Caen aspirantes a la UNAL: ¿impacto de la gratuidad, problema reputacional…?
Abril 30/25 Todos se preguntan por qué, si la U. Nacional de Colombia es la IES pública con más recursos, mejores resultados académicos y mayores desarrollos investigativos, por qué ha caído significativamente el número de aspirantes a sus pregrados.
Así lo ha revelado el diario El Tiempo, en una no titulada “Cada vez menos jóvenes quieren estudiar en la Universidad Nacional: cifra de aspirantes es la más baja en 20 años” (ver gráfico).
Según analistas consultados por el periódico, las dificultades que vive esa universidad, especialmente por temas de gobernabilidad interna y diferentes situaciones de orden público, podrían estar espantando a los posibles aspirantes.
Otra explicación puede estar en un resultado indirecto de la gratuidad educativo en las IES públicas, pues eso facilitó el acceso de aspirantes a las demás instituciones, con lo que muchos ya no tienen necesidad de buscar, necesariamente, querer ingresar a la Nacional, así como se evitan el desplazarse de otras ciudades a Bogotá.
Un académico consultado por El Observatorio señaló que el fenómeno debe comprenderse también como una aceleración de los efectos de la pandemia, el cambio generacional, la transición demográfica y las nuevas tecnologías “que ni la Universidad ni el gobierno actual han sabido leer y sí por el contrario la tienen cooptada por un activismo político de sectores radicales y dogmáticos con una constituyente que en nada le aportan a la institución para posicionarla como una casa de estudios de clase mundial o regional”.
Las cifras
Según el periódico bogotano, el pasado domingo 27 de abril 25.167 presentaron el examen de admisión para ingresar a la universidad en el semestre 2025-2, en la que fue una de las convocatorias más bajas de los últimos años.
Un escenario que coincide con la también baja cantidad de aspirantes que se presentaron para el examen del semestre 2025-1 actualmente en curso (la menor en al menos 20 años para el primer semestre del año académico), lo que hace de este uno de los peores años en cuanto a aspirantes.
Así lo revelan las estadísticas oficiales de la Universidad en lo que respecta al número de aspirantes que presentan el examen de admisión a la universidad, requisito indispensable para ingresar al alma mater.
Al año, la Universidad Nacional realiza dos exámenes de admisión para pregrado, uno para cada semestre del año, siendo el de mayor convocatoria el de los jóvenes que ingresan a estudiar durante el primer semestre del año. De esta forma las cifras son solamente comparables entre los primeros semestres y entre los segundos semestres.
Vale aclarar que una caída en el número de aspirantes no impacta el número de matrículas. Esto dado que históricamente al examen de la Universidad Nacional se presentan muchos más aspirantes que los cupos disponibles, y cada semestre se matriculan por primera vez en pregrado entre 4.500 y 5.000 personas.
Así las cosas, el escenario que genera más preocupación es el del examen para el primer semestre del año, que logró su pico más alto para el periodo 2019-1, cuando los jóvenes que presentaron el examen fueron 75.681. Sin embargo, para el semestre 2025-1 apenas se presentaron 40.054, es decir, una reducción del 47 por ciento (y 37.627 menos aspirantes) en seis años.
Y precisamente una de las caídas más pronunciadas se evidencia en el examen más reciente. Para el semestre 2024-1, el número de aspirantes fue de 54.567, lo que quiere decir que en tan solo el último año la cifra de jóvenes que presentaron el examen de admisión cayó en 14.513 personas.
El panorama es similar en lo que respecta al segundo semestre del año. Las 25.167 personas que presentaron el examen el pasado fin de semana para ingresar en el semestre 2025-2 es la tercera más baja en los últimos 20 años, solo superado por 2021-2 y 2022-2, cuyas cifras se vieron seriamente afectadas por la pandemia y el estallido social.
