: economista es un experto que sabrá mañana por qué las cosas que predijo ayer no se cumplieron hoy.
Incluso, tienen dos leyes al estilo de la física mecánica. Primera Ley: por cada economista, existe otro igual y opuesto. Segunda Ley: ambos están equivocados.
Pero, bromas aparte, algo deben de estar haciendo bien los economistas; de otra forma serían una especie en extinción o el mercado ya los habría aniquilado. Para Arthur Okun, el de la Ley de Okun, la sociedad puede dudar y renegar de los economistas, pero nunca ignorarlos, porque no conoce otro grupo mejor preparado para opinar acerca de temas económicos.
El estudio citado muestra también el ranking de universidades según la remuneración de sus egresados. Están las de siempre, Harvard, Stanford, Princeton, Yale, y otras menos conocidas como Harvey Mudd College y Colgate University. Curiosamente, en el selecto grupo de las 20 universidades con los egresados mejor pagados de todo Estados Unidos, hay tres católicas, Notre Dame, Santa Clara y Georgetown, siendo las dos últimas jesuíticas. Extrapolando, la recomendación sería estudiar economía en la Javeriana.
En Colombia hay pocos estudios sobre el empleo profesional. Existe uno del Observatorio del Mercado de Trabajo de la Universidad Externado (Boletín # 9, de 2006), que arroja resultados similares a los norteamericanos. Encuentra que, desde el punto de vista de mayores ingresos y facilidad de encontrar empleo, las siguientes carreras son las más promisorias: economía, administración, ingenierías eléctrica, electrónica, industrial y de sistemas, matemáticas y estadística, bibliotecología y medicina.
Las demás son menos promisorias. Adicionalmente, revela que los hombres profesionales trabajan menos que las mujeres profesionales y que los bachilleres (43 horas semanales contra 47).
En todas partes hay profesiones privilegiadas. ¿Es justo que la sociedad valore su producto de manera diferente? Una cosa dice la razón y otra el mercado, que es el que manda.
![]()