Marzo 1/21 Los sentimientos, relacionamiento e impacto social y económico de la pandemia han modificado conductas y percepciones que llegarán a la educación superior, que debe replantear la experiencia que ofrece para retener estudiantes.
Los expertos en publicidad y mercadeo recurren al análisis de estos comportamientos para identificar cómo diseñar los mensajes y características de bienes y servicios que se ofrecen. Por ello, vale la pena analizar cómo impactarán sus análisis de tendencias de comportamiento del consumidor en 2021, en un contexto de pandemia, y cómo podrían extenderse estas situaciones a la vivencia de las instituciones de educación superior.
Por ello, el Observatorio de la Universidad Colombiana ha tomado las 10 tendencias del consumidor, identificadas por la firma española Llorente y Cuenta, consultora en comunicación y asuntos públicos, y ha hecho un ejercicio, preliminar, de proyección de cómo podrían impactar estas a la educación superior.
Tendencia 1: Emociones al poder: La actual crisis también ha evidenciado no sólo lo rápido que podemos contagiarnos con un virus, sino lo susceptibles y vulnerables que somos al contagio emocional. Rápidamente fuimos imitando los sentimientos y emociones no solo de quienes nos rodean, sino también con el resto del mundo gracias a la era digital en la que vivimos y a la hiperconectividad.
Reflexión para la educación superior: Más que profesionales, estudiantes o profesores, en las IES conviven personas. Conservar la vida, por encima del trabajo y la ciencia, es el principal sentimiento humano y las frías IES que desconocen esto perderán atractivo entre sus miembros. Detrás de la ciencia y el conocimiento, están las personas y sus afectos. La educación debe ser más cercana a los miedos y a los afectos.
Tendencia 2: Simple y menos: Lo más importante de la vida, en realidad, son las cosas básicas. Como la salud o poder compartir tiempo importante con nuestros seres queridos. Nos hemos visto casi obligados a reconectar con lo esencia. Prima una tendencia lógica hacia el minimalismo y la simplificación en lo que respecta a la experiencia del consumidor.
Reflexión para la educación superior: Las IES deben dar más valor al colectivo como resultado de una integración de aspiraciones; y a la familia como centro de la convivencia. La gran aspiración de la formación universitaria debe partir por una proyección, real y a la vez desafiante, de la propia personalidad. Hay que simplificar los currículos y dar respuestas fáciles de entender del por qué de ciertas asignaturas o, en su defecto, atreverse a eliminarlas, renombrarlas, acortarlas o dinamizarlas. Podría haber una consideración en torno de la utilidad real de tantas titulaciones, nombres complejos, dobles programas, convenios y alianzas con poca utilidad.
Tendencia 3: Hablando de salud mental: Muchas enfermedades mentales habían estado ocultas tras la pandemia así como la discriminación durante largo tiempo, pero están saliendo a la luz. La crisis mundial ha puesto el tema sobre la mesa debido a la cantidad de gente que se ha visto aislada, completamente vulnerable y enfrentada al miedo, tras décadas de una sociedad obsesionada por la cultura de la felicidad, a tal escala que se ha convertido en compulsión. Sumada a la influencia de redes como Instagram que evocan una cultura de la perfección, han crecido notablemente los comentarios y referencias a la ansiedad y al suicidio por parte de los usuarios de las redes sociales
Reflexión para la educación superior: Paradójicamente, en medio de la universalidad de la Universidad, ésta debe enseñar a pensar en el silencio, a redefinirse en la soledad, a priorizar lo realmente esencial en la vida y a no contribuir a la desaforada carrera por la vanidad, la competencia, la moda y el dinero, entre otros aspectos, pues estos contribuye a aumentar las ansiedades.
Tendencia 4: Hogar sano y seguro: La pandemia ha incrementado dramáticamente la cantidad de tiempo que las personas pasan en casa. El siguiente paso en el movimiento de la arquitectura sostenible y ecológica será poner de verdad en el centro el diseño del bienestar de las personas.
Reflexión para la educación superior: Ir hasta la universidad debe ser una agradable experiencia. Más campus, más aire, más agua, más luz, alimentación más saludable, escenarios para el deporte, la comodidad, la creatividad individual y el desarrollo espiritual.
