La verdadera Univ. Popular del Cesar: César Torres – marzo/21

La verdadera Univ. Popular del Cesar: César Torres – marzo/21

El Doctor en Ciencias Naturales – Física, César Torres M. profesor de la Universidad Popular del Cesar describe los avances de esta IES oficial, defiende los esfuerzos por cualificar al personal académico y responde a la pregunta de este Observatorio sobre la posible necesidad de que se intervenga a la Institución.

El siguiente es su análisis, titulado “La verdadera Universidad Popular del Cesar, más allá de la politiquería y el saqueo institucional”:

La Universidad, desde su creación mediante la Ley 034 de 1976, ha posibilitado la formación del talento humano más humilde de la región, comarca en la cual, a mediados y finales del siglo pasado, las familias más pudientes podían enviar sus hijos a formarse como profesionales en las grandes urbes colombianas, de ahí que la institución lleve el nombre de “Popular” puesto que, su pretensión era llegar a las clases menos favorecidas y entregarles una oportunidad de estudio, misión que ha cumplido a cabalidad, a pesar de sus escasos recursos y con creces, con sus más de treinta mil egresados, muchos de los cuales, sino hubiese sido  por esta Universidad, no hubieran tenido ninguna oportunidad de profesionalizarse,  algunos se han establecido en múltiples regiones del país e inclusive en el exterior, expresando  su gratitud por una Universidad que les dio lo que hoy han realizado, a través del ejercicio denodado y honesto de sus profesiones, sin embargo da pesar ver como algunos, afortunadamente muy pocos, anteponen su interés personal sobre los colectivos e institucionales, valiéndose para ello de la desinformación a través de la prensa amarillista y las redes sociales, donde  se injuria y calumnia en el más genuino espíritu de Francis Bacon.

La Universidad Popular del Cesar cuenta con programas propios de Doctorado, no todas las universidades los tienen y de Maestría en investigación, actualmente  tienen registro calificado: el Doctorado en Ciencias Físicas, del cual han egresado dos personas, que ya trabajan en universidades públicas, en calidad de profesores de carrera,  y están finalizando dos doctorantes más, apoyados por el fondo de becas del Bicentenario de Minciencias, el programa de Doctorado en Medicina Tropical, al cual ingresaran sus primeros estudiantes  este año, también con el apoyo de las Becas del Bicentenario de  Minciencias; para el caso de las maestrías de investigación, la Universidad Popular del Cesar cuenta con registro calificado de la Maestría en Ciencias Físicas, la Maestría en Ciencias Ambientales y Maestría en Educación, programas de los cuales han egresado cerca de un centenar de estudiantes que realizan actividades en las Universidades regionales y otros actualmente estudian programas de doctorado, tanto nacionales como en el exterior. Se resalta que estos programas han venido ofertando sus servicios de formación en los últimos quince años.   

Con sus programas de maestría en profundización y sus especializaciones, la Universidad cuenta con registros calificados vigentes para tres maestrías en la modalidad de profundización a saber: Maestría en Pedagogía Ambiental, Maestría en Educación para el Desarrollo Sociocultural y  Maestría en Microbiología, los dos primeros programas, conjuntamente con la Especialización en Pedagogía Ambiental y la Especialización en Tic para el Diseño de Estrategias Didácticas en Educación; ofertados a distancia y desarrollados con mediación de  metodologías virtuales, con cerca de veinte centros tutoriales, han atendido cerca de cinco mil estudiantes y cubren gran parte de la patria, llegando hasta regiones tan apartadas de Valledupar como Tumaco en Nariño, sur de Colombia; pasando por la región central y cubriendo parte de la costa atlántica colombiana y así poder tener una educación que permite inclusión y cobertura global con calidad; creo que muy pocas universidades en Colombia hacen algo similar,  partiendo para ello, del reconocimiento de la importancia de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), como herramientas que impactan las formas de relacionarnos y conocer el mundo, para nuestra universidad, la educación virtual es considerada como una buena alternativa de formación, por ello, la estamos apropiando y asumiendo con calidad y pertinencia al contexto del Magisterio, que es básicamente al cual van dirigidos estos programas; la microbiología es de capital estratégico porque permite el estudio de  los microorganismos-bacterias, hongos, protistas y parásitos, y otros agentes como virus; es entendible que los microorganismos cumplen funciones de gran importancia en todos los ecosistemas; puesto que posibilitan establecer relaciones mutualistas, parasíticas o neutras entre ellos y, con otros organismos, nadie discute su actual importancia.

