|
|
Así lo propone el columnista de El Colombiano, Juan Camilo Quintero, quien se lamenta de la situación del claustro y de cómo la malla física que lo separa de la ciudad va en contravía de lo que pasa en las principales universidades. |
Resulta incomprensible para muchos que en un mundo actual donde el conocimiento crece a ritmos exponenciales, donde las nuevas generaciones tienen que estar inmersas en un aprendizaje constante, que la Universidad de Antioquia tenga que suspender el semestre a más de 15.000 estudiantes. La realidad es que la U de A sigue atrapada en una trampa ideológica socialista donde imperan los supuestos ánimos de lucha de un grupo de anarquistas que poco a poco se han quedado sin propósitos altruistas o de cambio y más bien propenden por una búsqueda constante del caos y la desestabilización del buen funcionamiento del Alma Mater.
La comunidad estudiantil se afecta, permanentemente, con estos paros, pero igualmente quienes habitamos la zona norte de la ciudad somos afectados de manera dramática, cuando se tornan violentos algunos revoltosos. En Ruta N, incluso, un par de veces los disturbios nos han obligado a evacuar el edificio. Es triste ver cómo el caos que se presenta reiterativamente es reforzado por una barrera física, como lo es la malla de la Universidad, la que permite que los revoltosos se resguarden sin permitir el acceso a la policía y dejándole el control total del claustro a un pequeño grupo de personas con intereses totalmente desconocidos.
Mientras que en el mundo las universidades están integradas a la ciudad, permitiendo a los ciudadanos caminar entre los edificios, disfrutar de sus áreas verdes e infraestructuras, en nuestra ciudad ocurre todo lo contrario. En ciudades como Boston la Universidad de MIT o Harvard están totalmente integradas a la ciudad, igual sucede en Indiana, exactamente en West Lafayette con la universidad de Purdue, que es una verdadera ciudadela universitaria.
El distrito de innovación que venimos desarrollando propende por espacios inclusivos para los habitantes del territorio, de libre tráfico de peatones y ciclistas, sin barreras y rodeados de verde, como el que abunda hoy en día en la Universidad de Antioquia.
Creo que parte del caos de la Universidad mantiene su fuerza gracias a esta barrera física que lleva años allí dividiendo a la ciudad, privándonos a todos de espacios públicos y protegiendo a quienes quieren perjudicar al 99,9 % de los estudiantes, los cuales tienen un único interés, formarse y producir conocimiento para que esta ciudad siga desarrollándose.
Por esta y otras razones propongo que la Universidad derribe la malla que hoy en día le hace tanto daño y que protege solo y únicamente a quienes no quieren que le vaya bien. Confiamos que el Phd Mauricio Alvear como nuevo rector le devuelva el orden a la U de A que tanto lo necesita.
![]()