Tendencia 5: Desincronización social: La pandemia ha replanteado una nueva forma de vida con impacto directo en tres ejes fundamentales: el trabajo, el ocio y la familia.
Reflexión para la educación superior: Los estudios universitarios deben ser vistos no como una etapa sino como parte de un proyecto de vida. La propia gestión de la razón de ser y de existir de cada estudiante debe hacer parte del proceso formativo. Asumir retos y enfrentar y superar dificultades permiten más aprendizaje que una materia regular.
Tendencia 6: La asequibilidad manda: Hay una sensación de incertidumbre constante, asociada a la preocupación por la salud y las condiciones económicas, lo que hace que las personas sean más conservadoras en la mayoría de sus decisiones y también las empuja a buscar respuestas a preguntas que todo el mundo se plantea casi todos los días.
Reflexión para la educación superior: Esa sensación lleva, también, a replantearse si el costo, en tiempo y dinero, que significan los estudios de educación superior, serán debidamente compensados en la vida. Las IES deben generar espacios de reflexión con los estudiantes en torno de sus expectativas, incluso con la propia institución y con los propósitos de vida planteados por estos mediante los estudios. Aunque los académicos poco les gusta hacerlo, pero deben hacers una ponderaciónentre lo que se ofrece por parte de la institución formadora versus lo que realmente reciben los estudiantes. Es hora de reconsiderar mayores descuentos por hermanos, referidos y familia, entre otros. Y ¿por qué cobrar por servicios educativos análogo si ahora muchos de ellos pueden ser digitales, y gratis?
Tendencia 7: La era de la creatividad: Trabajar con el cambio es lo que define la creatividad. Las empresas han tenido que reinventarse, así como las familias se han replanteado escenarios como su Pascua, el Día de la Madre, e incluso la Navidad.
Reflexión para la educación superior: Gestión de la incertidumbre y redescubrir los sencillos, pero más significativos, detalles de la vida, deberían ser escenaarios permanentes en las IES.
Tendencia 8: Un nuevo modelo de ciudad: Que las ciudades tienen que trabajar para lograr un aire más limpio, con menos contaminación y una transición hacia una economía neutra en carbono, son desafíos que ya venían desde antes de la pandemia y que tras esta aumentarán.
Reflexión para la educación superior: La interacción de las IES con su entorno debe llevar a nuesvas formas de relacionamiento. Construcciones más sustentables, replantear horarios, usos alternativos de medios de transporte hasta las instituciones, y hasta el uso de los desechos deben ser replanteados.
Tendencia 9: Cultura de la cancelación: Se refiere a la práctica de retirar el apoyo a una marca, o incluso a una persona, como consecuencia o ‘castigo’ por acciones que vayan en contra o que no representen causas genuinas de algunas comunidades. Las personas están generando más presión para exigirles mayor coherencia y representatividad haciendo que, cada vez más, las marcas deban asumir una posición sobre los valores y fenómenos sociales con alta incidencia en el contexto público como el movimiento #MeToo o causas de gran impacto como el cambio climático
Reflexión para la educación superior: Se requerirá, como nunca, una mayor apertura para leer y comprender las conversaciones y valores que los jóvenes defienden y exigen para sus marcas. La universidad deberá estar más abierta de pensamiento para comprender por qué ciertos temas son causa de lucha de sus estudiantes, así estos pensamientos, supuestamente, vayan contra los valores tradicionales de la misma institución.
Tendencia 10: Support local: Proteger al pequeño comerciante local es proteger la economía nacional, por el impacto que tienen en toda la cadena de valor. Resurge para 2021 la tendencia del apoyo al comercio de cercanía.
Reflexión para la educación superior: Por un tiempo, aún no definido, lo global se transforma en lo barrial, lo local, lo ciudadano y, como máximo, lo nacional. Primero la economía, solidaridad, trabajo y apoyo a los vecinos, que han sufrido con la pandemia, que se han quedado sin trabajo y de los que se recibió y aprendió algo en la pandemia. La Universidad debe ser más cercana al estudiante, su familia, su trabajo y sus anhelos; comprender antes que venderle sueños de largo aliento.
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