Los programas de especialización cubren las principales áreas del conocimiento humano: Facultad de Salud (cinco), Facultad de Ciencias Administrativas y Contables (dos), Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (cinco), Facultad de Ingenierías (dos), Facultad de Bellas Artes (uno), Facultad de Educación (dos), más dos programas que no son propios y se ofertan en convenio con la Universidad Nacional y la Universidad Jorge Tadeo; programas todos ellos, pertinentes para una región de influencia como es, el sur de Bolívar, Magdalena y Guajira y, Norte de Santander. Con su campus de Aguachica, con programas tan importantes como del campo al campus, que permite la regionalización por medio de la ruralidad al sentir los efectos de la universidad sobre el sector campesino, así mismo, influencia en el norte del departamento de Santander, una región extensa de influencia de la Unicesar que cubre mucho más que el servicio que prestan otras universidades públicas, con mayor presupuesto y mejor reconocimiento por sus líderes políticos.

Una de las más grandes debilidades de nuestra universidad, dicho por la Conaces y más recientemente por el Consejo Nacional de Acreditación (CNA) , es sin lugar a dudas, la falta de profesores de carrera, pues, de cerca de mil doscientos profesores, tan solo un poco menos de un centenar ostentan esta forma de vinculación y dedicación, otros están en un limbo jurídico por su denominada provisionalidad, pasamos de cerca de doscientos profesores de carrera que atendían a cuatro programas académicos y dos mil estudiantes en  la década de los ochenta,  a menos de cien para atender a cerca de 23 programas académicos de pregrado más los posgrados, es decir hoy alrededor de 16 mil estudiantes deben ser atendidos, solo con la pretensión de ampliar cobertura y dar mayores oportunidades a la juventud más vulnerable económicamente de la zona de influencia, eso explica por qué hay cerca de mil profesores ocasionales y catedráticos, algunos con escasa dedicación, y con asignación salarial muy por debajo de su perfil académico, esto debido a un crecimiento presupuestal vegetativo y sin apoyo del Ministerio de Educación, de los congresistas  y de los gobiernos de turno; este sí es un verdadero problema estructural que limita nuestras oportunidades de desarrollo y afianzamiento institucional; mientras las últimas cifras del MEN indican que solo el 15% de los profesores universitarios tiene título doctoral y en áreas estratégicas específicas, acá es entendible la proliferación de profesores que en el afán de  cualificarse y al no contar con un verdadero plan de capacitación institucional, solo con un programa de Educación continuada, lo hicieron con sus propios recursos, en áreas de interés particular, pero que de manera general, no consultan ni responden a los requerimientos institucionales. La universidad deberá vincular profesores de carrera mediante concursos públicos con alta formación en áreas específicas y estratégicas para fortalecer sus procesos académicos, es indudable su importancia en la formación de los estudiantes de maestría y doctorado; al interpretar que anualmente y/o semestralmente la demanda institucional de profesores ocasionales y catedráticos es de cerca de mil personas, es entendible que se presenten estas pujas y pugnas para acceder a estos cargos, más aún, si no se han implementado mediante acuerdo reglamento algunas condiciones mínimas para su vinculación.

