Nov 2/21 Jennifer Arias se graduó de la maestría en Gobierno y Políticas Públicas en 2016, y el portal Plagio S.O.S. mostró coincidencia con artículos de autores extranjeros.
Sólo hasta que la denuncia se hizo pública por el diario El Espectador, la Universidad Externado de Colombia salió de responder por el silencio que había tenido frente al tema, pues no ha permitido ver el documento, que tampoco aparece en el repositorio digital ni en los archivos físicos de la biblioteca. Ahora anuncia que hará las investigaciones para permitir que se conozca el texto completo de la cuestionada tesis.
Esta es la versión presentada por el diario El Espectador
Jennifer Arias, presidenta de la Cámara de Representantes, explicó recientemente, en una conversación por WhatsApp con El Espectador, que no podía divulgar su tesis de maestría en la Universidad Externado porque no encontraba el computador en el que la tenía guardada. “Esos equipos los usamos en campaña y suelen desaparecer”, escribió la congresista. Días antes, cuando se le preguntó por un posible plagio en el trabajo con el que se graduó del máster en Gobierno y Políticas Públicas en 2016, dijo que no había cometido copia. Insistió en que las denuncias en su contra eran ataques políticos y aseguró que enviaría el documento completo y original para despejar las dudas, pero el archivo no ha sido entregado.
Las denuncias las presentó el portal Plagio S.O.S., un grupo de académicos que lleva diez años investigando y denunciando posibles casos de copia en publicaciones científicas, artículos periodísticos y tesis de grado en las universidades de Colombia e Hispanoamérica. El representante de Plagio S.O.S. cuenta que hace algunos meses recibieron un documento digital en el programa Prezi, que contenía algunas páginas de la tesis de Jennifer Arias. Al revisarlo, encontraron que estaba incompleto, solo había once páginas, y en ellas detectaron “el plagio de tres documentos distintos”.
Según el investigador, que prefirió omitir su nombre, el documento titulado Los OCAD y su contradicción con las teorías de elección racional, publicado en 2016, por Jennifer Kristin Arias Falla y Leydy Lucía Largo, tiene párrafos iguales y sin cita a los del artículo Elección racional, cultura y estructura: tres enfoques para el análisis político, publicado por el profesor mexicano Alain de Remes, en 2001. De hecho, De Remes, actual coordinador académico del Laboratorio Nacional de Políticas Públicas de México, escribió en Twitter: “Efectivamente son extractos idénticos del texto que escribí en el 2000 para la Revista Mexicana de Sociología. Se vale usar las ideas, pero citando al autor. Si no es plagio”.
El segundo documento del cual aparentemente se extraen fragmentos sin cita es La llamada teoría del public choice y una introducción a su aplicación al control de los actos estatales, publicado en 2002 por Christian Guzmán Napurí, abogado constitucionalista y profesor de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
El tercer artículo del que al parecer se copian párrafos enteros es La teoría de public choice, un trabajo publicado en la Universidad San Carlos de Guatemala.
Diego Guzmán y Óscar Salazar, abogados expertos en propiedad intelectual y derechos de autor, coinciden en que el plagio ocurre cuando una o varias personas hacen ver como propio un contenido creado por otra persona. Guzmán afirma que no importa la extensión de la presunta copia, sino la intención, y aclara que puede haber plagio en una frase, un párrafo, una página o un documento entero. Salazar dice que el plagio ocurre aun cuando no todas las palabras son las mismas o no están ubicadas en el mismo orden. A veces, los estudiantes cambian algo de lo que copiaron, pero el plagio se puede mantener en la estructura y el contenido principal, explica el abogado.
Sobre el caso que compromete a la congresista Arias, el representante de Plagios S.O.S. comenta por teléfono: “¿Cómo será el resto del contenido? ¿Cómo pasó el sistema de control en el Externado? ¿Por qué no está publicado en la Biblioteca?”. De acuerdo con el análisis del portal, el título del documento de Prezi es el mismo que la representante Jennifer Arias presenta en su hoja de vida de Linkedin. “Ella no ha negado que esta sea su tesis. Lo que hizo fue bloquearnos de Twitter”, dice. Y concluye: “Todos los indicios conducen a pensar que sí hay copia en esos fragmentos”.