Los datos muestran que para este último examen se presentaron 6.568 menos jóvenes que hace un año, cuando para el semestre 2024-2 el total de aspirantes fue de 31.735. También implica 15.298 aspirantes menos que hace cinco años, ya que para el semestre 2020-2 unas 40.465 personas presentaron el examen.
Esta reducción se concentra en las cuatro sedes más grandes de la Universidad Nacional, mientras que las más chicas mantienen o aumentan sus aspirantes. Así, entre 2024-1 y 2025-1 la sede Bogotá pasó de 38.102 a 28.319 aspirantes, la Sede Medellín de 8.799 a 5.208, la Sede Manizales de 1.947 a 1.453 y la Sede Palmira de 1.460 a 903.
Para algunos miembros de la comunidad académica, que de 2024 a 2025 se presentara una de las mayores caídas en el número de aspirantes es reflejo del momento de inestabilidad en la institución, que se acrecentó con el paro de estudiantes del año pasado producto de la controversia en la elección de rector entre Leopoldo Múnera y José Ismael Peña, lo cual además retrasó el calendario académico (recién hace un mes iniciaron las clases del semestre 2025-1).
Así lo cree Diego Torres, representante profesoral ante Consejo Superior Universitario de la Universidad Nacional: “Lastimosamente los estudiantes y sus familias ven que no vale la pena ir a una universidad que genera tanto conflicto y de la que se tiene la impresión de que se sabe cuándo se entra y no cuándo se sale”.
Y agregó: “Los efectos de ese paro tan prolongado (en 2024), de la violencia en el interior de la universidad, de los problemas en el calendario académico (apenas hace un mes iniciaron las clases de semestre 2025-1) han sido un golpe muy duro para la imagen de la universidad. Antiguamente, los estudiantes se resignaban a que eso tenga que ser así, pero hoy en día prefieren simplemente ir a otras instituciones universitarias, sobre todo con la matrícula cero en las universidades públicas”.
Por su parte, el analista educativo Ricardo Rodríguez admite que “a nivel global es cierto que estamos viendo un bajonazo muy fuerte en las inscripciones a carreras universitarias en todas las universidades del mundo, y de hecho las matrículas en Colombia venían bajando en los últimos años. Pero la tendencia marca que las universidades top no se ven afectadas. Eso no está pasando en la Nacional, que si bien mantiene sus matrículas porque siguen presentándose al examen más personas que los cupos que tienen disponibles, es evidente que cada vez se hace una opción menos atractiva”.
Para el experto, las causas radican en que“ las familias no quieren exponer a sus hijos a presiones indebidas, a los tropeles o a que estén en riesgo de que se aplace el semestre o se retrase el calendario académico. Pero también los mismos alumnos simplemente toman la decisión de no estar en un ambiente como este, y más porque hay estudios que demuestran que los jóvenes piden cada vez carreras más cortas y no están dispuestos a entrar a una institución donde puedan durar hasta ocho años estudiando”.
En los posgrados también hay menos aspirantes
Para el caso de los posgrados, también se evidencia una caída en los aspirantes, caso que llama la atención porque, a diferencia de los pregrados, para maestrías, especializaciones y doctorados no hay un examen de admisión, sino que funciona similar a otras universidades, es decir, las personas se postulan y pagan el semestre, es decir, no hay matrícula cero.
Y es que, mientras para el semestre 2024-1 se postularon 5.731 aspirantes, un año después, para 2025-1 este número bajó a 4.957, lo que es también el número más bajo en al menos 20 años.
Para Rodríguez, esta estadística “habla sobre todo de la reputación académica de la universidad. En posgrados las personas eligen los programas por un tema reputacional y de calidad, y no pesa tanto si es una institución pública o privada, porque los costos educativos son similares. Por eso, sí se hace necesario pensar si, más allá de la controversia por el rector, por la presencia de encapuchados y demás, hay un problema reputacional. Pero ese debate aún no se ha dado”.