Entiendo que la aplicación del acuerdo 006 del 2018 causó algún grado de molestia e inconformidad en algunos profesores, debido a su aplicación en este año 2021 por parte de los Consejos de Facultad, debido a que exigía requisitos de titulación para vinculación y producción investigativa para reconocimiento de bonificaciones; esta incomoda y enojosa situación podría ser evitada con el nombramiento correcto y adecuado mediante concurso público de méritos de los profesores que se requieren para atender toda la oferta académica institucional. Afortunadamente y, como consecuencia de convocatorias de Minciencias que van desde los jóvenes investigadores e innovadores de Minciencias hace años; un grupo de egresados accedió a Formación Doctoral, también de Minciencias, siendo favorecidos con becas y prestamos condonables, y a su regreso aportan sus conocimientos, con lujo de competencias como egresados de otras universidades importantes del país y del mundo, en su orden, universidades de México, Brasil, Argentina, la Comunidad Económica Europea, y Estados Unidos. Como resultado de la aplicación adecuada del acuerdo 006 del 2018 para el periodo 2021, buscando la excelencia;  los profesores ocasionales fueron contratados a diez meses, situación que no se había presentado hace más de cinco años contando  además con las condiciones institucionales para iniciar el periodo sincrónicamente correspondiente, así como las plataformas tecnológicas adecuadas por motivo de la pandemia, situación que no se verifica en otras universidades tanto estatales como privadas.

Respecto de la investigación, es importante resaltar que a pesar de todas las limitaciones presupuestales, la Universidad cuenta con un grupo pequeño, pero importante de investigadores con producción científica reportada en scopus, que ahora asciende a 290 artículos, se aspira a duplicar este número en los próximos tres años; para lo cual, cuenta con grupos de investigación de la siguiente forma: ocho en categoría (A), nueve en categoría (B), veintitrés en categoría (C) y nueve reconocidos por Minciencias; así mismo, en su nómina tiene cerca de veinte profesores reconocidos como investigadores y clasificados en Categorías Sénior, Asociado y Junior.

En el último año, es decir en 2020,  se destaca que la Universidad logró posicionar el grupo de Óptica e Informática en el cual funjo como director con  el muy honroso puesto 14 entre los 28 grupos de investigación clasificados en los Mejores Grupos ART-2020, en el entendido que los Mejores Grupos Art, es la clasificación de los mejores grupos de investigación de IES colombianas, según producción de artículos científicos, la cual se deriva del Ranking Art-Sapiens. Este reconocimiento publicado cada año desde 2016 por la firma de consultoría Sapiens Research, reconocida por el observatorio internacional IREG, según su metodología, y en el cual participan los mejores grupos de investigación, clasificaron porque les publicaron 20 o más artículos especializados de investigación durante el año en revistas científicas de impacto, se debe resaltar que en esta medición participaron más de 4.200 grupos de investigación categorizados; además, también según el Ranking ASC-Sapiens 2020 de las mejores IES colombianas, según indicadores de apropiación social del conocimiento, la Universidad Popular del Cesar ocupó el puesto 29 a nivel nacional, con puntaje mayor a 1300, y según el Ranking ART-Sapiens 2020, de las mejores universidades colombianas según producción de artículos científicos ocupó el puesto 40.

Todo esto sucede; se construye y se confirma que se hace universidad, a pesar de todas las dificultades y  por ello como respuesta a la pregunta de El Observatorio de la Universidad Colombiana ¿SUE, Mineducación y Gobernación dejarán hundir a Unicesar?, sustentada por la desinformación de algunos medios locales de comunicación, redes sociales de unos cuantos profesores, estudiantes y egresados que permiten y posibilitan el embate al cual ha sido sometida la universidad por cuenta de la politiquería regional y los intereses mezquinos de dirigentes y actores que nunca y jamás han visto la universidad como medio único de movilidad social de los más vulnerables, sino como posibilidad de consolidar proyectos politiqueros y de apropiarse de los escasos recursos con que esta universidad cuenta y que, con la complicidad de los gobiernos tanto nacionales como locales de turno y algunos representantes ante el Consejo Superior han fomentado estas crisis, pues de esta situación derivan su permanencia y continuidad en el poder. La universidad permanece y prevalecerá como lo ha demostrado a lo largo de su existencia; aun sin la participación de los actores a los cuales se les pide apoyo y ayuda, puesto que su fortaleza está en la interacción académica de los profesores, estudiantes y egresados que cotidiana y permanentemente se esfuerzan por lograr indicadores como los argumentados en este escrito.

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