Andrés Felipe González Días, en Opanoticias, analiza las situaciones que han llevado a que la Universidad Surcolombiana, de Neiva, enfrente problemas de ingobernabilidad que se ven reflejados en su baja calificación en el estudio de Transparencia por Colombia, luego de seis rectores en cinco años.
En los últimos cinco años la Usco ha estado, según el estudio de Transparencia por Colombia, en grados Medios y Altos de corrupción; coincidencialmente el mismo tiempo en el que la universidad ha tenido seis rectores.
Ser calificada entre las diez instituciones públicas peor calificadas en riesgo de corrupción en el país, entre 158, hace de la Universidad Surcolombiana de Neiva, el blanco hoy de todas las críticas.
La afirmación hecha por la Corporación Transparencia por Colombia, revelada el 9 de diciembre, Día Internacional contra la Corrupción, es el resultado de un análisis hecho a las entidades que concentran la mayor parte del presupuesto nacional, entre las ramas ejecutiva, legislativa y judicial, organismos de control y empresas industriales y comerciales del Estado, educativas, corporaciones autónomas, entre otras.
La Surcolombiana, con un presupuesto cercano a los 80.000 millones de pesos al año, es para la corporación que mide el grado de corrupción en el país, la tercera universidad pública con peor calificación, y la institución número 148 entre 158 del total del ranking, logrando un grado de riesgo de corrupción Alto.
Resultados: Una calificación de 56,7% sobre 100 resume el pobre desempeño de la institución académica en factores evaluados como Visibilidad, Sanción e Institucionalidad; y que de acuerdo al mismo organismo ha venido en franco descenso en las últimas evaluaciones hechas tanto en el 2007 como en el 2005.
Lo anterior indica que la calificación, si bien nunca ha sido superior, ha disminuido en los últimos años, es decir, pasó de Riesgo Medio en 2005 con una calificación de 65.85%; a Medio igualmente en 2007 con 64.7% y finalmente a Riesgo Alto en el 2009 con 56.7%.
Esto revela que realmente la universidad pública, más importante del Huila, nunca ha estado ajena a este fenómeno, al menos, en lo que respecta al estudio.
Pero lo más significante de la evaluación es que justamente los resultados arrojados a los factores develan una realidad que ha vivido la institución académica en los últimos años: la ingobernabilidad.
Ingobernabilidad
En cinco años, la Usco ha tenido seis rectores, cuatro de ellos elegidos por voto popular y dos en interinidad, lo que no solo significa un grave problema de institucionalidad, de falta de continuidad administrativa, sino además ha permitido que sea objeto de penetración del clientelismo, la burocracia, las mafias de poder y por su puesto la corrupción.
Antes de ser elegido, el actual rector, Eduardo Pastrana, aseguró que la situación en la universidad era tan delicada administrativa y económicamente que había descubierto una especie de nómina paralela en muchos departamentos de la institución, así como dificultades para la ejecución de obras importantes como la remodelación de la Biblioteca Central, los bloques de la Facultad de Economía y de Artes, entre otros aspectos.
Factores que sin duda revelan una realidad para esta institución académica. Solo hasta hace quince días en una invitación hecha por la Asamblea al rector de la universidad, se conoció que fueron garantizadas las partidas para el 2011 con las cuales poder terminar de ejecutar las obras anteriormente mencionadas, las cuales fueron iniciadas en el 2007 con recursos asegurados y cuyos contratistas (varios, casi uno por cada fase de las obras) han gozado de jugosas adiciones presupuestales.
Caso CAM
Lo positivo para el departamento fue el resultado de la otra entidad evaluada. La Corporación Ambiental del Alto Magdalena, CAM, alcanzó un promedio de 83.1%, ubicándose en la casilla 40 y alcanzando un Riesgo Moderado, es decir el segundo grado de menor riesgo que califica el estudio.
Pero sin duda lo más importante es que la CAM fue la segunda corporación autónoma dentro de las analizadas con mejor calificación, detrás de Cormacarena con 87.0%.
Sus resultados también se miden en continuidad. Pese a que en la evaluación de 2007, la entidad alcanzó un porcentaje de 88.9 puntos; se ha logrado mantener en grado Moderado. El menor resultado lo obtuvo en 2005, cuando se ubicó dentro de este mismo grupo pero con un promedio de 75.57%.
Otros resultados
Entre las demás instituciones evaluadas, cabe resaltar el buen rendimiento de la Superintendencia Financiera, que según la Corporación Transparencia por Colombia, es la de menor grado de corrupción en el país con 95.2%, seguida del Banco de la República con 95.1%. Entre tanto el Senado con 21.2% logró la peor calificación, siendo la única con grado Muy Alto de corrupción.
Información de referencia: Universidades públicas mejoran en el ranking de transparencia
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