Abril 10/24 Al despido de profesores se suman críticas a la gestión del rector, el no aumento de salarios e inversiones en edificios más que en la academia.
Desde hace días aumentan los rumores en la institución sobre posibles dificultades derivadas de la restricción en los ingresos y el aumento en el retiro de docentes.
Curiosamente, según las cifras del SNIES, a diciembre de 2022 la Universidad de Rosario contaba con el mayor número de estudiantes de los últimos años (13.445) y en la web de la universidad habla, a la fecha, de más de 14 mil.
No obstante, circula en redes sociales una carta abierta a las directivas de la Universidad del Rosario en la que se les pide claridad al respecto.
Además, un informe del programa W Radio, en el que se entrevista a una docente investigadora que fue despedida, da más detalles al respecto (clic para leer y escuchar la entrevista). Según la periodista, en su investigación encontró que miembros de la comunidad califican de “funesta” la gestión de Cheyne, quien es rector desde 2.018.
Hasta el momento ni la Universidad ni su rector, José Alejandro Cheyne García (foto) se han expresado públicamente con respecto a estas versiones.
La carta abierta a las directivas de la Universidad del Rosario
Estimados Rector, Vicerrector, Síndico, Colegiales, Consiliarios, Decanos, Decanas y demás miembros del gobierno universitario,
Mediante la presente carta, los y las estudiantes, egresados/das, profesores/as y demás personas vinculadas al ámbito académico de Colombia, queremos manifestar nuestra extrañeza y preocupación frente a diferentes hechos que han venido sucediendo en los últimos meses al interior de la Universidad del Rosario.
Entendemos la autonomía que pueden tener las instancias directivas para tomar decisiones, sin embargo nos preocupa la falta de transparencia sobre las mismas, así como la incertidumbre en lo que respecta a la situación económica de la Universidad.
Hemos conocido de múltiples despidos en los últimos meses, tanto de personal indispensable para actividades académicas y de investigación, como de profesoras y profesores de todas las facultades o escuelas cuya trayectoria y dedicación han sido relevantes para lograr, en su momento, ubicar a la universidad entre las mejores del país.
Todas y todos estamos al tanto de que el acceso a la educación superior en Colombia ha decrecido y que la pandemia agudizó esta problemática, especialmente en las universidades privadas. En ese sentido, las universidades del país han buscado estrategias para atraer el acceso de estudiantes de pregrado, incluso disminuyendo los costos de las matrículas. En el caso de la Universidad del Rosario, aunque han sido ofertados distintos planes de financiación, ha seguido incrementando el costo de las matrículas, configurando una situación cada vez más difícil de sostener para los estudiantes y sus familias.
A pesar de lo anterior, el incremento no se ha visto reflejado en el sostenimiento necesario de las unidades académicas, especialmente en sus profesores, quienes hacen posible la existencia de la universidad, garantizan la calidad educativa y de investigación (que son las razones de ser de este espacio educativo) y estimulan el ingreso de nuevos estudiantes. Sabemos que este año no se han actualizado los salarios de los profesores de planta y de cátedra, a esto hay que añadir que los despidos, sin motivación o justificación clara y transparente, dejan los grupos de investigación y los proyectos inter e institucionales sin la capacidad humana necesaria para su continuidad.
La Universidad se ha dedicado en los últimos años a la compra de edificios y terrenos cuyos objetivos no son claros. Igualmente, ha creado una facultad, maestrías y pregrados sin que la comunidad conozca su viabilidad académica o financiera. Este tipo de decisiones sorprende, ya que parecen poner en riesgo la sostenibilidad financiera de la Universidad.
Frente a este panorama y debido a la falta de transparencia de las directivas académicas, administrativas y de las instancias de representación estudiantil de la universidad, creemos urgente que se haga pública la siguiente información:
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Estados financieros desagregados de la universidad de los últimos 6 años.
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Deudas contraídas.
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Justificación de la compra de edificios y terrenos y sus respectivos estudios.
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Justificación de la creación de nuevos programas de pregrado y maestrías, así como de la nueva facultad.
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Justificación y lista completa de los despidos de profesores de planta y cátedra.
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Justificación y lista completa de despidos de personal administrativo que apoya procesos académicos y de investigación.
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Justificación del no aumento de salarios de profesores de planta y cátedra.
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Reportes de manejo inmobiliario e informes de calidad ajustados a los parámetros de la norma ISO 9001 y reportes del estado actual de las instalaciones de la universidad.
Consideramos que esta información debe ser el primer paso para comprender la situación real de la Universidad, permitiendo a sus integrantes gestar espacios de discusión y evaluación sobre los cambios y mejoras necesarias para que una institución como la Universidad del Rosario pueda, con el apoyo sostenido de todas y todos, tomar decisiones informadas sobre su futuro.
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