Una vez conocidas las pruebas de la presunta copia, El Espectador se comunicó con la Universidad Externado y con la autora de la tesis para intentar acceder al documento completo y original, y poder comprobar o desmentir los cuestionamientos del plagio. Al ver las imágenes que comparan su texto con otros documentos, Jennifer Arias afirmó que las referencias podían estar al final del párrafo o del texto: “Cortan los pedazos para generar la duda”, se defendió la congresista. Sin embargo, en el documento publicado en internet no aparecen las citas correspondientes.
En la primera llamada a la Universidad, el 5 de octubre, la profesora Claudia Lugo, coordinadora académica de la maestría, reconoció que tenían conocimiento de las denuncias, que la tesis estaba en físico y que las respuestas oficiales las daría el decano de la facultad, Gonzalo Ordóñez. Después de casi un mes de solicitudes, correos y derechos de petición, la Universidad se ha negado a compartir la tesis con el argumento de que la autora no ha autorizado su publicación. Arias, sin embargo, expresó dos veces por escrito que su tesis es un documento de acceso público y que autoriza que El Espectador lo revise, pero eso nunca ocurrió.
En una conversación telefónica, el decano Ordóñez reconoció que estaban buscando la tesis porque, según él, en 2016 los procesos de entrega a la biblioteca “no estaban tan sistematizados y formalizados como lo están hoy en día”. Ordóñez se comprometió a compartir la tesis una vez la encontraran, pero no ha sido así. A través de la respuesta a un derecho de petición, el secretario general de la Universidad confirmó que ya había aparecido, que reposaba en los archivos de la Facultad, pero insistió en que no darían el documento sin el permiso formal de las autoras.
A comienzos de octubre, la congresista Arias afirmó que no podía compartir el documento por WhatsApp porque “era muy pesado” y sostuvo que lo mandaría por correo esa misma noche. Días después, explicó que estaba de viaje y que entregaría el documento al volver a la ciudad. Finalmente, argumentó que el computador había “desaparecido”, se excusó y afirmó: “Ya pedí la copia a la U. Y mi compañera de tesis también está buscándola en sus archivos”. Arias, además, dijo que no entendía por qué su trabajo no estaba en el repositorio de la Universidad si antes de graduarse había enviado todos los permisos necesarios para su publicación a la biblioteca.
Hasta el momento de la publicación de este artículo ni las autoras ni la Universidad Externado habían enviado el documento completo y original de la tesis de maestría de Jennifer Arias, presidenta de la Cámara de Representantes. Con un agregado: en la última conversación, la representante afirmó que devolvió el nuevo formato de autorización que la Universidad le solicitó firmar porque tenía un error: “Me enviaron una versión anterior a la final. Así que deben enviar la última”, escribió Arias. Sus mensajes generan más preguntas a los investigadores de Plagio S.O.S.: “¿Hay más de una tesis en la Universidad? ¿Una con plagio y otra sin plagio?”.
Andrés Hernández, director de Transparencia por Colombia, advierte que si se comprueba el plagio se debería poner en cuestión el título de magíster. “El hecho de que una congresista supuestamente haya cometido copia sería un nuevo episodio del deterioro de ética pública que estamos viendo en el país en estos años”.
Universidad Externado dice que investigará (versión del diario El Tiempo)
La Universidad Externado informó en las últimas horas que iniciará averiguaciones tras una publicación del diario El Espectador, que señala un posible caso de plagio en una tesis de maestría que involucraría a la actual presidenta de la Cámara de Representantes, Jennifer Arias.
La universidad, en un comunicado al respecto emitido este domingo 31 de octubre, aseguró que la información del supuesto fraude llegó el pasado 7 de octubre.
“Al recibir la información sobre el posible fraude en la prueba académica, la Universidad inició todas las averiguaciones conducentes a determinar si los hechos referidos en tales denuncias son ciertos. Esas indagaciones están dirigidas tanto a la verificación del contenido del trabajo de grado como a los trámites internos que en su época adelantó la Universidad para aprobarlo y otorgar el título académico”, aseguró.
La institución reiteró que “respeta y respetará” el debido proceso para las personas involucradas y que solo al término de las indagaciones “tomará las decisiones que correspondan, según los hechos que resulten probados”.
También resaltó que “no cohonestará nunca con ningún fraude y siempre insistirá en la toma de las decisiones más estrictas y contundentes frente a quienes vayan en contra de cualquier principio ético o en contra de la ley”.
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