Gobierno de Nicaragua confisca la U. de los Jesuitas y la reemplaza por una universidad popular y gratuita

Gobierno de Nicaragua confisca la U. de los Jesuitas y la reemplaza por una universidad popular y gratuita

Agosto 29/23 Por haber albergado estudiantes que protestaron, hace 5 años, contra el régimen de Daniel Ortega, el gobierno sandinista cerró y confiscó todos los bienes de la privada Universidad Centroamericana, y en menos de una semana instaló en el mismo espacio la U. Nacional Casimiro Sotelo Montenegro.

Los hechos parecen confirmar una retaliación de parte del gobierno de Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo, cinco años después de presentadas las protestas sociales en contra de diversas decisiones del Ejecutivo, especialmente por una cuestionada reforma al sistema de seguridad social, que llevó a la movilización de muchos universitarios, algunos de los cuales habrían buscado refugio, en las represiones, en las instalaciones de la Universidad Centroamericana (UCA).

Por ello, la semana pasada el gobierno de Nicaragua decomisó los bienes materiales de la UCA tras acusarla de terrorismo, a partir de una comunicación de la jueza Gloria María Saavedra Corrales (paradójicamente egresada de la UCA), quien acusó, sin pruebas, a la universidad jesuita de los supuestos delitos de “terrorismo, traición a la patria y conspiración”. La UCA confirmó la incautación de todos sus bienes inmuebles, muebles, dinero y cuentas bancarias.

Según Saavedra, “la UCA funcionó como centro de terrorismo, aprovechándose de las condiciones creadas con mentiras, para elevar los niveles de violencia y destrucción, organizando grupos delincuenciales armados y encapuchados que emplearon métodos terroristas”.

La acusación orteguista también asegura que los directivos de la UCA “atentaron de forma continua contra la independencia, la paz, soberanía nacional y autodeterminación del pueblo nicaragüense”. Indica que estos incitaron “a la desestabilización del país, lesionando los intereses supremos de la nación y convenios y tratados internacionales de derechos humanos, alterando la paz, la seguridad y el orden constitucional”.

La UCA no es la primera universidad que sufre del acoso del régimen. Es la número 12 que se ha confiscado en el gobierno de Ortega (a 15 más se les ha cancelado su personería), y sus instalaciones fueron inmediatamente tomadas por el Gobierno, concretamente el Consejo Nacional de Universidades (CNU), para instalar allí mismo la popular Universidad Nacional Casimiro Sotelo Montenegro (así llamada en honor a un héroe estudiantil, que luchó por la autonomía universitaria en la dictadura somocista).

Pocas horas después de haberse tomado la UCA, el gobierno cambió su fachada y posesionó, por parte de la presidenta del CNU, Ramona Rodríguez Pérez, al rector de la nueva universidad, Alejandro Genet Cruz.

Bajo el eslogan ideológico sandinista de “Revolucionando la conciencia llegamos a la libertad”, la nueva universidad se presentó como totalmente gratuita, aunque a finales de semana el gobierno retrocedió y aclaró que se debían realizar algunos cobros. Esto en razón a que los casi 43 mil estudiantes de diferentes centros confiscados y que pasarían a universidades gratuitas le generan al estado un alto costo fiscal, que no tiene cómo cubrir.

Sobre la UCA

La Universidad Centroamericana (UCA) es una institución fundada por los jesuitas en 1960, siendo la primera universidad privada en Nicaragua y en Centroamérica. como una institución educativa autónoma, de servicio público e inspiración cristiana.

La comunidad universitaria de la UCA está integrada por más de 5000 estudiantes y 546 docentes.

El rector de la UCA, José Alberto Idiáquez, fue condenado al destierro en 2021, al no poder retornar después de un viaje porque el gobierno no le renovó su pasaporte, como lo ha hecho con miles de nicaragüenses forzados al exilio, despojados de su nacionalidad. 

Rechazo continental

Los primeros en reaccionar a la actuación del gobierno sandinista, fueron académicos de distintos países de la región (Costa Rica, Estados Unidos, Argentina, Chile, Alemania, Uruguay, Chile y Colombia), quienes suscribieron una carta en la que señalaron que “esta intervención contradice todos los principios de la libertad de las ciencias, base imprescindible en la formación de personas capaces de promover el bienestar de una sociedad”.

Asimismo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia manifiestó su preocupación en un comunicado en el que señaló que “Colombia manifiesta su profunda solidaridad con los estudiantes, profesores y demás personal afectado por la incautación de los bienes de la UCA que, bajo la administración de la Compañía de Jesús, es una de las principales instituciones educativas de Nicaragua. El Gobierno de Colombia condena con vehemencia todas las medidas que limitan la libertad religiosa, de cátedra y de expresión”.

La universidad “hermana” de la UCA en Colombia, la Pontificia Universidad Javeriana, también rechazó el acto y expresó su solidaridad con la comunidad universitaria, en un escrito suscrito por su rector general, Luis Fernando Múnera Congote y el rector de la seccional de Cali, Vicente Durán Casas.

La UNESCO IESALC también se ha pronunciado deplorando la reciente incautación de los bienes de la Universidad Centroamericana de Managua en Nicaragua, por considerar que “esta acción atenta contra el derecho a la educación de miles de estudiantes y el principio fundamental de la libertad académica”.

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